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[Trama El despertar de Themis]: Negocios Y Alianzas

Publicado: Lun Sep 02, 2024 5:20 am
por Aletheia

Punto de vista: Orestes

guadalajara; Un paraje recóndito en la Serranía de Guadalajara
Observas un camino que da hacia una propiedad amurallada con un gran portón y un cercado eléctrico en su parte superior a lo largo del muro. en los alrededores la vegetación impide la visibilidad de la propiedad.
Ves Una casona castellana, una pequeña cabaña y Grand Keroky 4X4 lim aquí.
Jeanpaul activa el mando del portón eléctrico.
Un vehículo 4 x 4 avanza despacio.
Un vehículo 4 x 4 avanza despacio.
el portón comienza a cerrarse mientras el vehículo se estaciona frente a la casona.
Jeanpaul permanece de pie junto a la puerta del conductor mientras el chofer apaga el motor.
Las puertas de un Tuyota Siracusa se abren.
Orestes baja del vehículo y avanza hacia Jeanpaul mientras observa su alrededor con beneplácito.

Jeanpaul mira al hombre.
Orestes

Ves a alguien que suele ofrecer una sonrisa socarrona, la cual luce perfecta en su boca grande de labios llenos. El arco de cupido es bien definido y muestra un filtrum pronunciado, haciendo que destaque por encima de su nariz armónica, la cual acompaña a unos pómulos marcados y una mandíbula fuerte de ángulos rectos. Tiene los ojos ligeramente almendrados de color avellana con largas y gruesas pestañas, enmarcados en unas pobladas cejas negras que acentúan Su mirada enigmática y un tanto cautivadora. Es alto y de complexión atlética. Lo caracteriza una gran elegancia al caminar, aunque suele economizar sus movimientos. Viste con frecuencia de gris o negro, siendo su ropa hecha siempre a la medida. en el dedo anular de la mano izquierda lleva un anillo de acero con eslabones de platino y pequeñas piedras de obsidiana incrustada entre cada eslabón.
Orestes le extiende la mano con una sonrisa.
Jeanpaul se la estrecha y corresponde con la misma afabilidad.
Jeanpaul dice: "Es un gusto que hayas venido finalmente."
Dices con acento cretense, "Esta propiedad es mucho más hermosa de lo que me pude haber imaginado, amigo mío. No le haces justicia cuando la describes y tus fotos no alcanzan a plasmar lo cautivador del paisaje."
Jeanpaul dice: "Es por eso que quería que vinieras a juzgar por ti mismo, Orestes."
Mientras ambos hablan, la puerta del conductor se abre.
Dante baja del vehículo.

Jeanpaul se tensa al fijarse en el chofer.
Dante

Roza el metro noventa y cinco de estatura, tiene la piel blanca y los ojos de un gris azulado casi fantasmal. Su mandíbula cuadrada y su mentón partido acompañan una boca de labios llenos y una nariz prominente sin exageración. Posee unos ojos de pestañas espesas ligeramente rasgados que ofrecen con frecuencia una mirada que tiende a ser algo inquietante. Es bastante musculado y aunque pudiera parecer que le cuesta moverse, en realidad lo hace con gran agilidad.

Orestes observa a Jeanpaul analizando su lenguaje no verbal.
Dante clava la mirada en Jeanpaul

Dices con acento cretense, "Dante Pasariello trabaja conmigo, pero es más que un empleado para mí, es alguien de toda mi confianza."
Jeanpaul clava la mirada en Orestes.
Jeanpaul dice: "¿Qué significa esto, Orestes?"
Dante levanta las manos en son de tregua y mira a Jeanpaul.
Dante dice con acento veneciano, "Antes de montarte una película, escucha lo que tiene que decirte Orestes.
Dices con acento cretense, "Dante, ¿este es el amigo de quien me hablaste?, el mundo es un pañuelo. Yo lo conozco porque es un fotógrafo excepcional. Y como ves, su propiedad es un verdadero regalo a la vista en estos tiempos que corren"
Jeanpaul y Dante se comunican con la mirada.
Orestes los observa sin perder de vista esa comunicación silenciosa.
Jeanpaul dice: "Yo no diría que somos precisamente amigos, Orestes. Más allá de eso, quisiera una explicación de tu presencia aquí, Dante."
Dices con acento cretense, "Mi intención no ha sido jamás la de incordiarte, Jeanpaul. Lo cierto es que tengo un verdadero interés en el negocio por el cual me has invitado, pero además, Dante me ha comentado que eres un hombre de muchos contactos y justo eso es lo que necesito ahora mismo."
Jeanpaul nota el cambio en el tono de voz del enólogo.
Dante dice con acento veneciano, "Orestes requiere de toda la ayuda que pueda reunir. Hablé con nuestro conocido en común, él me dijo que estabas residenciado aquí. No conozco a nadie que pueda tener la red que tú manejas, por eso me atreví a proponerle que te contactara. No sabía que lo del negocio era también contigo, acabo de caer en cuenta apenas llegar. Lo juro por havery"
Jeanpaul se limita a asentir.
En el fondo sabe que un juramento de esa naturaleza en boca de aquel hombre es algo serio.
Jeanpaul dice: "¿Os gustaría darle un vistazo al viñedo?"
Orestes advierte el cambio abrupto en la conversación, pero decide seguir ajeno al intercambio entre Dante y el fotógrafo. Ya le preguntaría más tarde en privado de qué iba todo aquello porque en su recomendación había omitido detalles que a todas luces son importantes.
Dices con acento cretense, "Desde luego, a eso hemos venido."
Los tres hombres avanzan hacia la terraza. Jeanpaul hace una seña y los grandes rottweiler permanecen a los pies de los escalones de la casona.
guadalajara; Un viñedo en la serranía de Guadalajara
Te encuentras en un pequeño viñedo familiar que ha sido cultivado por generaciones. Está ubicado en una región montañosa del norte de España. Las vides se extienden por suaves colinas cubiertas de piedras calizas, con un soleado microclima perfecto para el cultivo de uvas de alta calidad.
Las hileras de vides, cuidadosamente podadas y atadas, se alinean en paralelo, formando un tapiz verde y dorado que se funde con el paisaje circundante. Las hojas amplias y recortadas de las vides se mueven suavemente con la brisa, dejando entrever los racimos de uvas que cuelgan, esperando a ser cosechados.
Rodeando el viñedo, se encuentra una pequeña bodega de piedra, con paredes gruesas que mantienen una temperatura y humedad ideales para el proceso de vinificación. Aquí, se elaboran con cuidado los vinos, aplicando técnicas tradicionales que han sido transmitidas durante años.
El aroma a uva madura y a roble envejecido impregna el aire, invitando a los visitantes a descubrir los sabores únicos de este pequeño pero excepcional viñedo.
Ves Bodega de vinos aquí.
Orestes se detiene frente a las vides. Su rostro es una mezcla entre sorpresa y admiración.
Dices con acento cretense, "Eres toda una caja de Pandora, mi buen amigo. ¿quién podría imaginar que tienes esta pequeña joya escondida a los ojos de todos aquí?"
Jeanpaul agradece el cumplido con un movimiento de cabeza.
Jeanpaul dice: "En realidad mucho de lo que ves se lo debo a Yordi y su mujer."
Orestes lo mira con seriedad.
Dices con acento cretense, "Pero si cuentas con viticultores tan buenos, no me necesitas a mí."
Jeanpaul niega con la cabeza.
Jeanpaul dice: "Ellos no son viticultores, son tan aficionados como yo; solo que le han cogido afecto a este lugar y le dedican mucho tiempo y esfuerzo. sin embargo, somos conscientes de que no servirá de nada si no contamos con alguien que sepa verdaderamente lo que hace."
Orestes camina entre las viñas seguido por Jeanpaul y Dante.
La mirada minuciosa del enólogo advierte a qué se refiere el fotógrafo.
dices con acento cretense, "Llevas razón, mi buen amigo. No habéis hecho mal trabajo, pero este obsequio requiere una mano sabia."
Orestes se vuelve y ve a Jeanpaul con un brillo de entusiasmo en la mirada.
Dices con acento cretense, "¿Hasta donde pretendes llegar con tu propuesta?"
Jeanpaul dice: "Quiero que el viñedo dé sus frutos, aunque no pretendo convertirme en un exportador de vinos, desde luego."
Orestes asiente, comprensivo.
dices con acento cretense, "Esta es una buena tierra y tus viñas han sido tratadas con mimo. Es probable que podamos crear algo especial, pero no es un lugar para explotarse despiadadamente."
Jeanpaul dice: "Como te expuse cuando hablamos, mi intención es darle cuidados al viñedo, pero no convertirme en un gran viticultor... No sé si eso al final te sepa a poco."
Orestes niega con la cabeza y fija los ojos en la bodega.
dices con acento cretense, "En absoluto, mi buen amigo. Soy de los que creen que de las pequeñas cosas, los detalles que parecen nimios a los ojos de cualquiera, se obtienen los mejores placeres."
Orestes avanza hacia la bodega.

Bodega de vinos
Ves una bodega con una estructura tradicional de piedra y adobe, con techo alto y gruesas paredes que ayudan a mantener la temperatura y humedad ideales para la crianza del vino.
Orestes entra en la bodega
subes el par de escalones y pasas al interior de la bodega.
Jeanpaul va a seguirlo, pero Dante lo detiene.
Dante dice con acento veneciano, "Entiendo tu recelo al verme, pero no soy la misma persona que conociste hace nueve años, aunque tú pareces el mismo de siempre."
Jeanpaul baja mucho la voz para que solo Dante pueda escucharlo.
Jeanpaul murmura: "Puede que siga teniendo la misma tapadera, pero ni por asomo sigo siendo aquel que conociste; no te confundas."
Dante levanta ambas manos y las deja caer con frustración.
dante dice con acento veneciano, "Orestes es un buen hombre; él conoce mi pasado y aún así me tendió la mano. Es un tío legal que le gusta ayudar a la gente, pero ahora necesita toda la ayuda que pueda recibir, al menos escúchalo."
Jeanpaul dice: "Eso ya lo sé. No te preocupes, no suelo generalizar ni mantener vivas las heridas más tiempo del necesario. Además, a ti la vida ya te cobró con creces tus deudas."
Dante murmura con acento veneciano, "En aquella oportunidad no compartimos el mismo bando, pero no tiene por qué ser así ahora."
Orestes se asoma desde la puerta, intrigado por el retraso de sus acompañantes.
El enólogo observa con preocupación el diálogo entre los dos hombres.
Orestes echa un vistazo a la bodega antes de desandar sus pasos.

Bodega de vinos
Apenas entras observas grandes barricas de roble envejeciendo lentamente los vinos tintos. Hay un área de fermentación con grandes cubas de acero inoxidable donde se lleva a cabo la vinificación. También hay espacios para el embotellado, etiquetado y almacenamiento de los vinos listos para la venta. A la derecha ves la entrada a una pequeña sala de cata donde los visitantes pueden probar los vinos y aprender sobre el proceso de elaboración. El ambiente en esta bodega es acogedor y tradicional, reflejando la pasión y el cuidado que los encargados ponen en cada botella de vino.
Te acercas a la puerta y abandonas la bodega.
guadalajara; Un viñedo en la serranía de Guadalajara
Ves Bodega de vinos aquí.
Dices con acento cretense, "¿Hay algún problema?"
El enólogo mira de tanto en tanto a ambos hombres.
Dante se adelanta a Jeanpaul.
Dante dice con acento veneciano, "Jeanpaul y yo nos conocemos desde hace nueve años."
la referencia temporal es suficiente para Orestes que conoce al detalle la historia de Dante.
Orestes clava los ojos en Jeanpaul.
Dices con acento cretense, "No suelo hacer preguntas, si eso añade algo de tranquilidad a tu mente. Respeto la intimidad y la privacidad, sobre todo cuando de negocios se trata. Doy fe de que Dante ha cambiado y espero que no sea un problema para ti su presencia. él ha querido... ayudarme, pero tal como te dijo, su presencia aquí no fue planificada, ha sido mera coincidencia."
Jeanpaul cabecea una vez.
Jeanpaul dice: "Mientras mantenga las formas, no veo por qué debería resultarme un problema."
Jeanpaul dice: "En estos tiempos que corren..."
Dante dice con acento veneciano, "No tengo nada que ver, nada en absoluto con todo lo que está ocurriendo en el país."
Orestes carraspea.
Dices con acento cretense, "Doy fe absolutamente de sus palabras. De hecho, Dante no ha hecho más que colaborarme en asuntos de seguridad y vigilancia, sobre todo ahora..."
Orestes adopta un semblante serio, algo meditabundo.
Jeanpaul nota la preocupación que subyace en la mirada del enólogo.
Antes de que pregunte, Dante le ofrece un resumen de lo que ocurre y a qué se ha estado dedicando al trabajar para Orestes.
Jeanpaul observa a ambos hombres.
Jeanpaul dice: "Imagino que estaréis siendo discretos. Con el clima que tenemos ahora mismo en España no estoy muy seguro de que deberíais exponeros."
Dante dice con acento veneciano, "La vigilancia está siendo discreta, no te preocupes. Me atreví a exponerte todo esto porque quizá tú podrías ayudarnos."
Jeanpaul murmura: "Soy un simple fotógrafo. No sé cómo podría ayudaros, en realidad."
Dante y Orestes notan el matiz en las palabras del fotógrafo.
Dante dice con acento veneciano, "Puedes confiar en Orestes, ya te lo dije, es un hombre de bien."
Orestes apoya una mano en el hombro de Dante.
Dices con acento cretense, "No es momento de forzar las cosas, estoy seguro de que si nuestro buen amigo puede hacer algo, lo hará. Ahora, cerremos el trato y sellemos la alianza, ¿os parece bien?
Jeanpaul asiente con la cabeza y los invita al interior de la casona con un ademán.
Jeanpaul dice: "Preparamos en casa una comida, espero que aceptéis acompañarnos. Quizá tengamos el tiempo suficiente de que me cuentes con detalle cuál es el problema que nubla tu mirada con tanta preocupación."
Los tres caminan hacia la casona. En la puerta, una mujer aguarda de pie.
Orestes mira a la mujer con interés.
Aletheia
Tiene una bonita figura sin llegar a ser voluptuosa. Su piel es cremosa y sus ojos son verdes. La manera de moverse, al igual que su mirada, evocan el recelo de los felinos.
Tiene los ojos ligeramente almendrados, la nariz recta, los labios carnosos y el rostro anguloso.
Se nota claramente que es una mujer.
lleva el pelo trenzado y recogido hacia arriba con un par de varillas metálicas que terminan en símbolos celtas. Unos cuantos mechones ondulados y rebeldes caen enmarcándole la cara.
Lleva Pendientes en forma de espiral celta en las orejas.
Luce unas uñas con esmalte color rojo sangre, efecto tornasol y francesita delgada de color dorado en las manos.
Viste un vestido rojo intenso con escote alter y falda muy corta marca Inexactus que resalta su silueta.
Calza sandalias rojas con tiras brillantes y tacón de aguja marca Piero Bragantti.
Dices con acento cretense, "Parece que este día va a estar lleno de sorpresas. No imaginé que tenías una mujer tan hermosa, mi buen amigo."
Dante observa a la mujer de arriba abajo y algo en ella le resulta vagamente familiar.
Aletheia dice con acento catalán, "bienvenidos. Solo una pequeña aclaración, No soy la mujer de jean."
Aletheia se vuelve y camina al interior de la casona.
Orestes ve a Jeanpaul y no se le escapa la mirada que le dedica a la mujer.
Dices con acento cretense, "Lamento si he cometido una indiscreción."
Jeanpaul niega levemente.
Jeanpaul dice: No pasa nada, ella es frontal y ahora mismo está bajo mucha presión, no se lo tengáis en cuenta."
Dante y Orestes intercambian una mirada antes de entrar en la Casona.
Dos horas después...
Orestes se aproxima al 4x4 seguido por Dante y Jeanpaul.
Dices con acento cretense, " ha sido una comida excepcional, Aletheia es una anfitriona encantadora."
Jeanpaul sonríe.
Aletheia permanece cruzada de brazos en el umbral de la puerta atenta a lo que se dice.
Jeanpaul dice: " Tú eres el verdadero encantador, Orestes. Tienes una paciencia infinita."
Orestes ríe y mira a Aletheia.
Dices con acento cretense, "Las mujeres en sí mismas son una delicia; las mujeres como ella son aún más deliciosas, sobre todo cuando se logran domar porque son un verdadero desafío"
Aletheia se muerde la lengua antes de caer en la provocación del nuevo socio de Jean.
Jean la mira de reojo.
Jean dice: "Habrá que preguntarle a Kalev, su marido, si lo habrá conseguido. Si te soy honesto todavía no me queda claro quién doma a quien."
Orestes detecta el deje de anhelo que aflora en las palabras del fotógrafo.
Aletheia dice con acento catalán, "Soy una mirona, pero no soy de piedra. Os estoy escuchando perfectamente. que sepais que no es gracioso"
Orestes vuelve a reír.
Dices con acento cretense, "Lo reitero, es una fierecilla deliciosa."
Orestes da un último vistazo al lugar y piensa en Fabián.
Orestes mira a Jeanpaul.
Dices con acento cretense, "Sé que puede ser prematuro y quizá abusivo, pero me gustaría plantearte algo. Desde luego que no afecta en nada nuestros negocios si tu respuesta es negativa."
Aletheia entorna los ojos y se aproxima a los hombres.
Dante abre la puerta del conductor y sube al coche; conociendo a Orestes ya se imagina qué va a proponerle.
Orestes expone su propuesta ante los oídos atentos de Jeanpaul y Aletheia.
Orestes mira alternativamente a uno y a otro.
Dices con acento cretense, "Creéis que pueda ser factible? Sería solo unos días, mientras definimos algunos detalles y vemos si logramos un traslado seguro. Hemos corrido con suerte, pero la chica requiere de una atención más especializada y con la situación crítica que enfrenta la ciudad, corremos el riesgo de perderla."
Jeanpaul y Aletheia se miran un instante.
Jeanpaul dice: "Danos un día para meditarlo y te respondemos. Si no es aquí, te ayudaremos a conseguir un lugar para que tu amigo pueda tomarse esos días que necesita."
Orestes asiente, agradecido.
Aletheia dice con acento catalán, "Deberíais decirle la verdad y todo lo que está ocurriendo. Ocultarle información, por dura que sea, puede resultar peor."
Orestes mira a Aletheia, su carácter dominante aflora con naturalidad.
Dices con acento cretense, " Decirle que su mujer está en coma y hemos estado a punto de perderla 3 veces es una información que él no necesita en este momento. Si llegáis a aceptar, cuando le veáis, lo entenderéis."
Aletheia levanta las cejas frente al cambio de tono de aquel hombre.
Aletheia se limita a asentir con la cabeza.
Orestes le tiende la mano a Jeanpaul.
Jeanpaul se la estrecha con fuerza.
Dices con acento cretense, "Espero noticias vuestras."
Jeanpaul dice: "Las tendrás, mañana a esta misma hora."
Dices con acento cretense, "Gracias."
Orestes sube al vehículo.
El motor del 4x4 ronronea. Jeanpaul activa el portón y el vehículo sale despacio.

[Trama El despertar de Themis]: Quedarse cruzados de brazos no es una opción

Publicado: Lun Sep 02, 2024 5:23 am
por Aletheia

Punto de vista: Aletheia

Aletheia entra en la casona seguida por Jeanpaul Y los 3 perros.
Aletheia se quita las sandalias y le lanza una mirada de advertencia a Zeus que las mira con codicia.
Zeus se echa a los pies de Aletheia mientras olisquea las sandalias.
dices con acento catalán, "Ese Dante es el mismo mercenario del que me hablaste alguna vez?"
Jeanpaul asiente.
Jeanpaul se deja caer en un sillón, Atlas y Orión van a su encuentro.
a una señal del hombre los perros se tumban.
Jeanpaul dice: "Me ocupé de investigar a Orestes, en realidad es un tío legal. Tiene sus inclinaciones hacia la cultura D-S, pero son fieles creyentes en el sexo consensuado y su fortuna es de cuna, amasada de forma transparente."
Dices con acento catalán, "No sé, pero eso de contratar a un mercenario me da repelús."
Jeanpaul dice: "mantendré un ojo sobre Dante, aunque confieso que durante la comida sí que he notado diferencias. qizá haya cambiado. Perder a alguien que amas más o como a tu propia vida cambia a cualqiera."
Aletheia se encoje de hombros.
Dices con acento catalán, "Es probable. Lo que realmente me preocupa es esa historia que nos contó. me parece tan rocambolesca que no sé si darle ccrédito."
Jeanpaul dice: "Algo de cierto debe tener, vi el comunicado de esa fulana institución. la foto de ese médico es inquietante."
Jeanpaul dice: "De todas maneras, no te rompas la cabeza, mocosa. Si te genera tantas dudas, investiga. No va a tomarte mucho tiempo. al menos no ahora. Será un paseo que confirmes el relato y que saques más información del médico y de todo su entorno, incluyendo a Orestes y su gente."
Aletheia se sienta con la espalda rígida y mira a Jeanpaul.
dices con acento catalán, "No entiendo a qué te refieres. ¿Por quién me tomas?"
Jeanpaul se repantinga en el sillón.
Jeanpaul dice: Que no te digamos o preguntemos abiertamente como es que estamos casi libre de cualquier afectación, no significa que no seamos conscientes de las cosas que haces, mocosa y de donde estás metida."
Aletheia finge inocencia.
Murmuras con acento catalán, "No sé de qué hablas."
Jeanpaul dice: "De acuerdo, si quieres que juguemos a que somos unos ingenuos y tontos redomados, vale. en todo caso, sabes que todos te agradecemos la protección y sabemos que te juegas mucho en ello. Además, te pueden las injusticias y dudo que siendo esa chica de donde es, no hagas nada al respecto."
Aletheia suspira.
Murmuras con acento catalán, "quedarse cruzados de brazos no es una opción para mí, nunca lo ha sido, lo sabes."
Jeanpaul dice: "Lo sé, justo porque te conozco te digo que vayas con cuidado. la decisión de Mel ya es un golpe bastante considerable, no necesitamos otro"
Aletheia se muerde el labio.
Jeanpaul la mira con los ojos entornados.
Jeanpaul dice: "Ya sabes dónde está?"
Aletheia niega con la cabeza; los ojos se le empañan ligeramente, pero se recompone.
Jeanpaul se incorpora y se cruza de brazos. El silencio de Aletheia le dispara todas las alarmas.
Jeanpaul dice: "¿Qué tramas, mocosa?"
Dices con acento catalán, "Lo único que puedo decirte es que voy a buscar reunirme con Asier. Ya te dije, quedarme cruzada de brazos no es una opción. Si más personas están viviendo lo que Orestes o mucho peor porque él tiene recursos económicos, imagina las personas que no los tienen... eso no puede seguir así, tenemos que hacer algo."
Jeanpaul dice: "Tenemos que hacer mucho, pero andando con pie de plomo; son tiempos demasiado convulsos y Némesis no es un juego como esos con los que juega tu enano."
Aletheia entorna los ojos y aprieta los labios.
Dices con acento catalán, "Némesis es la reencarnación del mal, pero hasta el mal tiene sus puntos débiles."
Aletheia parpadea y clava los ojos en Jeanpaul.
dices con acento catalán, "dirás con el que lo estáis entrenando. ¿Creíste que no iba a darme cuenta? Tú y kalev sois unos alcahuetes de primera"
Aletheia se levanta y comienza a deambular con Zeus siguiéndole de un lado a otro.
Jeanpaul la intercepta apoyándole las manos en los hombros.
Jeanpaul dice: Era mejor eso a dejarlo solo en la Deep, está ansioso de seguir los pasos de su mayor referente. Es mejor entrenarlo y supervisarlo que dejarlo a sus anchas."
Aletheia abre mucho los ojos.
Dices con acento catalán, "No le habrás dicho que..."
Jeanpaul niega con la cabeza.
Jeanpaul dice: "Eso sería darle alas para que se aferre a su idea de ser un hacker como su ídola en la dark. No somos unos inconscientes, mucho menos ahora con Némesis suelta."
Aletheia suspira y deja caer los brazos.
Dices con acento catalán, "¿Qué voy a hacer con él?"
Jeanpaul la mira.
Jeanpaul dice: "darle las herramientas para que aprenda a defenderse, como has venido haciendo hasta ahora, mocosa."
Aletheia lo mira con los ojos empañados.
Dices con acento catalán, "me aterroriza que queden expuestos, que no pueda protegerlos."
Jeanpaul murmura: "Lo sé, pero les has dado una nueva vida, nuevas identidades a las que se han adaptado. El chaval promete, Eva. No es tan bueno como su ídola, le falta mucho por aprender, pero tiene un talento innato. Sería una maldad desperdiciarlo."
Murmuras con acento catalán, "calla, sabes que no debes pronunciar ese nombre."
Jeanpaul suspira muy hondo.
Jeanpaul dice: "Algún día deberías decirles la verdad, kalev lo merece, tu hijo también."
Murmuras con acento catalán, "Zarek tiene solo once, no voy a mancharlo con esto, no todavía. Apenas recuerda lo que pasó hace siete años, imagina explicarle quien soy en realidad."
Aletheia niega con la cabeza Y se aparta, rompiendo el contacto.
Dices con acento catalán, "¿Ayudaremos a tu socio?"
Jeanpaul se cruza de brazos.
Jeanpaul dice: "Nadie te ha dado vela en este entierro, mocosa. No te parece que ya bastante tienes con ocuparte de ser jefe de seguridad y ALID al mismo tiempo?"
Aletheia entorna los ojos.
Dices con acento catalán, "No creerás que dejaré a esa compatriota de Gabriel sin ayuda, ¿no?"
Jeanpaul permanece impertérrito, aunque por dentro sonríe de lo bien que la conoce.
Jeanpaul dice: "Le diré a Monse que si puede recibirlo en la cabaña, eso le permitirá al hombre estar aquí, pero a cierta distancia. Además, ella podrá explotar su rol de madre, ya sabes que le encanta cuidar de los demás."
Dices con acento catalán, "Se lo diré a Kalev, no quiero que lo coja de sorpresa la presencia del hombre. Aprendí la lección."
Jeanpaul le pellizca cariñosamente la punta de la nariz.
Jeanpaul dice: "Gracias, pequeña."
Aletheia niega con la cabeza, se agacha y coge las sandalias.
Dices con acento catalán, "Para ti siempre que pueda, estaré, lo sabes."
Aletheia echa a andar hacia su habitación con Zeus siguiéndola de cerca.
Jeanpaul cierra los ojos un instante para deshacerse de los pensamientos y el aleteo que siempre le deja el corazón acelerado cuando olvida cuál es su verdadero lugar y el anhelo se filtra sin querer entre las fisuras de su alma.

[Trama el despertar de Themis]: Pasos cortos se traducen en grandes avances

Publicado: Lun Sep 02, 2024 8:45 pm
por Aletheia

Punto de vista: Fabián

guadalajara; Un paraje recóndito en la Serranía de Guadalajara
Observas un camino que da hacia una propiedad amurallada con un gran portón y un cercado eléctrico en su parte superior a lo largo del muro. en los alrededores la vegetación impide la visibilidad de la propiedad.
Ves Una casona castellana, una pequeña cabaña y Grand Keroky 4X4 lim aquí.
Jeanpaul aguarda, como el día anterior a que el vehículo 4 x 4 se detenga.
Las puertas de Tuyota Siracusa se abren.
Dante baja del vehículo del lado del chofer mientras otro hombre desciende del lado del copiloto.
Jeanpaul se fija en el hombre que no conoce. La expresión corporal del individuo revela un estado emocional caótico.
Fabián
Tiene los ojos almendrados con largas pestañas y cejas pobladas de color castaño muy claro, al igual que su cabello. Gruesas ojeras le rodean los párpados inferiores. Posee una nariz recta en medio de unos pómulos altos y una mandíbula cuadrada. Sus labios llenos muestran una rigidez inusual y su rostro en general, revela un torbellino emocional que contrasta con la profundidad y atención con la cual lo observa todo. Con un metro ochenta de estatura y una complexión musculada sin exageración, es un hombre que llama la atención sin necesidad de proponérselo.

Jeanpaul dice: "Bienvenido, doctor Fábrega."
Fabián lo observa con desconfianza.
Dante dice con acento veneciano, "Orestes no ha podido venir, tenía una cita ineludible por el tema del que te habló. Sin embargo me ha pedido que te dé las gracias por este enorme favor."
Jeanpaul cabecea una vez.
Monserrat sale de la casona y esboza una amplia sonrisa difícil de rechazar.
Monse dice con acento catalán, "Buenas tardes, Usted debe ser el doctor que se quedará con nosotros, ¿verdad?"
Monse mira a Fabián con amabilidad.
Fabián apenas asiente con la cabeza.
Monse advierte la tensión y guarda silencio.
Jeanpaul dice: "Monse, en efecto es el doctor Fábrega. doctor, esta es Monse, una cocinera excepcional y una persona muy querida para nosotros."
Monse ríe bajito.
Monse dice con acento catalán, "Eres un adulador. Lo que pasa es que con personas de buen apetito siempre es más fácil ser buena en la cocina. No lo cree, ¿doctor?"
Monse mira a Fabián, la expresión del hombre le dice que lleva sobre sí un peso demasiado grande que le está aplastando el espíritu.
Dices: "Siento si no correspondo apropiadamente a vuestra hospitalidad."
Monse asiente, comprensiva.
Monse dice con acento catalán, "Nunca es fácil estar donde no se quiere y con quien no se quiere estar en realidad. No tiene que disculparse, doctor."
Dante levanta las cejas y sonríe para sí. Definitivamente aquella fue la mejor elección para el doctor.
Dante dice con acento veneciano, "Si me dais un momento os dejo el equipaje del doctor."
Monse asiente.
Jeanpaul mira a Fabián.
El médico reacciona frente a la mirada del fotógrafo y se pone a la defensiva.
Antes de que el médico ataque, Jeanpaul habla en tono firme, uno tan autoritario como el amo más avezado en el mundillo D-S.
Jeanpaul dice: "Mire, doctor, entiendo perfectamente que no quiera estar aquí, sin embargo, debería ser más agradecido con el entorno que está velando por usted y por su estabilidad. Llevo poco conociendo a Orestes, pero su preocupación por usted es real, honesta y fundamentada. Puede que usted crea que no hay nada más que hacer, pero ni él ni nosotros pensamos igual. Eso significa que pese a su estado de indefensión y de ganas de cagarse en todos los muertos del mundo, nosotros no nos vamos a rendir. usted debería mostrar su hombría y no rendirse a la primera."
Fabián abre la boca, pero se ha quedado sin palabras.
Monse interviene y se pone en medio de ambos.
Monse dice con acento catalán, "No se lo tenga en cuenta, doctor. Jean a veces es un poquito vehemente con sus pensamientos."
Dante se aproxima y le entrega el equipaje a la mujer.
Monse toma el asa de la maleta y da algunos pasos hacia la cabaña.
Monse dice con acento catalán, "Por qué no me acompaña, doctor? Le mostraré la cabaña y su habitación."
Dices: "Llámeme Fabián, por favor."
Monse sonríe.
Monse dice con acento catalán, "Solo si usted me tutea y me llama Monse ¿Trato hecho?"
dices: "Trato hecho"
Dante los observa caminar hacia la pequeña cabaña que divisa a un par de metros.
Dante dice con acento veneciano, "Siempre he admirado esa capacidad tuya para dar en el blanco, sea con una bala, un cuchillo o una palabra."
Jeanpaul dice: "autocompadecerse por mucho tiempo solo provoca que nos anclemos en una posición victimista que no nos deja ver con claridad."
Dante pilla el mensaje subyacente y asiente en silencio.
Jeanpaul dice: "Dame unos minutos, tengo lo que me pediste."
Dante lo mira impertérrito, aunque internamente se ha quedado de una pieza. No esperaba que consiguiera todo con tanta celeridad.
Dante asiente y permanece junto al vehículo.
Unos minutos más tarde.
Jeanpaul le extiende un sobre.
Jeanpaul dice: "Allí tienes todo lo que puedas necesitar."
Dante revisa los papeles.
Dante dice con acento veneciano, "Joder, esta titulación parece verídica."
Jeanpaul dice: "Tiene que parecerlo. A sabiendas de lo que pretendes, es mejor ir sobre seguro, ¿no crees?"
Dante dice con acento veneciano, "Es un enfermo, doblegarlo..."
Jeanpaul adopta gesto muy serio.
Jeanpaul dice: "Es un psiquiatra, Dante. Uno con apoyo institucional del cual no tenemos un perfil elaborado todavía y, aunque en este momento Imperium se encuentra en caos, es mejor no pecar por confiado."
Dante dice con acento veneciano, "Llevas razón. Iré con cuidado."
Jeanpaul dice: "si llegas a tener problemas, avisa."
Dante no puede ocultar la sorpresa.
Jeanpaul dice: "Orestes te tiene en alta estima."
Dante dice con acento veneciano, "Y tú lo tienes en alta estima a él."
Jeanpaul niega con la cabeza.
Jeanpaul dice: "Apenas lo conozco, pero me cae bien. Lo que sí respeto es su sentido de la justicia y el honor."
Dante asiente con la cabeza.
Dante dice con acento veneciano, "Es un tío de bien, al igual que el doctor."
Jeanpaul murmura: "Al igual que muchos que están siendo arrollados por este maldito sistema."
Dante vuelve a asentir.
Dante mira hacia la cabaña.
dante dice con acento veneciano, "No se merece lo que le ha tocado."
Jeanpaul guarda silencio.
Dante dice con acento veneciano, "Gracias por esto"
Dante se guarda el sobre.
Jeanpaul dice: "No me las des todavía. Apenas hemos dado un par de pasos, todavía falta para ver un resultado."
Dante abre la puerta del vehículo.
Dante sube, cierra la puerta y baja la ventanilla.
Dante dice con acento veneciano, "Te mantendré informado."
Jeanpaul asiente y activa el mando del portón.
El vehículo sale despacio.
Jeanpaul vuelve la mirada hacia la cabaña. En una de las ventanas se distingue la figura de un hombre que no logra permanecer erguido, quizá, por el peso de las emociones que lo aplastan sin consideración.

[Trama El despertar de Themis]:Tirando el anzuelo

Publicado: Jue Sep 05, 2024 10:23 pm
por Aletheia

Punto de vista: Dante

Dante estaciona el vehículo y verifica el reloj. Todavía le quedan cinco minutos para la cita.
El hombre revisa con premura las falsas gafas que lleva y el dispositivo diminuto que capturará todo lo que observe mientras las lleve puestas.
Dante mira su reflejo en el retrovisor y ensaya la expresión que predominará de ahora en adelante en su rostro.
Dante baja por fin del vehículo y avanza a grandes pasos hacia el edificio.
Comunidad de Neo-Madrid; Sede de la IDO
Te encuentras en una de las sedes administrativas de la Imperium Disabled Organization, encargada de gestionar todos los asuntos de Discapacidad e Invalidez. Desde aquí se pueden gestionar diferentes trámites en relación con los miembros y sus tutores.
Ves a Liliana aquí.
Dices con acento veneciano, "El licenciado Picón me espera."
Liliana asiente con la cabeza y levanta el auricular del teléfono. Tras un breve intercambio, le indica a Dante hacia qué oficina dirigirse.
Dante agradece con un leve movimiento de cabeza y toma el pasillo de la derecha. Al llegar a la puerta, golpea con suavidad.
Una voz grave, pero relajada le indica que pase.
Gerencia de talento Humano
Lo primero que hace Dante es echar un vistazo al lugar antes de fijar la mirada en el hombre que permanece sentado tras el escritorio.
Ignacio
Tiene la piel bronceada por el ejercicio al aire libre. Mide metro ochenta aproximadamente y pesa unos 90 kilos. Sus ojos son grandes, almendrados y de color marrón grisáceo. La nariz recta, ligeramente respingona hacia la punta le imprime cierta picardía a su expresión a veces algo socarrona. Sus labios gruesos enmarcan una sonrisa radiante que suele ofrecer con frecuencia.
Se nota claramente que es un hombre.
Ignacio dice con acento gallego, "Siéntate por favor. No te importa que te tutee, supongo."
Dante niega con la cabeza.
Ignacio lo observa unos segundos en silencio.
Dante aguanta el escrutinio con estoicismo. Su rostro permanece relajado, al menos en apariencia.
Ignacio dice con acento gallego, "Trajiste tu CV?"
Dante asiente y deja la carpeta sobre el escritorio.
Ignacio la curiosea con rapidez.
Ignacio levanta ambas cejas, pero de inmediato recompone el gesto.
Ignacio mira a Dante.
Ignacio dice con acento gallego, "Tus credenciales son verificables?"
Dices con acento veneciano, "Desde luego que sí. Allí están los contactos de quienes pueden dar fe de mi trabajo y referencias personales y profesionales. Me tomo muy en serio mi profesión."
Ignacio dice con acento gallego, "No lo pongo en duda. Voy a serte muy honesto. Esto es un mero protocolo porque necesitamos cumplimentar las formas y los procesos, pero lo cierto es que para nosotros estás más que capacitado para hacerte cargo y eso es justo lo que este tutor necesita. Ahora mismo lo único que frenaría tu contratación sería que el doctor Ferrer no estuviese conforme con nuestra selección."
Dices con acento veneciano, "Comprendo."
Ignacio dice con acento gallego, "De hecho no sé cómo estás de tiempo, pero si te parece bien, podríamos adelantar ese trámite con el doctor Ferrer. La verdad es que nos urge darle curso a tu ingreso para poner un poco de orden a todo este caos que viene ocurriendo con los sistemas y demás."
dices con acento veneciano, "Por mí está bien."
Ignacio cabecea sonriente, coge el auricular y marca un número.
Un rato después...
Un piso de la IDO
Al abrir la puerta te encuentras con un pequeño pasillo en cuya pared de la derecha hay un espejo de cuerpo entero. Al terminar el pasillo observas un salón comedor en forma de ele, que finaliza con una puerta batiente que da acceso a la cocina. A la derecha observas un ventanal que brinda iluminación y vistas a la ciudad de Madrid y a la izquierda un pasillo que da a las habitaciones y a un baño. La decoración es austera para el piso en general, a excepción de la habitación matrimonial donde el lujo y la comodidad son los aspectos reinantes.
Ves Un juego de recibidor, Una mesa comedor con varias sillas, Una televisión marca LT Koshiba de 40 pulgadas, y Una biblioteca de roble aquí.
Te encuentras con Ignacio y Humberto.
Ignacio le tiende la mano a Humberto.
Ignacio dice con acento gallego, "Humberto, permíteme Presentarte a Dante Benedetti, es el especialista en rehabilitación del que te hablé."
Humberto mira a Dante con los párpados algo entornados.
Dante le sostiene la mirada.
Humberto
Tiene el cabello entrecano, con grandes entradas a los lados y un pico de viuda que se pierde en una frente ancha. Su nariz, ligeramente torcida, separa dos ojos de color gris, que se aclaran u oscurecen según su estado de ánimo. Posee una mirada inquietante, sobre todo cuando se posa fija en un objetivo, ya que no suele parpadear. Su boca de labios delgados, ofrece una sonrisa maliciosa enmarcada en una barba tipo candado. Mide más de un metro setenta, pero no llega al metro ochenta. Suele esforzarse en disimular una cojera leve en su pierna izquierda.
Se nota claramente que es un hombre.
Humberto dice con acento melillense, "Revisé el resumen que me enviaste. Es muy interesante. Pasamos a mi despacho?"
Ignacio dice con acento gallego, "Yo no puedo acompañaros, pero estoy seguro de que es mejor así. Os dará más márgen de conversar y de que te hagas una idea más aproximada de si es la persona que necesitas aquí."
Humberto asiente con la cabeza. Un brillo malicioso cruza su mirada un instante.
Humberto le señala la puerta del despacho a Dante.
Dante agradece con un gesto de cabeza y avanza unos pasos para darle cierta oportunidad a los hombres de decirse lo que quieran. A fin de cuentas, el dispositivo que lleva le permitirá captar el audio sin mayores inconvenientes.
Humberto murmura con acento melillense, "Estás seguro de haber verificado que todo esté en orden con este hombre, nacho?"
Ignacio asiente con la cabeza.
Ignacio murmura con acento gallego, "No tienes nada de qué preocuparte, nos hemos ocupado de verificar todo y el hombre está más que cualificado. Además, tiene amplia experiencia en la atención de perfiles como los que van a llegarte en cuanto decidas si le damos curso a su contratación."
Humberto asiente satisfecho.
Humberto dice con acento melillense, "Conoces la salida, no?"
Ignacio disimula el desagrado y se fia en Dante.
Ignacio dice con acento gallego, "Os dejo, que vaya bien, Dante."
Dices con acento veneciano, "Gracias."
Ignacio camina en dirección a la puerta.
Humberto se dirige al despacho seguido por Dante.
Ignacio abre la puerta y sale del piso tutelado. mientras espera por el ascensor, recuerda la reunión que tuvo hace unos días con aquel griego tan singular.
Humberto abre la puerta del despacho y entra. Dante lo sigue de cerca.
Un despacho pequeño.
Te encuentras en un despacho pequeño y minimalista con el mobiliario necesario para atender asuntos administrativos de un lugar como un piso tutelado de la IDO. En una de las paredes hay una biblioteca con libros de medicina y psiquiatría, así como de neurología y revistas científicas. Delante ves un escritorio sencillo con un ordenador de sobremesa y un par de sillas de oficina.

Humberto rodea el escritorio y se sienta.
Humberto dice con acento melillense, "Siéntese, por favor."
Dante ocupa la silla delante del escritorio.
Humberto clava los ojos en el hombre que tiene frente a sí.
Humberto dice con acento melillense, "Voy a ser franco y directo para no hacerle perder tiempo y que no me lo haga perder a mí."
Dante asiente manteniendo su expresión impasible.
Dices con acento veneciano, "usted dirá, doctor."
Humberto dice con acento melillense, "Yo manejo en este lugar un perfil de criaturas con grandes dificultades. Sus patologías son realmente complejas y requieren de mano firme para ser atendidos con propiedad. Son criaturas que no pueden andar por su cuenta ni mucho menos porque son un riesgo para ellos mismos y para la sociedad. ¿Cree usted que pueda dejar de lado las ideas preconcebidas y sumarse a mi equipo de trabajo? De antemano le advierto que mis estrategias no son... convencionales. Soy un especialista vanguardista y eso a veces no le viene bien a todo el mundo."
dices con acento veneciano, "Por fortuna tengo una formidable capacidad de resiliencia y no me espanto con cualquier cosa."
Humberto asiente con un movimiento leve de cabeza.
Humberto dice con acento melillense, "Hay solo una pregunta que me gustaría hacerle"
Dices con acento veneciano "Usted dirá."
Humberto entrecruza los dedos y apoya las manos en el escritorio.
Humberto dice con acento melillense, "Qué lleva a un hombre con la trayectoria que tiene usted a dejarlo todo en Venecia y venir aquí? Perdóneme, pero es algo que me resulta incomprensible."
Dante asiente y sonríe ligeramente.
dices con acento veneciano, "La historia corta es aburrimiento y la necesidad de un desafío que me permita desarollar mis habilidades y poner en práctica todos mis conocimientos."
Humberto lo observa en silencio.
Humberto dice con acento melillense, "Y la historia larga?"
dices con acento veneciano, "Un desacuerdo insalvable en cuanto a las estrategias de atención. Yo no estoy de acuerdo con que los discapacitados tengan status de ciudadanos porque en su mayoría son incapaces de ocuparse de sí mismos y eso se traduce en una carga para la sociedad. Esas son criaturas que necesitan, como bien dijo usted, supervisión y mano firme."
Humberto escucha al hombre y una sonrisa se le dibuja en el rostro.
Humberto dice con acento melillense, " Es estupendo coincidir con profesionales tan capacitados que compartan esa visión de los discapacitados. Es una pena que algunos no entiendan que en el fondo nosotros lo que buscamos es que tengan calidad de vida y que no se conviertan en una carga para la sociedad.
Dices con acento veneciano, "así es."
Humberto dice con acento melillense, "Creo que entre los dos haremos un estupendo trabajo. bienvenido a bordo."
Dante cabecea
dices con acento veneciano, "Definitivamente es así, doctor."
Media hora más tarde, Dante conducía en dirección al ático de Orestes, quería informarle de primera mano que el anzuelo ya había sido echado y que la presa se lo había tragado completico.

[El despertar de Themis]: Un Sacrificio justo por la Inocencia

Publicado: Lun Ene 12, 2026 6:40 pm
por Aletheia
Un Piso Tutelado de la IDO - Salón de Actividades
Te encuentras en un espacio de paredes color crema quirúrgico, iluminado por paneles LED parpadeantes que emiten un zumbido eléctrico constante. El mobiliario de plástico reforzado está anclado al suelo. En una esquina, una cámara térmica de la IDO barre la sala con su luz roja, mientras el olor a desinfectante barato lucha contra el hedor del miedo.

Humberto está sentado en la silla de roble, observando la escena con una calma depredadora. Gabo, el joven gaditano, permanece de pie, con las manos temblorosas buscando el aire. Costanza está encogida en un sofá, abrazando sus rodillas, con la mirada perdida en el patrón del suelo.

Humberto dice con acento melillense: "Gabo, ya hemos hablado de esto. La gratitud se demuestra con hechos, no con palabras. La pequeña Costanza necesita... estímulos sensoriales para su desarrollo. Y tú vas a dárselos.

Gabo dice con acento gaditano: "Pero Doto... ella es solo una chiquilla, ¿sabe uzté? No creo que... que ella quiera. Me da cosa, doto, de verdá se lo digo.

Humberto se levanta despacio, disimulando su cojera, y se acerca a Gabo, poniéndole una mano en el hombro.
Humberto dice con acento melillense: "No me obligues a quitarte los privilegios, Gabo. ¿Quieres volver a la habitación especial? Ve con ella. Ahora.

En la penumbra de la cocina, Uriel está agachado frente a una terminal de servicio abierta. Sus dedos vuelan sobre un teclado virtual holográfico, conectando cables de fibra óptica a un grabador externo oculto.

Uriel murmura con acento argentino: "Ya casi está, hijo de mil putas. Grabate bien, que este va a ser tu último estreno en la red.
Un piso Tutelado de la IDO - Pasillo de Habitaciones
Ves un corredor estrecho con suelo de linóleo desgastado. La iluminación es escasa, limitada a las luces de emergencia que bañan todo de un tono anaranjado enfermizo. Se escuchan los sollozos rítmicos de Costanza desde la habitación del fondo.

Uriel saca su comunicador oculto, su rostro está bañado en sudor frío. Envía un mensaje urgente a Dante.

Uriel dice al comunicador con acento argentino: "Dante, escuchame bien. El viejo verde ya dio la orden. Gabo está entrando. No puedo esperar a que termines tu reunión con el pez gordo. Si no actúo ahora, Costanza no sale de esta.

Uriel guarda el dispositivo. Saca un frasco pequeño de su bolsillo: una toxina de diseño obtenida en la HackNet. Se acerca a la bandeja de plata que espera junto a la puerta del despacho, donde descansa una botella de vino tinto ya abierta.

Uriel murmura con acento argentino: "Disfrutá el brindis, carancho.

Vierte el contenido en la copa de Humberto. Sus manos no tiemblan; la furia ha cristalizado en una determinación gélida.

[El despertar de Themis]: El Colapso del Orden

Publicado: Lun Ene 12, 2026 6:42 pm
por Aletheia
Un piso Tutelado de la IDO - Habitación de Costanza
Te hallas en una estancia pequeña con una cama individual y una estantería llena de frascos con muestras biológicas y libros de microbiología. El aire está cargado de tensión. Una luz de escritorio proyecta sombras alargadas y distorsionadas en las paredes.

Gabo se acerca a Costanza, entorna los ojos para tratar de distinguirla; su baja visión le hace difícil ver cuando la iluminación es tan baja. La chica emite un zumbido agudo, un mecanismo de defensa por su discapacidad.
Gabo dice con acento gaditano: "Lo siento, muchacha... el Doto dice que eztó e por tu bien... No me mires así, que me parte el alma.

De repente, la puerta estalla. Uriel se lanza sobre Gabo con una ferocidad animal. No hay técnica, solo odio acumulado.

Uriel grita con acento argentino: "¡A ella no la tocás, pedazo de forro!

Ambos caen al suelo, forcejeando entre los libros de virus de Costanza. Uriel logra agarrar un pesado microscopio de metal de la mesa y descarga un golpe seco sobre la sien de Gabo. El joven gaditano queda inerte, un hilo de sangre corriendo por el suelo.

En el umbral, Humberto observa, intentando levantarse de su silla, pero sus piernas fallan. El vino hace efecto. Sus pupilas están dilatadas y una espuma fina asoma por la comisura de sus labios.

Humberto dice con acento melillense (con voz pastosa): "Tú... pequeño engendro... ¿qué me... has hecho?

Uriel se levanta, ensangrentado, mirando al psiquiatra con asco.
Uriel dice con acento argentino: "Te estoy devolviendo el favor, "Doto". Disfrutá el viaje al infierno.
Cinco minutos después...
Un Piso Tutelado de la IDO - Entrada del Piso
Descripción: La puerta principal ha sido derribada. Luces azules y rojas de la policía de Neo-Madrid rebotan en el espejo del pasillo. El sonido de las sirenas inunda el ambiente, mezclado con el estruendo de los drones de vigilancia que revolotean tras el ventanal.

Dos agentes de seguridad de la policía sujetan a Uriel, cuyas manos están esposadas a la espalda y cubiertas de la sangre de Gabo. El joven no se resiste, mantiene la mirada perdida en el suelo. Humberto yace en una camilla, convulsionando débilmente mientras los médicos le colocan un respirador.

En un rincón, Costanza se balancea adelante y atrás, tapándose los oídos, ajena al caos, murmurando nombres de bacterias en latín para no colapsar.

La puerta del ascensor se abre de golpe. Dante aparece, con la respiración entrecortada y el rostro desencajado. Se detiene al ver a Uriel siendo escoltado hacia la salida.

Dante dice con acento veneciano: "¡Esperad! ¡Él es testigo! ¡Tengo las pruebas!

El agente de policía lo empuja bruscamente hacia atrás.
Agente dice: "Atrás, ciudadano. Tenemos un homicidio y un intento de asesinato por envenenamiento. El chico se va a la sombra.

Dante golpea la pared con el puño, viendo cómo se llevan al joven que lo arriesgó todo.
Dante murmura con acento veneciano: "Maldita sea... Uriel, te dije que esperaras... diez minutos más, solo diez minutos.

Uriel pasa frente a él. Por un segundo, levanta la vista y le dedica una sonrisa triste de medio lado.
Uriel dice con acento argentino: "Valió la pena, Dante. Mirala a ella. Está a salvo.

[El despertar de Themis]: El Muro de Cristal

Publicado: Lun Ene 12, 2026 6:44 pm
por Aletheia
Lugar: Comisaría de Moratalaz - Sala de Interrogatorios 04
Es una sala pequeña y asfixiante. Una mesa de metal anclada al suelo separa a los presentes. La luz de un flexo industrial parpadea, creando sombras que bailan sobre el cristal de una sola vía. El aire huele a café recalentado y tabaco sintético.

Uriel está sentado, con las manos esposadas a una anilla en la mesa. Sus gafas polarizadas reflejan la luz del flexo, ocultando su mirada. El Inspector de policía golpea la mesa con un informe.

el inspector dice con acento madrileño: "Tienes un cadáver, un psiquiatra en la UCI y un sistema de grabación ilegal. O empiezas a cantar, chaval, o te vas a pudrir en una celda de aislamiento antes de que el juez vea tu CI de genio.

Uriel se inclina hacia atrás, relajando el cuerpo con una parsimonia insultante.
Uriel dice con acento argentino: "¿Me vas a invitar a un cortado o vas a seguir haciendo ruido con los papelitos? Sos predecible, ¿sabés? Usás la técnica de intimidación básica porque no entendés qué carajo pasó en ese piso. No soy un "chaval", soy el que te está haciendo el trabajo sucio.

El inspector dice con acento madrileño: "Mataste a un tipo, Uriel. Eso no es "trabajo sucio", es asesinato. y tienes razón, no eres un chaval. Tienes diecinueve años, casi veinte, de la prisión no te salvas si no cantas todo como los cieguitos de la lotería.

Uriel se ajusta las gafas con el hombro, con un gesto de desdén.
Uriel dice con acento argentino: "Maté a un perro faldero que iba a abusar de una piba con TEA mientras el "Doto" se tocaba mirando un monitor. Si tu sistema de mierda funcionara, Humberto estaría preso desde el 2024. Pero como son todos unos inútiles, tuve que ser yo el que dibujara la poronga en su esquema perfecto. ¿Querés una confesión? Anotá: El veneno era poco para ese hijo de puta. Y si me soltás las manos, te arreglo el firewall de la comisaría, que es una invitación abierta a cualquier lamber.

El inspector tuerce el gesto, se levanta y le lanza una mirada a Uriel que solo recibe un gesto de hastío.
el inspector dice con acento madrileño: Dejaré que lo pienses; pero no te tomes demasiado tiempo que no te sobra.

[El despertar de Themis]: Sangre y Vino

Publicado: Lun Ene 12, 2026 6:45 pm
por Aletheia
Ático de Orestes - Salón de Degustación
Te encuentras en un espacio de lujo opulento y oscuro. Paredes revestidas de madera noble, una bodega de cristal automatizada y mobiliario de cuero negro que insinúa una estética BDSM sofisticada. El aroma a vino tinto de barrica y sándalo impregna el aire. Dante deja un maletín sobre la mesa.

Dante tiene el rostro sombrío. Sus manos aún guardan el rastro del forcejeo en el piso de la IDO. Orestes permanece de pie junto al ventanal, observando las luces de Neo-Madrid mientras sostiene una copa de un tinto profundo.

Dante dice con acento veneciano: "He recuperado los servidores espejo de Uriel. Ahí está todo, Orestes. Los vídeos, las transacciones en la Dark Web, los informes alterados de la IDO. Pero el precio ha sido alto. El chico está en Moratalaz.

Orestes se gira lentamente. Su presencia llena la habitación; es un hombre que emana un poder sereno pero devastador. Camina hacia la mesa con elegancia felina.
Orestes dice con acento cretense: "Nada que sea verdaderamente valioso se obtiene sin derramar algo de esencia, Dante, lo sabes mejor que yo. Uriel es una pieza brillante, aunque indisciplinada. Su sacrificio no será en vano. Te comprometiste y por eso serás recompensado, pero él ya no es el crío que encontraste ahí dentro. Ten eso presente mientras finiquitamos este asunto"

Orestes acaricia la superficie del maletín como si fuera piel.
Orestes dice con acento cretense: "Humberto destruyó el alma de la mujer de mi amigo, la convirtió en una sombra. Creía que los "impedidos" eran su ganado personal. Ahora, con estas pruebas, no solo lo hundiremos a él; haré que la IDO arda hasta los cimientos. Servidme un poco más de este Ribera, Dante. Vamos a celebrar que la cacería ha terminado, y luego... sacaremos a ese muchacho de su jaula. Nadie toca lo que es mío y vive para contarlo."

[El despertar de Themis]: La ética pesa más que el odio... pero duele

Publicado: Lun Ene 12, 2026 6:47 pm
por Aletheia
Hospital Universitario La Paz - Box de Urgencias
Un espacio de alta tecnología médica. Monitores de signos vitales emiten pitidos frenéticos. El olor a ozono y sangre fresca es penetrante. Un equipo de enfermeros rodea una camilla donde un hombre convulsiona.

Fabián termina de ajustar su fonendoscopio, todavía sintiendo el jet lag de Irlanda. A su lado, el Doctor Rodolfo Tapia observa la entrada de la camilla con autoridad.

Rodolfo dice con acento riojano: "¡Fábrega! No hay tiempo para presentaciones oficiales. Este hombre entra con un cuadro de intoxicación aguda, posible neurotoxina. Está entrando en parada respiratoria."

Rodolfo habla con el sanitario y mira al hombre en la camilla, lo reconoce de inmediato.

Rodolfo dice con acento riojano: "¡Es Humberto Ferrer, un pez gordo de la IDO! ¡Muévete, joder!

Fabián se queda petrificado. Sus ojos se clavan en el rostro pálido y sudoroso de Humberto. La imagen de Aymara, entubada en la UCI tras salir de la tutoría de este hombre, le golpea como un mazo. Sus manos tiemblan bajo los guantes de látex.

Fabián murmura: "No... él no...

Rodolfo dice con acento riojano: "¿Qué te pasa, chaval? ¿Te has quedado sordo en Dublín? ¡Atiéndele o se nos queda en la mesa!

El instinto médico lucha contra el odio visceral. Fabián respira hondo, cierra los ojos un segundo y, con una frialdad mecánica, comienza las maniobras.
Fabián dice: "Carguen 2mg de atropina. Intubación inmediata. ¡Ahora!

Tras diez minutos de tensión eléctrica, el monitor se estabiliza. El corazón de Humberto late, débil pero constante. Los celadores se lo llevan hacia el ascensor de la UCI. Fabián se apoya contra la pared, exhausto, con el rostro cubierto de sudor. Rodolfo se cruza de brazos, mirándolo fijamente.

Rodolfo dice con acento riojano: "Lo has salvado por los pelos, Fábrega. Pero ese titubeo inicial casi me cuesta un paciente. ¿Qué cojones ha sido eso? ¿Conoces a este tipo? Exijo una explicación ahora mismo, y más vale que sea buena si quieres conservar la plaza en mi servicio.
Diez minutos más tarde

Hospital Universitario La Paz - Despacho del Jefe de Urgencias
Te encuentras en una oficina funcional pero desordenada, saturada de expedientes digitales y restos de café frío. A través de la persiana entreabierta se ven las luces del helipuerto. El ambiente está cargado con la electricidad residual de la reanimación.

Rodolfo golpea la mesa con el puño, su acento riojano se vuelve más rudo por la tensión acumulada.

Rodolfo dice con acento riojano: "¡Fábrega, mírame cuando te hablo! En mi servicio no se duda. Si ese hombre muere porque tú te quedas mirando las musarañas, el marrón se lo come el hospital. ¿Qué clase de medicina te han enseñado en Irlanda?

Fabián mantiene la mirada baja, apretando los puños. Su voz sale rota, cargada de una indignación que apenas logra contener.
Fabián dice: "Me enseñaron a salvar vidas, Rodolfo. Incluso las de los monstruos. Pero usted no lo entiende... Ese hombre, ese "paciente distinguido", es el responsable de que Aymara... de que mi pareja esté rota por dentro. Ella fue su tutelada. Él la destruyó. Verlo ahí, con el derecho a seguir respirando mientras ella no puede ni cerrar los ojos sin temblar... es un insulto a la lógica.

Rodolfo dice con acento riojano: "¿Aymara? ¿De qué me estás hablando, chaval? Aquí vienen pacientes, no expedientes de vida personal. ¡No des crédito a tonterías y céntrate!

Fabián se levanta bruscamente, la silla chirría contra el suelo de linóleo.
Fabián dice: "No son tonterías. Es su vida. Me marcho, Rodolfo. No puedo estar en la misma planta que ese sujeto sin sentir asco de mi propio uniforme.

Fabián sale del despacho pegando un portazo, dejando a Rodolfo con la palabra en la boca.

[Trama El Despertar de Themis]: El rescate de la Loba

Publicado: Lun Ene 12, 2026 6:49 pm
por Aletheia
Hospital Universitario La Paz - Pasillo de Administración
Ves un corredor amplio con ventanales que dan al skyline de Neo-Madrid. El suelo de mármol pulido refleja la figura de una mujer que avanza con una autoridad natural e intimidante.

Oriana intercepta a Fabián en el pasillo, poniéndole una mano firme en el hombro antes de dirigirse al despacho de Rodolfo. Entra sin llamar.

Oriana dice con acento romano: "Baja el tono, Rodolfo. Tus gritos se oyen hasta en la cafetería y no estoy de humor para tu machismo territorial.

Rodolfo dice con acento riojano: "¡Oriana! No te metas. Fábrega se ha comportado como un residente de primer año. Ha titubeado frente a una atención vital.

Oriana se cruza de brazos, entornando los ojos. Su mirada es afilada como un bisturí.
Oriana dice con acento romano: "Fabián Fábrega sostuvo este servicio de Urgencias sobre sus hombros cuando tú estabas dándote buena vida en Logroño. Salió de baja por puro agotamiento emocional y se fue a Dublín para no volverse loco. Deberías mostrarle un poco más de respeto a un colega que ha sacrificado más que tú por este hospital.

Rodolfo abre la boca para replicar, pero ella lo corta con un gesto imperioso.
Oriana dice con acento romano: "Fabián tiene razones de sobra para querer ver a ese hombre bajo tierra. Humberto Ferrer es un depredador, y lo que le hizo a Aymara es algo que tú, en tu burbuja de protocolos, ni te imaginas. Te espero en mi despacho y no quiero excusas."
Oriana suaviza el tono antes de dirigirse a Fabián.
Oriana dice con acento romano: "tómate un café y una ducha, luego hablamos, ¿de acuerdo?"
Fabián asiente con el rostro aún congestionado y el cuerpo en tensión. Sale sin volverse a mirar a Rodolfo.

Hospital Universitario La Paz - Servicio de Medicina Interna
observas un espacio sofisticado, con luz tenue y olor a papel antiguo. Sobre el escritorio, una pantalla muestra el historial clínico bloqueado de una paciente: Aymara.

Oriana se sienta y señala la pantalla. Rodolfo, ahora más calmado pero visiblemente confundido, se acerca.

Oriana dice con acento romano: "Escucha bien, Rodolfo, porque esto no saldrá de aquí. Yo fui la médica tratante de Aymara cuando la trajeron de la IDO. Estaba destrozada, no solo sicológicamente. Tuvimos que hacerle un doble trasplante, renal y de páncreas. ¿Sabes por qué?

Rodolfo frunce el ceño, su expresión de suficiencia empieza a desmoronarse.
Rodolfo dice con acento riojano: "No... no tenía ni idea. Pensé que era un caso de negligencia común.

Oriana dice con acento romano: "No fue negligencia. Fue abuso sistémico de todo tipo, además. Humberto experimentaba con la medicación de sus tutelados y los sometía a condiciones que destrozaron sus órganos. Con Aymara se ensañó, todavía no entiendo bien or qué. Con una diabetes de tanta data, imagina como ingresó. Fabián estuvo a su lado en cada diálisis, en cada rechazo de órgano, y ella ni siquiera lo supo. Mantenerla en coma inducido fue nuestra única opción. mientras ese... "doctor" seguía cobrando subvenciones de la IDO.

Oriana se inclina hacia adelante, su voz bajando a un susurro gélido.
Oriana dice con acento romano: "Si quieres los detalles escabrosos, habla con el Dr. Vagur o con el equipo de Trauma; ellos recogieron los pedazos físicos. Pero no vuelvas a cuestionar la integridad de Fabián. Le ha salvado la vida al hombre que le robó la suya. Eso no es ser un mal médico, Rodolfo. Eso es ser un maldito santo en un mundo de pecadores.

Rodolfo se queda en silencio, mirando el historial de Aymara. Por primera vez en años, no tiene una réplica preparada.