un nuevo comienzo
Publicado: Vie Oct 16, 2026 3:19 am
un posible encuentro
punto de vista: socorro
Después de una larga jornada en el hospital, Socorro llegó a la habitación del hotel.Socorro recuerda que iba a llamar a Salvador después de que su hermana le había pasado el número.
Socorro saca su teléfono y camina nerviosa por la habitación mientras marca el número.
Después de tres timbrazos, se escucha la voz de Salva al otro lado de la línea.
Salvador dice por teléfono: ¿hola?
Socorro dice por teléfono: hola, chava, ¿cómo estás?
Salvador se escucha sorprendido.
Salvador dice por teléfono: ¿mamá?
Socorro sonríe.
Salvador dice por teléfono: ¿qué te picó, que me llamas?
Socorro suspira.
Socorro dice por teléfono: mira, no me hizo gracia cuando tu papá te corrió de la casa y te mandó con tu tía, pero ya sabes cómo es él.
Salvador suspira al otro lado de la línea.
Salvador dice por teléfono: sí, hasta parecía que querían deshacerse del problema.
Socorro baja la mirada.
Socorro dice por teléfono: ya ves cómo es tu papá y la verdad es que no ayudaste mucho.
Los recuerdos vienen a Socorro como un latigazo.
Salvador dice por teléfono: sí, la neta la cagué, pero es que no sabía qué hacer.
Salvador dice por teléfono: Natalia no me dejaba solo ni para ir a mear, mi papá no quería que fuera pintor; se me juntó todo y, para colmo, ¿te acuerdas de lo que dijo mi papá cuando le conté lo de Natalia?
Socorro asiente, olvidando que Salvador no puede verla.
Salvador dice por teléfono: qué bueno que mi hijo tiene su pegue. Así que las viejas te sigan como moscas.
Socorro asiente, suspirando.
Socorro dice por teléfono: que sepas que me cayó como patada en el hígado y no es excusa lo que te voy a decir, pero tu papá no me dejaba opinar.
Salvador habla con un dejo de tristeza.
Salvador dice por teléfono: y la neta no sé cómo aguantabas.
Murmuras con acento mexicano: "ni yo, pero bueno".
Socorro dice por teléfono: tenía un as bajo la manga.
Salvador dice por teléfono: ¿y cuál es? Y, sobre todo, ¿te lo piensas guardar toda la vida?
Socorro niega, sonriendo.
Socorro dice por teléfono: ya lo usé, corazón.
Socorro dice por teléfono: ¿te acuerdas cuando decía que iba con las amigas y decía que iba a hacer cosas de mujeres?
Salvador dice por teléfono: sí, ¿cómo no me voy a acordar?
Socorro habla riendo.
Socorro dice por teléfono: pues en realidad iba a la escuela. Estudié la prepa abierta y luego estudié medicina.
Socorro ríe, imaginando la cara que Salvador debe estar poniendo al oír aquello.
Salvador dice por teléfono: no, pues ahora sí me agarraste de sorpresa.
Socorro dice por teléfono: para que veas que no eras el único que cumplía sus sueños a escondidas.
Salvador suspira nostálgico al oír esto.
Salvador dice por teléfono: pues es que mi papá quería que fuera abogado y el derecho no me entraba ni a mentadas de madre.
Te partes de risa.
Socorro dice por teléfono: cuando te vea te voy a lavar esa boca con jabón.
Salvador dice riendo: me temo que lo tienes difícil; digo, estoy del otro lado del charco.
Socorro ríe socarrona.
Socorro dice por teléfono: yo también, corazón.
Salvador dice por teléfono: ma, no juegues con eso.
Socorro dice por teléfono: ¡sorpresa!
Salvador dice por teléfono: ¿mi papá sabe de esto?
Socorro niega con la cabeza.
Socorro dice por teléfono: a estas alturas ya no me importa lo que sepa o lo que no sepa.
Socorro dice por teléfono: mira, hay cosas que me da no sé qué decirlas por teléfono, así que ¿qué te parece si mañana te mando mi ubicación y pasas por mí? Porque todavía no conozco bien las calles.
Salvador dice por teléfono: me parece bien; ya si eso me mandas la ubicación y paso por ti.
Socorro dice por teléfono: sí, corazón. Ya mañana nos vemos, que hay mucho que platicar.
Socorro cuelga la llamada pensando en cómo sería el encuentro después de tanto tiempo.