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Letras para una buena melodía
Publicado: Sab Sep 06, 2025 5:41 am
por Larabelle Evans
Camino al Sueño.
Punto de vista: Stella Hazel.
ESCENA 1: “Camino al sueño”
El dormitorio colonial respira una calma antigua, como si los años vividos entre esas paredes hubieran aprendido a guardar silencio. La luz del sol entra tamizada por los visillos bordados de lino blanco, dibujando sombras suaves sobre el suelo de madera de pino envejecida, que cruje bajo los pasos descalzos de Stella Hazel.
Las paredes, en tonos crema y arena, enmarcan la escena con una calidez serena. Sobre la cama de caoba tallada, con su cabecero imponente de hojas y columnas torneadas, reposa el vestido elegido con cuidado: un tubo color vino de la marca Vintessa. Es sobrio pero magnético, abrazando cada curva con la precisión de quien sabe que su cuerpo es su armadura y su carta de presentación.
Sentada frente al tocador de madera y bronce envejecido, Stella se observa con concentración. El espejo de tres cuerpos refleja su silueta desde distintos ángulos, y por un momento se queda quieta, reconociéndose. En sus manos —de dedos largos y uñas estilo francés con puntas violeta— sostiene la tiara de amatistas que termina de colocar sobre su melena suelta, adornada con ondas suaves.
Una brisa cálida entra desde el balcón, moviendo apenas las cortinas. El aroma de Enchanted Garden from Eternelle Essence flota a su alrededor, envolviendo la habitación con una fragancia floral dulce y envolvente.
Se levanta del sofá de cuero envejecido junto al rincón de lectura, donde hace unos minutos terminó de repasar su demo. Con movimientos precisos se calza los zapatos gris perla de piel, también de Vintessa, y se incorpora frente al espejo ovalado de la cómoda. Sus labios rojo pasión, su rostro iluminado, su porte firme y sereno: todo en ella dice que está lista.
Una última mirada al crucifijo de hierro forjado sobre la pared, luego al baúl antiguo a los pies de la cama. Sabe que este cuarto ha sido su refugio desde que llegó, pero también que fue hecho para alguien que no quiere quedarse quieta.
Con la carpeta en mano y la determinación brillando en sus ojos miel dorado, Stella cruza hacia la salida. Al cerrar la puerta detrás de sí, el suelo cruje una vez más.
Va camino a la Gran Vía. Va camino a James DeLosSantos. Va camino a su destino.
Comunidad de NeoMadrid; Calle de Ayala
La calle de Ayala es una de las arterias más importantes del barrio de Salamanca en Madrid. Esta vía se caracteriza por su ambiente elegante y cosmopolita, siendo una de las zonas más exclusivas de la ciudad. A lo largo de la calle, se encuentran diversos comercios de lujo, boutiques de moda, restaurantes de alta gama y cafeterías, lo que la convierte en un lugar ideal para ir de compras o disfrutar de una comida. La arquitectura de la calle es variada, con edificios que presentan diferentes estilos, desde el neoclásico hasta el contemporáneo, lo que añade un carácter distintivo al entorno. Su proximidad a otros puntos de interés, como el Parque de El Retiro y la Plaza de Colón, hace que sea una zona muy transitada tanto por lugareños como por turistas. Además, la calle cuenta con buenas conexiones de transporte público, lo que facilita el acceso a otras áreas de Madrid.
Ves una casa de estilo colonial de color blanco roto aquí.
Salidas visibles: oeste y este
Comunidad de NeoMadrid; Calle de Serrano.
Ves una casa de estilo colonial, una casa de estilo minimalista de color Verde esmeralda, una casa de estilo gótico de color verde esmeralda oscuro, una casa de estilo minimalista, Sazaki Eresa, Chroisler Eresa de color rojo oscuro sólido, Tuyota Eresa de color Azul cobalto, y una casa de estilo moderno aquí.
Salidas visibles: norte, sur, museo, casa, iglesia, oeste, joyeria, hospital, isde, centro, museo-arqueologico-nacional, agencia, sede, este, tienda, oficina, y consejo
Comunidad de NeoMadrid; Plaza de la Independencia.
Ves Moon Raiven Discovery, Jiep Renegade 2020 de color gris metalizado, Koa Cirus de color Azul Cobalto Perlado, Eston Morten DTX, y Eudi Alysou de color blanco perla metalizado aquí.
Salidas visibles: norte, oeste, este, sur, sureste, y slainte
Comunidad de NeoMadrid; Tramo inicial de la Calle de Alcalá.
Ves una casa de estilo Art Déco de color Celeste, una casa de estilo moderno de color seleste , una casa de estilo moderno, BDMW Cirus, y Mansun Gelly T9+ aquí.
Salidas visibles: este, oeste, y sede-iq
Comunidad de NeoMadrid; puerta del sol
Ves La estatua de la Mariblanca, La estatua ecuestre de Carlos III, un vehículo blindado, Foat Pennie, Decia Sendero de color azul cielo , Decia Sendero Suitwealth de color negro mate, Koa Pocanto, y un portal de acceso a la mansión de los wizards aquí.
Salidas visibles: correos, calle-mayor, norte, este, calle-de-carretas, abajo, carrera-san-jeronimo, calle-espoz-y-mina, plaza-de-pontejos, calle-del-arenal, noroeste, y calle-montera
Comunidad de NeoMadrid; Calle de preciados.
Salidas visibles: sur, norte, tienda-dr-flower, tienda-stylus, peluqueria-precio-pelao, tienda-muebles-a-medida, hotel, tienda-beer-satisfaction, tienda-cnx, tienda-afrodita, tienda-electroid, zapateria, tienda-primordial, oeste, tienda-land-market, y fruteria
Comunidad de NeoMadrid; Plaza del Callao.
Ves una casa de estilo unifamiliar, una casa de estilo unifamiliar, una casa de estilo moderno, una casa de estilo Art Déco, Tuyota Cirus de color blanco metalizado, Sazaki Cirus de color negro oscuro metalizado, Eudi Eresa, Sloda Cotigo de color oro pálido, Sazaki Alysou, y una casa de estilo neoclásico aquí.
Salidas visibles: sureste, este, gran-via, palacio, cine, abajo, y banco
Comunidad de NeoMadrid; Gran Vía: Tercer Tramo.
Salidas visibles: plaza-santa-maria, norte, plaza-del-callao, cine, call-center, y Restaurante
StellaHazel nerviosa mira la entrada del restaurante sabores de México. Ya le habían hablado del lugar antes, y todos decían que su dueño era el cantante mexicano James.
Comunidad de NeoMadrid; savores de méxico
Sabores de México es más que un restaurante; es una puerta abierta al corazón de la cultura mexicana. Desde el momento en que cruzas su entrada, el ambiente te envuelve con una mezcla única de calidez y energía vibrante. Las paredes cuentan historias: están cubiertas por murales pintados a mano que muestran desde escenas de mercados tradicionales llenos de frutas, chiles y especias, hasta representaciones de danzas folclóricas que parecen cobrar vida con el movimiento de los colores. En algunos rincones, encontrarás nichos con figuras de barro, catrinas adornadas y pequeños altares que rinden homenaje a la rica herencia cultural del país. Las mesas, hechas de madera oscura y rústica, están decoradas con manteles tejidos a mano, cada uno con patrones únicos que parecen haber sido traídos directamente de Oaxaca o Chiapas. Sobre ellas descansan pequeños jarritos de barro que sirven como floreros, llenos de claveles y flores de cempasúchil que perfuman el ambiente con un toque sutil. Las lámparas de papel picado cuelgan del techo, proyectando luces cálidas y sombras juguetonas que transforman el espacio en un rincón mágico, como una plaza en el corazón de un pueblo mexicano al caer la tarde. El menú es una celebración en sí misma. Cada platillo está elaborado con recetas auténticas que han pasado de generación en generación. Desde los tacos al pastor, preparados en un trompo a la vista de los comensales, hasta el mole poblano con su complejidad de sabores que te invita a descubrir cada ingrediente, la oferta es tan amplia como deliciosa. También destacan el pozole tradicional, servido con su surtido de rábanos, lechuga y tostadas, y la cochinita pibil, cocinada lentamente para lograr una suavidad que se deshace en la boca. Para acompañar, no pueden faltar las aguas frescas de horchata y jamaica o un buen tequila artesanal. La música, siempre presente, varía entre el suave rasgueo de guitarras acústicas y las notas festivas de los mariachis. El personal, vestido con trajes típicos, no solo atiende con calidez, sino que también comparte la historia detrás de cada plato, añadiendo una capa extra de conexión y significado a la experiencia. Sabores de México no es simplemente un lugar para comer, sino un espacio donde se celebra la identidad y el alma de México en cada rincón, en cada plato y en cada detalle. Es un homenaje vivo a la riqueza de su gente, sus tradiciones y, por supuesto, su incomparable gastronomía.
Ves Aseo público aquí.
Salidas visibles: fuera y terraza
StellaHazel entra mirando el lugar con asombro.
En el restaurante, se veía un gran anviente. músíca mexicana sonando por lo bajo y meseros atendiendo a sus clientes.
El murmullo de las conversaciones, el tintinear de los vasos y el aroma inconfundible del chile tostado y el maíz recién cocido reciben a Stella Hazel en cuanto cruza la puerta. El contraste entre la calle cosmopolita de la Gran Vía y el mundo contenido dentro del restaurante es inmediato, casi mágico. Aquí, los colores y los olores hablan otro idioma: el de su tierra.
Camina con paso medido, sus tacones gris perla resonando suavemente sobre el suelo de barro pulido. Una ráfaga de flores de cempasúchil y claveles la envuelve al pasar junto a una de las mesas decoradas con jarritos artesanales. El vestido tubo color vino se ciñe a su cuerpo con una elegancia natural, mientras su tiara de amatistas brilla bajo la luz tenue de las lámparas de papel picado.
Una camarera joven, de sonrisa amplia y cabello recogido con listones, se le acerca con curiosidad y amabilidad:
—Buenas tardes, señorita. ¿Mesa para una? —pregunta con tono alegre.
Stella sonríe, un poco nerviosa, pero con esa dulzura segura que la define.
Dices con acento mexicano, "En realidad... vengo buscando al señor James De LosSantos. "
en la cocina. James ayudando a sus cocineros y cordinando todo, su traje elegante, contrastando con el amviente alegre del lugar. Su sonrrisa amable con sus trabajadores y clientes.
La camarera la observa un instante, como si calibrara algo en su expresión o en su voz. Luego asiente y le señala el fondo del restaurante, donde una puerta de madera con un grabado en relieve de magueyes y guitarras lleva a lo que parece ser una oficina o una sala reservada.
—Él está aquí casi todos los días a esta hora. Si gusta esperar, puedo avisarle que alguien pregunta por él.
Dices con acento mexicano, "Te lo agradecería mucho... "
dice Stella, sujetando con firmeza una carpeta de partituras.
James le ayuda a uno de sus cocineros en la cocina.
James dice con acento mexicano, "caalma, lo harás bien. "
salvador entra al restaurante con areli de la mano.
Areli mira todo con curiosidad.
salvador busca una mesa disponible.
Un camarero se acerca a los chicos para dejar la carta.
salvador agradece y se dispone a ojear el menú.
La camarera entra a la cocina mirando a su jefe.
Señor Lo busca una señorita.
James dice con acento mexicano, "una señorita? lara?"
No, su esposa no es, es una chica se llama Stella.
James la mira raro, pero afirma con la caveza.
James dice con acento mexicano, "donde se encuentra?"
Le dije que lo esperara en su oficina.
James asiente afirmativamente.
James dice con acento mexicano, "entendido. "
James dice con acento mexicano, "gracias. "
La camarera sale de la cocina a seguir atendiendo.
James se da la media vuelta y camina a la salida de la cocina. Camina por el restaurante, mirando la puerta de su oficina.
StellaHazel en la oficina, sentada en un pequeño sofá está algo nerviosa.
James camina hasta su oficina, mirando todo con detalle, y sus ojos se claba en la chica
Areli señala un plato de pozole.
El camarero se acerca a su mesa.
Dice: "listos para ordenar? "
salvador dice con acento mexicano, sí
salvador dice con acento mexicano, me trae unos camarones a la diabla y un plato de pozole para ella por favor.
El camarero registra la orden y asiente con la cabeza y una sonrrisa amable.
Areli mira incrédula a salvador.
Areli dice: "te vas a enchilar con eso. "
salvador niega.
salvador dice con acento mexicano, yo? qué va
La entrevista desiciba.
En la oficina. Stella se pone de pie para saludar a James.
Dices con acento mexicano, "Hola, soy Stella Hazel. gracias por recibirme. "
James camina hasta la mujer, mirándola con interez.
James dice con acento mexicano, "si, no es nada. En que puedo servirle?. "
StellaHazel se sienta nuevamente mirándolo.
Dices con acento mexicano, "Bueno. Me han hablado mucho del restaurante, de la temática que tiene y porsupuesto de la fama que usted con su música también le ha dado. "
James la mira espectante.
StellaHazel sonríe nerviosa.
James asiente afirmativamente.
James dice con acento mexicano, "gracias. "
Dices con acento mexicano, "Yo también soy cantante. Mi género es la balada, y aveces canto ranchera. "
James sonríe.
James dice con acento mexicano, "balla, eso es, siertamente, interesante. "
James la mira con un poco mas de curiosidad, sus ojos recorriendo su figura de arriba abajo.
Dices con acento mexicano, "Bine a hablar con usted para ver la posibilidad de poder cantar en su restaurante. "
Dices con acento mexicano, "Llevo poco viviendo en neo-madrid, y estoy buscando oportunidades de desarrollar mi carrera como artista.
James dice con acento mexicano, "y por que españa?. "
Dices con acento mexicano, "Bueno algunos motivos familiares me llevaron a independisarme y alejarme de México. "
James dice con acento mexicano, "sí, ya veo. "
James sigue mirándola, su rostro se torna pensatibo.
James dice con acento mexicano, "um, aver, demuéstra esa voz. "
StellaHazel comienza a cantar una balada que ella escribió.
James la escúcha atentamente.
StellaHazel canta y lo mira mientras lo hace.
James la mira y le sonríe, su voz es muy dulce y sin duda, lo romántico es lo sullo.
James dice con acento mexicano, "balla, tu voz es muy dulce"
StellaHazel termina la melodía y suspira para calmar los nervios.
Dices con acento mexicano, "Gracias."
James dice con acento mexicano, "pues mira"
James dice con acento mexicano, "te propongo esto. Una semana, una semana de prueba para ver que tal te va. Y como te tratan los comensales, que opinas? Si te va bien, te quedas. "
StellaHazel se reclina en la silla.
Dices con acento mexicano, "Sí, me parece un trato justo. "
James le sonríe vastante sin dejar de verla.
Dices con acento mexicano, "Cuales serían los horarios?"
James dice con acento mexicano, "que te parese apartir de las 6 de la tarde. "
Asientes afirmativamente.
James dice con acento mexicano, "muy bien, entonces así quedamos. "
James la mira a los ojos
James dice con acento mexicano, "necesita, algo mas"
StellaHazel se levanta y le sonríe.
Dices con acento mexicano, "Gracias, Nos veremos mañana entonces. "
James sonríe.
James dice con acento mexicano, "hasta mañana, entonces"
James se da la vuelta para salir de la oficina, pero antes vuelve a mirar a la cantante.
StellaHazel se despide y camina a la salida.
Un concierto inprobizado.
StellaHazel vuelbe al restaurante.
StellaHazel mira todo con una sonrrisa más relajada.
a estas alturas salvador está enchilado.
Areli no puede dejar de reír.
James regresa al restaurante mirando todo sonrriente. Antes de volver a la cocina, deside acercarse a algunas mesas para asegurarse de que todo esté bien.
salvador tiene la cara roja
salvador dice con acento mexicano, te va a doler la panza.
Areli dice riendo, tú tienes la culpa.
StellaHazel se sienta en una mesa libre. Aprovechará para comer algo.
James se aserca a una mesa
salvador se emociona viendo reír a areli aunque no haya cómo quitarse lo enchilado.
StellaHazel mira a James y luego mira a la pareja de comenzales.
James pregunta si todo bien, y despues de asegurarse, hace lo mismo con otras mesas. Después, james se aserca hasta donde ve a un joven con la cara toda roja, que pareciese como si tuviece litros de fuego en su rostro.
salvador dice con acento mexicano, mira que si te sigues riendo....
Areli no puede hablar producto de la risa.
James dice con acento mexicano, "buenas tardes, todo bien?. "
salvador dice con acento mexicano, sí; bueno.
Areli se parte de risa.
Areli dice: "bien enchilado pero bien. "
StellaHazel no deja de observar a James.
James dice con acento mexicano, "y por que no a pedido un agua, joven?. "
James sonríe algo dibertido mirando a la pareja.
La camarera que recibió a Stella se acerca a ella para tomarle la orden.
Salvador dice con acento mexicano, ya es que.
salvador ríe contagiado
Areli sigue botada de risa.
salvador dice riendo, van a decir que te estoy haciendo cosquillas.
James los mira raro, y le ordena a uno de sus camareros que le dejen un agua a aquella mesa, sin costo.
StellaHazel comienza a comer los tacos de suadero que pidió. Mira la escena con curiosidad y diversión.
salvador mira lo que queda de pozole en el plato de areli.
salvador dice con acento mexicano, si te sigues riendo, me lo como.
Areli niega con la cabeza.
Areli dice: "a que no te atreves. "
Le das un bocado a orden de 5 tacos de suadero
salvador dice con acento mexicano, a que sí
El camarero trae las vebidas a la mesa de Areli.
James sonríe.
salvador le da una cucharada al pozole de areli.
James dice con acento mexicano, "corren por cuenta de la casa. "
salvador dice con acento mexicano, gracias, señor.
Areli lo mira y dice, oye
James dice con acento mexicano, "algo mas?. "
salvador dice con acento mexicano, gracias, así estamos bien.
James dice con acento mexicano, "bueno, me avisan, buen probecho"
Areli dice: "gracias"
Areli le da un trago al agua
salvador dice con acento mexicano a ver si con eso se te quita la risa.
Otro de los trabajadores del restaurante se acerca a james. Dice: "señor James, ya casi es hora de que inicie su Show de esta tarde. "
James dice con acento mexicano, "cuanto falta"
En 5 minutos. Necesita ayuda con algo?
salvador bebe el agua.
Areli se termina el pozole.
StellaHazel se termina los tacos.
James suspira profundamente.
James dice con acento mexicano, "bien, preparemos todo. "
Areli recuerda la cara de salvador y vuelve a reír.
salvador la mira reír y ríe también
James camina a su oficina para prepararse.
El joven se va a la cabina de sonido.
James en su oficina prepara y se afina con algo de nerviocismo.
momentos mas tarde, las luzes empiesan a atenuarse
StellaHazel mira asia el escenario
Areli mira hacia el escenario; suspira al recordar algo.
salvador mira hacia el escenario con atención.
James aparese en el ecenario, su figura apenas se dislumbra, pero su potente voz no tarda en hacerse presente.
Las luces del restaurante se atenúan poco a poco, creando un ambiente íntimo que de inmediato silencia las conversaciones. El murmullo de los cubiertos y las risas se apagan con respeto, casi con expectación. El aire se llena de una tensión suave, esa que sólo antecede a los momentos memorables.
James canta, "yó se viéeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeen, que estoy afuera, pero el dia en que yoo me muera, se que tendrás que lloraar. "
salvador levanta su vaso como si se tratara de una copa.
Areli hace lo mismo
StellaHazel escucha cantar a James y sonríe.
James canta, "dirás que no me quisiste, pero vas a estár muy triste, y así te vaas a quedár. "
Areli escucha cantar a james y sonríe.
James canta, "con dinero y sin dineroo, hago sieempre lo que quiero, y mi palabra es la léeeey. no tengo trono ni reina, ni nadie que me comprenda, pero sigoo... siendo el réeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeey!. "
StellaHazel sonríe y suspira al escucharlo cantar.
salvador sonríe.
Areli disfruta el espectáculo.
James dice con acento mexicano, "gracias"
James dice con acento mexicano, "muchas gracias, amable público"
James dice con acento mexicano, "para la siguiente melodía quisiera pedir la colavoración, de una jovencita, muy talentosa, que yo se que cuando escuchen su voz, van a querer escuchar mas. "
Areli pone atención al escenario
salvador se termina el agua disfrutando el show.
StellaHazel se sonroja y nerviosa se levanta. Camina al escenario.
James dice con acento mexicano, "resibamos con un fuerte aplauso por fabor a, stella Hazeel!"
Areli y salvador aplauden con fuerza.
Sonríes.
el mariachi empiesa a tocar si nos dejan.
StellaHazel sonríe junto a james.
Areli sonríe tomando la mano de salvador.
StellaHazel canta, "si nos dejan nos vamos a querer toda la vida, si nos dejan nos vamos a vivir a un mundo nuevo. Yo creo podemos ver el nuevo amanecer de un nuevo día, yo pienzo que tu y yo podemos ser felices todaviia. Si nos dejan, buscamos un rincón cerca del cielo, si nos dejan hacemos con las nubes terciopeeelo. "
salvador le susurra algo a areli y ella ríe sonrojada
StellaHazel canta, "y aí juntitos los dos, cerquita de dios será lo que soñamos, si nos dejan te llevo de la mano corazón, y aí nos vaaamos. "
James canta, "si nos dejaaan, de tooodo lo demáaaas,"
James le da el micrófono a la joven y se aleja un poco.
Areli juega con los dedos de salvador.
StellaHazel canta, "si nos dejan, de todo nos olvidaaaaaaamos."
salvador le susurra algo a areli y ríe pícaro.
Dices con acento mexicano, "gracias. Esta Fue para todo nuestro público enamorado de esta tarde. "
James dice con acento mexicano, "y me parece hazel, que son muchos, no cren?. "
Dices con acento mexicano, "Yo creo que sí. "
Areli ríe no sabe de qué.
salvador le alborota el cabello.
StellaHazel sonríe alegre.
Areli sonríe disfrutando el show
James toma el micrófono nuevamente, su mirada se encuentra con la de Stella, una chispa de admiración y complicidad baila entre ellos.
James dice con acento mexicano, "Así es, Stella. Parece que el amor, y la buena música, nunca pasan de moda en este lugar."
El público aplaude con entusiasmo, algunos corean la melodía, otros se miran sonrientes, contagiados por la energía que irradian los dos cantantes. Salvador y Areli se abrazan, ella riendo y él con una sonrisa cómplice, el picor de los camarones olvidado por un instante.
James se acerca a Stella, una sonrisa genuina ilumina su rostro.
James dice con acento mexicano, "¿Ves? Te dije que tu voz iba a encantarles."
Dices con acento mexicano, "Gracias, James. Nunca pensé que mi primera vez en un escenario de NeoMadrid sería tan… emocionante."
James asiente, su mano se posa brevemente en la espalda baja de Stella, un gesto sutil de apoyo y camaradería.
James dice con acento mexicano, "Esto es solo el comienzo, Stella Hazel. Este es tu destino."
Ambos miran al público, que aún aplaude. La música de mariachi vuelve a sonar suavemente, invitando a la gente a quedarse y disfrutar del ambiente. Stella siente un calor en el pecho, una mezcla de alivio y una nueva emoción. La decisión de venir a NeoMadrid, de buscar a James, todo ha valido la pena.
James dice con acento mexicano, "Bueno, por hoy ha sido todo. ¡Gracias por acompañarnos y que tengan una excelente noche!"
Los aplausos se intensifican mientras James y Stella hacen una reverencia juntos. Al levantarse, sus ojos se encuentran de nuevo, y esta vez, la conexión es innegable. Saben que este dúo, esta nueva etapa, apenas está empezando. El telón de la noche cae en Sabores de México, pero para Stella Hazel, la melodía de su sueño apenas comienza a escribirse.
Re: Letras para una buena melodía
Publicado: Vie Sep 12, 2025 5:51 am
por Larabelle Evans
Una Apasionada melodía.
Punto de vissta: StellaHazel.
La oficina del restaurante está iluminada suavemente por la luz que entra de la ventana.
James afina su guitarra sentado en una silla de madera.
StellaHazel acomoda unas hojas sobre el escritorio, con sus canciones escritas a mano.
Dices con acento mexicano, ""mira, estas son algunas de mis composiciones."
James toma la primera hoja, lee el título: “Entre suspiros y luna llena”.
James sonríe y leé el título con una sonrisa. trata de mantener sus ojos clabados en el papel, aunque le cuesta trabajo
James sonríe.
James dice con acento mexicano, "solo tengo de testigo a mi luna llena, y tu ausencia me duele, pesa y encadena."
James dice con acento mexicano, "a alguien la destrozaron, parese"
James sonríe.
James la mira divertido.
Dices con acento mexicano, "para nada."
James sonríe.
James dice con acento mexicano, "aver, pásame otra, estrellita. "
Dices con acento mexicano, ""es una balada, la escribí pensando en esas noches en las que el silencio te habla más que las palabras.""
James acomoda la guitarra y empieza a probar unos acordes suaves.
StellaHazel se sienta frente a él, lo mira directo a los ojos, y comienza a cantar.
James la mira a los ojos sin disimular mientras sus dedos flullen como río por las cuerdas de la guitarra.
Su voz resuena dulce y melancólica, llenando la oficina de una calidez íntima.
James la acompaña con la guitarra, sin dejar de mirarla.
James se inclina poco a poco a ella mientras el sonido de el instrumento, se vuelve algo mas bajo, acompañando su dulce voz
StellaHazel canta, "En la penumbra te pienso, como un reflejo que no sé nombrar. como un reflejo que no sé nombrar. Tu voz resuena en silencio, como un suspiro que me hace temblar. "
StellaHazel canta, "Cada estrella me cuenta tu historia, cada sombra me lleva hacia ti. "
StellaHazel canta, "Entre suspiros y luna llena,te busco en cada despertar. Eres la herida que no me quema, el imposible que quiero alcanzar. Entre suspiros y luna llena, te guardo en mi soledad. "
StellaHazel canta, "Tus manos viven en mi memoria, dibujan huellas que no sé borrar. Tu risa vibra en mi piel dormida, como un anhelo que vuelve a llamar. "
James sonríe con cada berso, con cada rima, se sigue asercando a ella, su mirada clabada en los ojos de stella
StellaHazel canta, "Y aunque el tiempo nos ponga distancia, mi deseo no sabe olvidar. "
James sonríe con cada berso, con cada rima, se sigue asercando a ella, su mirada clabada en los ojos de stella.
StellaHazel canta, "Entre suspiros y luna llena, te busco en cada despertar. Eres la herida que no me quema, el imposible que quiero alcanzar. Entre suspiros y luna llena, te guardo en mi soledad."
StellaHazel canta, "Si el destino nos mira de lejos, yo me atrevo a cruzar la verdad. Porque en tus ojos la vida me espera, y en tu silencio me quiero quedar."
StellaHazel canta, "Entre suspiros y luna llena, te encuentro aunque no estés aquí. Eres mi fuerza, mi primavera, la melodía que vive en mí. Entre suspiros y luna llena, te sueño… y vuelvo a ti."
StellaHazel sonríe tímida al terminar el verso.
James se le acerca mas, sus ojos no se apartan de ella.
sus rostros a sentímetros.
James murmura con acento mexicano, "tienes una voz tan, dulce"
StellaHazel sonríe comenzando a sonrojar.
StellaHazel suspira y acomoda otra hoja.
James murmura con acento mexicano, "en que pensavas cuando la escribiste, stella."
Dices con acento mexicano, "Yá, te dije."
Dices con acento mexicano, "Pero eso no es todo."
James murmura con acento mexicano, "que, mas..."
CyberLife te desea que no te caigas.
Dices con acento mexicano, ""esta otra es ranchera, se llama “Corazón Bravo”.""
James murmura con acento mexicano, "y de que va..."
Dices con acento mexicano, "ya escucharás."
StellaHazel Comienza a cantar con más fuerza, su tono firme y apasionado.
James parpadea mientras suspira y la respiración se le acelera cada vez más, su mirada en stella.
StellaHazel canta, "Dicen que tengo un corazón bravo, que no se rinde, que sabe luchar. Que aunque lo hieran, vuelve y se levanta, como la tierra después de llorar. "
StellaHazel canta, "Dicen que tengo una mirada intensa, que arde en fuego cuando quiere amar. Y aunque la vida me ponga cadenas, mi libertad nadie me la va a quitar."
James la acompaña tocando más rápido, sintiendo la energía que vibra entre ellos.
StellaHazel canta, "¡Ay, corazón bravo, no llores más! Que en cada herida florece un cantar. Si me traicionan, yo vuelvo a empezar, porque este orgullo no sabe callar."
StellaHazel canta, "Traigo en el alma ranchera y destino, traigo en la sangre valor y pasión. Y aunque me falte caricia o camino, nadie me apaga mi voz ni mi canción."
StellaHazel canta, "¡Ay, corazón bravo, no llores más! Que en cada herida florece un cantar. Si me traicionan, yo vuelvo a empezar, porque este orgullo no sabe callar."
StellaHazel canta, "Si el amor llega con espinas, yo las convierto en flores de abril. Y aunque la noche me deje en penumbras, mi corazón sigue vivo por ti."
StellaHazel canta, "¡Ay, corazón bravo, fuerte y leal! Que entre tormentas sabe brillar. Si me derriban, yo sé levantar, porque este orgullo no sabe callar."
James la observa con una mezcla de admiración y deseo.
StellaHazel se acerca a él lentamente.
James tambien se le acerca. Su respiración es ajitada, mirándola deseoso.
James dice con acento mexicano, "con esa canción incendias el escenario."
James dice con acento mexicano, "y hasta te comviertes en la enpoderada de la ranchera."
Sonríes.
James sonríe pícaro, sus dedos se detienen sobre las cuerdas.
El silencio de la oficina se llena de tensión y complicidad.
James sonríe con pación.
StellaHazel sonríe con coquetería.
James se le aserca mas mirando su cuerpo con intensidad.
CyberLife te desea que no te caigas.
Dices con acento mexicano, "Sabes qué. Talvez no solo bine a tu restaurante a cantar. Bine a Desafiarte en muchos aspectos."
James la mira interesado.
James dice con acento mexicano, "así?."
James dice con acento mexicano, "como cuales."
Dices con acento mexicano, "En la música."
James sonríe.
James dice con acento mexicano, "cres poder quitarme mi lugar?."
James sonríe.
Dices con acento mexicano, "No lo sé."
James sonríe.
James dice con acento mexicano, "y solo en eso?."
Dices con acento mexicano, "EN todo realmente."
StellaHazel coloca la última hoja sobre el escritorio.
James dice con acento mexicano, "en que mas"
Dices con acento mexicano, "Lo irás descubriendo."
James dice con acento mexicano, "almenos dí algo más."
Niegas con la cabeza.
StellaHazel señala la hoja.
James dice con acento mexicano, "dilo."
Dices con acento mexicano, ""esta es mi favorita. Es una confesión disfrazada de canción.""
James aserca su rostro al de ella
James murmura con acento mexicano, "quiero que lo digas."
StellaHazel se muerde los labios y se aparta lentamente.
James retrosede pensatibo.
James dice con acento mexicano, "aver."
StellaHazel comienza a cantar despacio, sus palabras llenas de ternura y pasión.
StellaHazel canta, "Cuando llegas, el mundo se calma, tu voz me envuelve como un mar de cristal. No hay frontera que me detenga, si en tus ojos encuentro un lugar."
StellaHazel canta, "Y aunque intente ocultar lo que siento, mi silencio me empieza a delatar."
StellaHazel canta, "Bajo tu sombra me pierdo, sin miedo me dejo llevar. Eres refugio, eres fuego, mi secreto imposible de callar. Bajo tu sombra me pierdo, y no quiero regresar."
StellaHazel canta, "Tu guitarra escribe mi nombre, en acordes que saben amar. Cada nota me enciende la sangre, cada gesto me invita a soñar."
James la escucha sin interrumpir, sus ojos fijos en ella.
StellaHazel canta, "Y aunque finja que nada me pasa, mi mirada no puede escapar."
StellaHazel canta, "Bajo tu sombra me pierdo, sin miedo me dejo llevar. Eres refugio, eres fuego, mi secreto imposible de callar. Bajo tu sombra me pierdo, y no quiero regresar."
StellaHazel canta, "Si la vida me lleva lejos, yo regreso donde estás. Porque el destino se escribe cuando dos almas se quieren encontrar."
StellaHazel canta, "Bajo tu sombra me pierdo, y me encuentro en tu verdad. Eres mi fuerza, mi cielo, mi deseo imposible de callar. Bajo tu sombra me pierdo, y no quiero regresar…"
James sonríe.
Cuando Stella termina, queda un silencio intenso.
James se levanta y da un paso hacia ella.
James dice con acento mexicano, "definitivamente, eres más peligrosa que cualquier escenario."
StellaHazel sonríe nerviosa, pero no aparta la mirada.
James dice con acento mexicano, "y que clase de, confeción era esa?."
Dices con acento mexicano, "annalízalo."
James sonríe.
Sonríes.
James dice con acento mexicano, "el mensaje es claro. Lo interezante es, qué mensaje es en realidad."
StellaHazel vuelbe a morderse los labios sin apartar su mirada sensual y tierna de James.
James mira sus labios y cuerpo con deseo, lujuria y pación, y se lo deja claro con su mirada.
Dices con acento mexicano, "Esa mirada es peligrosa. Estar a tu lado es peligro puro James."
James dice con acento mexicano, "así? por?. "
James dice con acento mexicano, "me ofendes."
StellaHazel sonríe divertida.
Dices con acento mexicano, "Porque estás casado."
James sonríe.
James dice con acento mexicano, "qué insinúas, no sé de que mirada hablas. "
James sonríe descarado.
StellaHazel sonríe coqueta negando con la cabeza.
Dices con acento mexicano, "sí claro, que no sabes."
James se le acerca con paso seguro, mirando sus ojos.
James murmura con acento mexicano, "tu mirada no es muy inocente tanpoco, stella."
Dices con acento mexicano, "ovio que sí lo es."
StellaHazel le toma las manos.
James niega con la caveza divertido.
James claba su mirada en ella.
Un trabajador toca la puerta suavemente. Dice: "señor James, en cinco minutos inicia el show."
James dice con acento mexicano, "retrázalo un poco, estoy ocupado. "
El trabajador dice que sí y se aleja del lugar.
James sonríe.
StellaHazel suspira mirándolo.
Dices con acento mexicano, "Porqué retrazar mi show?"
James sonríe.
James dice con acento mexicano, "por que tienes priza?... Por qué suspiras?."
Dices con acento mexicano, "Ya te dije, eres un peligro."
James dice con acento mexicano, "y?. "
James murmura con acento mexicano, "que mas..."
StellaHazel se acerca casi rosando sus labios.
Murmuras con acento mexicano, "no podemos..."
James la interrumpe mordiendo sus labios. Pega su boca a la de ella con una suavidad casi eteria.
James la besa tan suabe pero con tanta lujuria a la vez.
StellaHazel se aferra a él con fuerza y ternura. A la vez tiembla ligeramente.
James profundisa el beso casi inmediatamente, introduciendo su lengua en la boca de stella con una necesidad desbordante.
StellaHazel cierra los ojos dejándose llebar, gime en los labios de James.
El beso se profundisa cada vez mas, apenas separándose lo justo para respirar.
StellaHazel se separa de él lentamente.
James dice con acento mexicano, "que ganas te tengo"
StellaHazel respira agitadamente.
Dices con acento mexicano, "Mejor vamos a mi show."
James dice con acento mexicano, "vamos, pero no te salvarás, estrellita."
James abre la puerta después de sonreírle y mirarle con intenzidad.
StellaHazel recoge sus hojas, aún sintiendo la electricidad entre ellos.
Ambos caminan juntos a la salida de la oficina, con la certeza de que lo que comparten va más allá de la música.
Re: Letras para una buena melodía
Publicado: Mié Oct 08, 2025 3:11 am
por Larabelle Evans
en el escenario- entre luces y miradas.
punto de vista: Stella Hazel.
El restaurante vibra con el murmullo de los clientes, el tintinear de copas y el aroma de tequila, mole y flores frescas. Las luces cálidas bañan el escenario pequeño al fondo, donde Stella se prepara. Lleva un vestido de seda negro con reflejos vino, los labios pintados en rojo profundo, y su cabello rizado cayendo como fuego sobre sus hombros.
Cuando el guitarrista da el primer acorde, el público se aquieta.
Y ella —con la voz aún temblando del recuerdo de ese beso— mira discretamente hacia el fondo del salón.
Allí está James.
Apoyado contra la barra, con la camisa negra arremangada, una copa de mezcal en la mano y la mirada fija solo en ella. Pero esta vez no hay crítica, ni evaluación profesional: hay deseo, orgullo y algo más peligroso… ternura.
Stella toma aire, se humedece los labios, y empieza a cantar:
“Entre suspiros y luna llena,
tu sombra vuelve, mi piel se quema.
No sé si es sueño o destino cruel,
pero en tu voz se quedó mi piel…”
Su voz llena el lugar.
Los clientes la miran, pero ella solo canta para él.
Los acordes suben, la melodía se vuelve más intensa.
James deja la copa sobre la barra sin apartar la vista. Sabe que no debería sentir lo que siente, que ella trabaja para él, pero en ese instante, cada nota que sale de su garganta lo atraviesa.
Cuando termina, el público estalla en aplausos.
Stella sonríe, inclinando la cabeza con elegancia, pero al levantar la vista, sus ojos se encuentran con los de James.
Y el mundo se detiene unos segundos.
Después del show – “Lo que no se dice. ”
Ya es medianoche.
El restaurante se vacía lentamente, las luces están bajas y solo queda un suave jazz de fondo. Stella está en el camerino guardando su micrófono y su cuaderno de letras. James entra sin hacer ruido, con una sonrisa ladeada.
James dice con acento mexicano, Cantaste increíble esta noche —dice, su voz más baja de lo habitual, casi un susurro.
Stella levanta la vista, se cruza de brazos, aún sintiendo el calor en las mejillas.
Stella Hazel dice con acento mexicano, Gracias… aunque no sé si fue por la canción o por lo que pasó antes.
James se acerca despacio.
James dice con acento mexicano, Quizá por ambas cosas.
Sus ojos se sostienen en silencio, como si el aire se hubiera vuelto más denso. Él da un paso más, y ella retrocede ligeramente hasta quedar apoyada contra la mesa del camerino.
Stella Hazel dice con acento mexicano, No debería haber pasado D
ice Stella en voz baja.
—No —responde él—. Pero fue real. Y tú también lo sentiste.
Ella no lo niega.
Solo baja la mirada, sonriendo con esa mezcla de nervios y deseo.
James levanta su mano y le acomoda un rizo que cae sobre su rostro.
Stella cierra los ojos un instante, sintiendo el roce de sus dedos, la electricidad en el aire.
James dice con acento mexicano, Mañana tengo reunión con un productor amigo mío —dice él, casi en un suspiro—. Quiero que vengas. Que te escuche.
Stella Hazel dice con acento mexicano, ¿De verdad? —pregunta ella, con los ojos brillando.
James dice con acento mexicano, Sí, Stella. Es hora de que el mundo te escuche como te escuché yo.
Por un segundo, ambos quedan en silencio.
Él se inclina, como si fuera a besarla de nuevo, pero se detiene apenas a centímetros de sus labios.
James dice con acento mexicano, Esta vez, canta. No me mires así —susurra.
Y sale del camerino.
Stella queda sola, con el corazón latiendo rápido, sabiendo que el verdadero escenario apenas comienza.
La noche había dejado una bruma suave sobre la Gran Vía.
Los últimos clientes del restaurante se marchaban entre risas y pasos tambaleantes. Dentro, el eco de la música aún vibraba en las paredes.
Stella salió al exterior, abrochándose el abrigo mientras el aire fresco le acariciaba el rostro. Las luces de neón reflejaban destellos rojizos sobre su cabello rizado, aún perfumado a escenario y deseo.
Sacó el móvil, intentando pedir un taxi.
Sus manos temblaban ligeramente, no sabía si por el frío o por lo que había pasado minutos antes con James.
James dice con acento mexicano, Déjame llevarte
dijo una voz conocida detrás de ella.
James.
Camisa negra, saco de cuero, mirada encendida.
Tenía esa expresión entre la culpa y el impulso que Stella ya conocía demasiado bien.
Stella Hazel dice con acento mexicano, No hace falta, pedí un taxi —respondió ella sin mirarlo directamente, aunque su respiración se aceleró cuando él dio un paso más cerco.
James dice con acento mexicano, Madrid no es segura a estas horas, y menos para alguien nueva.
Su tono fue firme, protector, pero la tensión en su mandíbula lo delataba.
Ella giró lentamente, y sus ojos se encontraron bajo la tenue luz del letrero del restaurante.
Por un segundo, el silencio los envolvió.
El ruido de los coches, el murmullo de la ciudad, el parpadeo de una farola… todo se desdibujó.
—No hagas esto más difícil, James —susurró Stella.
stella Hazel dice con acento mexicano, Lo que siento por ti ya lo es.
Él se acercó un paso más, el aliento de ambos mezclándose en el aire frío. Sus dedos rozaron los de ella apenas un instante, como si el contacto fuera inevitable.
El taxi se detuvo frente a la acera.
Pero antes de que cualquiera pudiera moverse, una voz femenina los interrumpió, dulce y familiar:
Larabelle dice con acento peruano, ¡James! ¡Amor! —
Stella giró bruscamente.
Una mujer se acercaba bajo un paraguas negro, elegante, con un abrigo de lana marfil y tacones beige. Su cabello negro recogido en un moño perfecto, su sonrisa amplia y segura.
Era Larabelle.
James se tensó, como si el mundo hubiera detenido su respiración.
Stella retrocedió un paso, intentando recomponerse.
Larabelle llegó hasta ellos, se inclinó y besó a James con naturalidad en los labios, dejando en el aire un perfume floral intenso.
Larabelle dice con acento peruano, No sabía que aún estabas aquí —dijo con voz melodiosa—. Fui a buscarte al despacho y te perdí.
James dice con acento mexicano, Sí… estaba cerrando todo —respondió James con calma forzada.
Larabelle entonces giró hacia Stella, con una elegancia que desarmaba.
Larabelle dice con acento peruano, Oh, tú debes ser Stella Hazel, ¿verdad? Te escuché esta noche, preciosa voz. James me había hablado de ti.
Stella, con la sonrisa que usaba en el escenario, asintió y extendió la mano.
Stella Hazel Dice con acento mexicano, Muchas gracias, señora. Fue un placer cantar para ustedes.
Larabelle dice con acento peruano, Por favor, dime Larabelle —respondió ella, con un brillo amable en la mirada—. Ojalá te quedes mucho tiempo con nosotros en el restaurante.
James no decía nada.
Solo observaba el intercambio con una mezcla de incomodidad y un dejo de admiración por cómo Stella lograba mantener la compostura.
El taxi tocó el claxon.
Stella aprovechó el sonido como una salida elegante.
Stella Hazel dice con acento mexicano, Ha sido un gusto, Larabelle. Señor de los Santos
Dijo con voz controlada.
James tragó saliva al oír cómo lo llamaba “señor”, sabiendo lo que eso significaba entre los dos.
Ella subió al taxi, cerró la puerta y, mientras el vehículo se alejaba, ambos —James y Stella— cruzaron una última mirada a través del vidrio mojado por la llovizna.
Un instante breve, pero lo suficientemente profundo como para prometer que aquello no había terminado.
Larabelle tomó el brazo de James, sonriendo sin sospecha alguna.
Larabelle dice con acento peruano, Qué talentosa chica, ¿verdad? —comentó con naturalidad.
James dice con acento mexicano, Sí…
Respondió él, mirando hacia el taxi que desaparecía en la esquina—. Increíblemente talentosa.
Compartiendo comfidencias.
El sol de la mañana se filtraba entre las cortinas blancas del pequeño departamento de Stella Hazel, pintando de dorado los muebles sencillos y las tazas de café sobre la mesa.
El aroma a pan tostado y vainilla llenaba el aire.
Stella, aún con el cabello suelto y húmedo por la ducha, se acomodó frente a su laptop.
En la pantalla aparecieron los rostros alegres de sus dos primas: María Fernanda y Luna Sofía.
María Fernanda dice con acento mexicano, “¡Primaaa! ¡Por fin! Pensé que te habías olvidado de nosotras desde que andas de artista por Madrid.”
Luna Sofía dice con acento mexicano, “Sí, la señorita estrella internacional no tiene tiempo para simples mortales.”
StellaHazel ríe suavemente, llevando una mano al pecho.
StellaHazel dice con acento mexicano, “No digan eso, tontas. Las extraño un montón. Es solo que el trabajo me tiene corriendo todo el tiempo.”
María Fernanda alza una ceja, con picardía evidente.
María Fernanda dice con acento mexicano, “Ajá… trabajo, dice. ¿Y ese tal James del que nos hablaste la vez pasada? ¿El dueño del restaurante elegante?”
StellaHazel sonríe y se sonroja casi de inmediato.
StellaHazel dice con acento mexicano, “Pues… sí, es mi jefe. Muy exigente, pero también muy… amable.”
Luna Sofía ríe a carcajadas.
Luna Sofía dice con acento mexicano, “¡Amable! ¡Ay por favor! Se nota que te gusta, se te ilumina la cara nomás con decir su nombre.”
StellaHazel niega con la cabeza, intentando mantener la compostura, aunque su sonrisa la traiciona.
StellaHazel dice con acento mexicano, “No empiecen. Es complicado. Además, él… está casado.”
Un silencio breve se impuso entre las tres.
María Fernanda bajó el tono, con una mirada más reflexiva.
María Fernanda dice con acento mexicano, “Prima, tú siempre has tenido un corazón enorme. Pero ten cuidado, ¿sí? No todos los sentimientos llegan en el momento correcto.”
StellaHazel suspira, mirando por la ventana hacia las calles madrileñas aún medio dormidas.
StellaHazel dice con acento mexicano, “Lo sé. No lo busqué… solo pasó. Pero no puedo negarlo, cuando canta conmigo, siento que el mundo se detiene.”
Luna Sofía apoya la barbilla sobre sus manos, sonriendo.
Luna Sofía dice con acento mexicano, “Ay, eso suena a telenovela, pero de las buenas. Nomás prométeme que vas a escribir una canción de eso.”
StellaHazel ríe, relajando el ambiente.
StellaHazel dice con acento mexicano, “Tal vez ya lo hice. Anoche compuse algo nuevo, se llama ‘A Medio Latido’. Pero antes de pensar en amores imposibles, tengo otra noticia.”
María Fernanda y Luna Sofía se acercaron más a la cámara, curiosas.
María Fernanda dice con acento mexicano, “¿Qué pasó? No me digas que te llamaron de un sello discográfico.”
StellaHazel asiente con emoción contenida.
StellaHazel dice con acento mexicano, “Hoy tengo una reunión con un productor. Uno de los clientes habituales del restaurante me escuchó cantar y quiere hablar conmigo. No sé qué esperar, pero… tengo un buen presentimiento.”
Luna Sofía aplaude emocionada.
Luna Sofía dice con acento mexicano, “¡Eso, prima! ¡Sabía que lo lograrías! Desde niñas lo decías: ‘algún día voy a cantar en escenarios grandes’.”
StellaHazel sonríe, algo conmovida.
StellaHazel dice con acento mexicano, “Sí… y aunque me dé miedo, creo que este es el primer paso.”
María Fernanda dice con acento mexicano, “Tú puedes, Stella. Solo recuerda lo que te enseñó la abuela: ‘Canta con el alma, no con el miedo’.”
StellaHazel asiente, mirando su taza de café con una mezcla de ternura y determinación.
StellaHazel dice con acento mexicano, “Gracias, mis niñas. Las quiero. Me hacen bien.”
Luna Sofía ríe.
Luna Sofía dice con acento mexicano, “Nosotras también te queremos, pero cuando salgas en la tele, acuérdate de nosotras antes que del James ese.”
Las tres ríen juntas, llenando el silencio del departamento con un eco familiar y cálido.
La llamada termina poco después.
Stella se queda mirando su reflejo en la pantalla apagada.
Sus labios esbozan una sonrisa tranquila, pero sus ojos guardan la chispa de algo más profundo:
una mezcla de esperanza, deseo y miedo…
el presentimiento de que el día que comienza podría cambiarlo todo.
Re: Letras para una buena melodía
Publicado: Jue Oct 30, 2025 2:34 am
por Larabelle Evans
La reunión con el productor.
Punto de vista: Stella Hazel.
La tarde caía sobre Madrid con una luz dorada que se filtraba entre los edificios. En el aire flotaba un aroma a café recién molido y a promesa. Stella salió de su piso con el cabello suelto, unos Jeans ajustados en conjunto con una blusa amarilla. Llevaba los labios pintados con un tono suave, pero sus ojos brillaban con nerviosismo. Había dormido poco, entre pensamientos, canciones y recuerdos del beso que todavía sentía en la piel.
Un coche se detuvo frente a la acera. James bajó del vehículo, con camisa blanca arremangada y chaqueta oscura. Tenía ese aire entre protector y peligroso que descolocaba a Stella cada vez que la miraba.
James dio unos pocos pasos cerca de stella mirándola atento.
James dice con acento mexicano, "buenas tardes, stella."
Dices con acento mexicano, "hola, James. "
James asiente afirmativamente.
James La miró de arriba abajo en repetidas ocasiones, con rostro indescifrable, ¡pero con los ojos muy abiertos.
James asiente afirmativamente.
StellaHazel sonríe nerviosa y se acerca al auto para subir.
James dice con acento mexicano, "lista para brillar?."
Dices con acento mexicano, "Más o menos. No todos los días una se reúne con un productor. "
StellaHazel sube al auto.
James Hace un gesto afirmativo antes de volver a rodear el auto para subirse en el asiento del piloto, ¡cerrar la puerta. Y posteriormente, arrancar el vehículo.
Durante el trayecto, el silencio fue denso. Las luces de la ciudad parpadeaban en los cristales, reflejando el vaivén de sus pensamientos. Ella jugaba con el anillo que llevaba en la mano; él, con el volante, concentrado en no decir lo que realmente quería decir.
James La miraba de vez en cuando de reojo mientras trataba de mantenerse enfocado en el camino. Apretó el volante con sus manos, viéndose en ocasiones nervioso y bastante inquieto, como si su presencia lo alterara o cambiara algo en su interior.
Llegaron al Café Mediterráneo, un lugar discreto pero elegante, con cortinas crema y música de jazz en el fondo.
StellaHazel se quitó el cinturón abriendo la puerta del auto
StellaHazel baja con nerviosismo y elegancia.
James hiso lo mismo, bajando del auto, cambiando su semblante por uno un poco más cerio y profesional.
Entraron juntos al café.
En una mesa del fondo los esperaba un hombre alto, de cabello castaño claro y sonrisa segura.
Bruno Santorini se levantó apenas los vio acercarse.
Vestía una camisa celeste abierta en el cuello, blazer gris y una cadena de plata asomando entre los botones.
James se acercó nada más verlo. Se saludaron con una sonrrisa amistosa, denotando su amplia trallectoria lavoral y amistad.
Bruno dice con acento argentino, "Bienes bien acompañado amigo. "
James sonríe.
James dice con acento mexicano, "para nada para nada, el james de fuego ya no existe."
James dice con acento mexicano, "mas bien ella es la chica de la que te hablé hace unas semanas, recuerdas?"
Bruno dice con acento argentino, "Así que vos sos la voz que me contó tan entusiasmado James. "
Bruno dijo sonriendo mientras le daba la mano a Stella—.
Bruno dice con acento argentino, "Un placer, de verdad. "
Dices con acento mexicano, "Gracias, un gusto señor Santorini. "
Bruno dice con acento argentino, "Decime Bruno, por favor. Me hacés sentir viejo con eso de “señor”. "
Rieron ambos.
James dice con acento mexicano, "pos lo estás wey, que te digo."
James se parte de risa.
Sonríes.
Bruno dice con acento argentino, "qué te pasa ché, aparento menos de los que tengo en verdad. "
James dice con acento mexicano, "cuidado, stella, es todo un biejo depredadór de jovenzitas."
Bruno se parte de risa.
Bruno niega y le sonríe a stella.
StellaHazel se sienta frente a bruno.
Bruno dice con acento argentino, "James me habló maravillas de vos. Y tenía razón. Tu voz tiene algo… cómo decirlo… que se queda. No es común. "
Stella sonrió con timidez.
Dices con acento mexicano, "No sé, en cuestión de la música solo puedo decir que es lo que me encanta. Supongo que eso influye. "
Dices con acento mexicano, "Trabajar en sabores de México y cantar junto a James, solo me ha aportado más conocimiento en el escenario."
Bruno la mira con interéz profesional y algo más. Mientras ella habla
Bruno dice con acento argentino, "Stella, Porque no me cantás algo con esa melodiosa voz que tenés ahora. "
Ella tomó aire, cerró los ojos, y su voz llenó el espacio con dulzura y fuerza:
StellaHazel canta, "“Entre suspiros y luna llena, te encuentro en cada estrella que me queda…”"
StellaHazel continuó la cansión hasta el final.
El silencio posterior fue de respeto. Bruno aplaudió suavemente, maravillado.
James también, aunque su mirada tenía más fuego que orgullo.
StellaHazel sonríe a ambos.
Bruno dice con acento argentino, "Esto hay que grabarlo, Stella. Te quiero en el estudio esta semana. Si te parece, podemos charlar los detalles en una cena mañana. Tranquilos, sin tanto ruido. "
StellaHazel abre los ojos sorprendida.
James intervino antes de que Stella respondiera.
James dice con acento mexicano, "Me parece buena idea, Bruno. Yo también estaré allí, así repasamos los términos de su contrato juntos. "
Bruno arqueó una ceja, divertido.
Stella bajó la mirada, incómoda.
Bruno dice con acento argentino, "Claro, claro. Como quieras, amigo. "
Dices con acento mexicano, "No es necesario, creo que puedo manejarlo sola. "
James dice con acento mexicano, "estás segura, stella?."
StellaHazel mira de reojo a James antes de responder.
James dice con acento mexicano, "no descomfío para nada de bruno, pero sigues siendo algo nueba en la industria."
Dices con acento mexicano, "Mañana por la noche, hay show en el restaurante. No creo que puedas acompañarme. "
James asiente afirmativamente.
Bruno se termina su bebida.
Bruno dice con acento argentino, "Bueno pónganse de acuerdo entonces, igual yo haré la recerba por si llegas amigo. "
James dice con acento mexicano, "está bien bruno, muchízimas gracias."
Bruno dice con acento argentino, "Por ahora los dejo, tengo otros compromisos, espero verte mañana estreshita hermosa. "
Se levanta y se despide de stella mirándola con una sonrisa coqueta.
Dices con acento mexicano, "Hasta pronto Bruno, y gracias por la oportunidad."
Bruno se despide de James.
James dice con acento mexicano, "sale carnalito, cuídate mucho."
James lo abraza amistoso, aunque sin tanta efusividad.
Bruno sale de la cafetería.
Amor y separasión.
StellaHazel mira a James como diciendo que fue todo eso.
James la mira aparentemente feliz y orgulloso por ella, aunque reálmente hay puro fuego en su mirada.
James dice con acento mexicano, "como te sientes. "
Dices con acento mexicano, "Muy feliz. Nunca me imaginé esto tan pronto."
Dices con acento mexicano, "¿Por qué me miras así?"
James dice con acento mexicano, "de que hablas."
Dices con acento mexicano, "De esa forma en la que me miras."
Dices con acento mexicano, "Qué fue todo eso de que quieres ir conmigo."
James niega con la cabeza.
James dice con acento mexicano, "nada, pensé que querías que te acompañara en este camino, rumbo a tu carrera, pero veo que no es del todo así."
StellaHazel lo mira pensativa.
James se queda en silencio.
StellaHazel lo mira a los ojos.
StellaHazel baja la mirada a sus labios recordando el beso.
James dice con acento mexicano, "quieres tomar algo o que te lleve a algun lado. "
StellaHazel suspira negando con la cabeza.
Dices con acento mexicano, "Mejor, llévame a casa."
James se levanta mirándola y afirma brebemente, antes de caminar a la salida
StellaHazel se levanta caminando a la salida pensativa.
StellaHazel sube al auto.
James suve de nuevo y arranca saliendo de la calle de la cafetería.
Durante el camino de regreso, solo se escuchaba el sonido del motor y la respiración contenida de ambos. Hasta que Stella rompió el silencio.
Murmuras con acento mexicano, "James..."
James la mira directo a los ojos al escuchar su nombre.
Dices con acento mexicano, "Claro que quiero que seas parte de esto. Claro que quiero tenerte cerca, pero es que... "
James dice con acento mexicano, "que, stella."
Dices con acento mexicano, "Tenerte cerca es peligroso para ambos. "
StellaHazel vuelbe la mirada a sus labioss.
James dice con acento mexicano, "a que te refieres?."
Dices con acento mexicano, "Tú lo sabes bien."
James en un arranque de locura, la toma firmemente de la caveza, jalando su pelo y mordiéndo sus labios para besarla dejándola sin aliento.
StellaHazel le responde con necesidad.
James se separa del beso con la respiración ajitada, mirándola.
James murmura con acento mexicano, "tu también eres peligrosa, stella. "
StellaHazel afirma con la cabeza respirando agitada, y temblando ligeramente aún cerca de su cuerpo.
James acaricia su pierna sin despegar la mirada de sus ojos.
StellaHazel se estremese al sentir su caricia.
StellaHazel observa por la ventana que ya han llegado.
James aprieta su pierna, aún sin apagar el auto.
Murmuras con acento mexicano, "tienes que, que irte al restaurante..."
James deslisa sus manos a plaser por sus muslos y piernas, muy serca de tocar su vagina y sus glúteos. No deja de mirarla, pero en su mirada se reflejan emociones encontradas, deseo, poseción, e inpotencia.
StellaHazel sin entender porqué se entrega a sus caricias mientras lo mira con sentimientos encontrados, no es solo deseo lo que siente al verlo ni al sentir sus manos sobre ella.
James se fija en su mirada y al estár viéndola durante unos segundos, se detiene. James retrosede. James no ve en ella solo deseo, ve algo más prufundo, y eso, eso lo hace retroseder.
James suspira profundamente.
James niega con la cabeza.
James murmura con acento mexicano, "tienes razón stella."
James murmura con acento mexicano, "vete antes de que llene tu cuerpo de plazer, pero tu corazón de soledad."
StellaHazel intenta normalizar su respirasión mientras baja la mirada al escuchar esas palabras. Se acomoda la ropa y el pelo, separándose dolorosamente de él.
James baja la mirada abergonzado y triste a partes iguales, suspirando pesadamente.
James murmura con acento mexicano, "no mereces esto, tú eres más que un cuerpo bonito. Este deseo que siento me quema, pero prefiero quemarme solo, stella."
James murmura con acento mexicano, "perdón por no darte lo que te mereces."
Murmuras con acento mexicano, "Yo no, no debí enamorarme de tí. Olvídalo mejor me voy."
StellaHazel abre el auto.
James reúne el valor para mirarla a los ojos, mirandola culpable pero con intenzidad.
StellaHazel baja del auto rapidamente.
James se queda haí, sin mover el auto, sin irse, sin mirarla.
StellaHazel entra a su casa triste.
James se queda en su auto, cerio, pensatibo, molesto. finalmente empiesa a mover el coche, mientras mira acia la casa de stella por la ventana
Re: Letras para una buena melodía
Publicado: Sab Ene 10, 2026 3:43 am
por Larabelle Evans
“Aplausos que duelen”
La semana avanzó con una calma engañosa.
Stella siguió cantando en Sabores de México como cada noche, con la misma entrega de siempre, pero algo había cambiado.
Su voz seguía llenando el espacio, envolviendo mesas y miradas, pero ya no buscaba un rostro entre el público.
Cantaba para la gente.
Para las manos que aplaudían.
Para las sonrisas anónimas.
Para ese calor inmediato y honesto que solo el público sabe dar.
No era falta de oportunidades.
Ni de conciertos.
Ni de ofertas.
Era elección.
Stella se había quedado porque ahí, entre luces cálidas y murmullos, recordaba por qué había empezado a cantar.
No por promesas.
No por nombres.
Sino por conexión.
James, por su parte, había aprendido a mirar sin mirar.
Seguía siendo correcto.
Atento.
Profesional.
Pero su presencia se había vuelto distante, como si hubiera levantado una barrera invisible entre ambos.
Ya no ensayaban juntos.
Ya no compartían silencios largos en la oficina.
Ya no había miradas sostenidas.
James había decidido volver la vista hacia atrás.
Hacia un recuerdo que nunca se fue del todo.
MiaFiemma había reaparecido sin estruendo.
Un mensaje breve.
Una llamada inesperada.
Un “¿cómo has estado?” cargado de historia.
De origen sinaloense, con una risa intensa y una forma de amar sin medias tintas, Mia había sido el gran desorden del pasado de James.
Una relación marcada por la pasión, los excesos y las canciones que nunca llegaron a grabarse para ella.
James no la había olvidado.
Solo la había guardado en el lugar donde se guardan las cosas que duelen pero aún importan.
Y ahora, sin darse cuenta, estaba regresando ahí.
La oportunidad.
Bruno cumplió su palabra.
Stella recibió la llamada una mañana tranquila.
Bruno dice con acento argentino, “Stella, ya escuché la maqueta. Esto va en serio. El estudio está listo. Quiero grabarte como sos, sin adornos.”
Stella cerró los ojos al colgar.
No gritó.
No saltó.
Sonrió en silencio.
Ese mismo día entró al estudio por primera vez.
Micrófonos.
Madera.
Luz tenue.
Un piano esperando.
Cantó como nunca.
No para impresionar.
No para gustar.
Cantó desde el lugar donde había aprendido a sostenerse sola.
Bruno la escuchaba en silencio, con respeto real.
Bruno dice con acento argentino, “Esta canción… ¿es nueva?”
Stella asintió.
Dices con acento mexicano, “La escribí hace poco. Es una despedida.”
Bruno no preguntó más.
La canción del adiós.
Esa noche, Stella decidió cantarla en el restaurante.
Sin aviso.
Sin presentación.
James estaba entre el público, sentado en una mesa discreta, hablando con un viejo amigo.
MiaFiemma no estaba ahí, pero su recuerdo sí.
Las luces bajaron.
Stella tomó el micrófono.
El murmullo cesó.
StellaHazel canta,
“Aprendí a quererte sin tocarte,
a dejarte ir sin reprochar.
Hay amores que no se gritan,
solo se aprenden a soltar.”
James levantó la mirada.
La reconoció de inmediato.
StellaHazel canta,
“No fue error, tampoco promesa,
fue un instante que quiso durar.
Yo me quedo con lo que fui contigo,
tú quédate con lo que no supe dar.”
El restaurante quedó en silencio.
James sintió el golpe directo, sin dramatismo, sin acusación.
Verdad pura.
StellaHazel canta,
“Hoy no vengo a pedirte nada,
ni a esperar que mires atrás.
Canto porque ya no duele,
porque al fin me sé marchar.”
James apretó la mandíbula.
No había culpa.
Había aceptación.
Cuando la canción terminó, el aplauso fue largo, sincero, casi respetuoso.
Stella no buscó a James.
Bajó del escenario con calma.
Después.
James salió del restaurante más tarde.
Caminó solo unas cuadras.
Pensó en Stella.
En Mia.
En sí mismo.
Por primera vez, entendió que Stella no había sido una tentación.
Había sido un espejo.
Y que ahora, ella estaba avanzando.
James decidió llamar a MiaFiemma esa noche.
No por nostalgia.
Sino porque sabía exactamente lo que quería volver a intentar.
En su piso, Stella dejó las hojas de letras sobre la mesa.
Una nueva etapa empezaba.
No sabía si sería fácil.
Pero sí sabía que sería suya.
Y por primera vez en mucho tiempo, se durmió sin preguntarse quién la estaba mirando desde la sombra.
Re: Letras para una buena melodía
Publicado: Vie Ene 30, 2026 6:18 am
por Larabelle Evans
Enero no pide permiso. ”
Punto de vista: Stella.
Enero llegó sin pedir permiso, con un frío seco y una luz distinta.
Madrid despertaba más temprano.
Las calles aún conservaban el eco de las fiestas, pero la ciudad ya había vuelto a su ritmo serio, casi productivo.
Stella lo sintió desde el primer día del año.
Algo había cambiado.
No era solo el calendario.
El Día de la Melodía Propia.
Stella Hazel se movía por su casa con una energía inusual. Hoy era el día, y el nerviosismo se mezclaba con una excitación dulce, casi infantil. El olor a café y a tostadas con mermelada de fresa llenaba la cocina.
Sentada frente a la laptop, mordisqueaba su desayuno mientras su dedo se deslizaba por la pantalla del móvil, eligiendo cuidadosamente las fotos que subiría a su Lifebook. Eran imágenes de la noche anterior en Sabores de México: un plano del escenario bañado en luz cálida, una foto de sus manos sosteniendo el micrófono y una última, discreta, del público aplaudiendo.
StellaHazel dice con acento mexicano, "Un nuevo comienzo... ¡Allá vamos, Madrid!"
Escribió como pie de foto antes de pulsar 'Publicar'. Inmediatamente, los "me gusta" y los comentarios de ánimo de sus primas y sus seguidores habituales inundaron la pantalla. Leyó un par de mensajes con una sonrisa: "¡A conquistar el mundo, prima!" y "Tu voz es magia, Stella, ¡esperamos lo nuevo!". El apoyo, aunque virtual, le daba una inyección de confianza.
Al terminar de desayunar, recogió los platos con movimientos automáticos, la mente ya en el estudio de grabación. La cocina quedó impoluta en minutos. Era un hábito que había heredado de su abuela: el orden externo para calmar el desorden interno.
Se dirigió al baño y se dio una ducha rápida, sintiendo el agua caliente relajar la tensión de sus hombros. Al salir, envuelta en una toalla, miró el pequeño armario que contenía su limitada pero cuidada colección de ropa.
Hoy no era un día para el glamour de la noche ni para la armadura de negocios. Hoy era un día para ser ella misma, para la autenticidad que exigían sus baladas y su ranchera lírica. Buscó algo que gritara "música bohemia y alma mexicana".
Se decidió por un conjunto que reflejaba su estilo:
Optó por una falda larga de gasa ligera que caía hasta los tobillos. El color base era un crema suave, pero estaba adornada con un estampado sutil de flores otoñales en tonos terracota, verde musgo y un violeta apagado, dándole un aire vintage y libre.
Para la parte superior, eligió una blusa de algodón orgánico en color crudo, de corte holgado. Tenía un escote barco que dejaba ver la curva suave de sus hombros y estaba rematada en las mangas (tres cuartos) con un ligero encaje de hilo que recordaba a un bordado artesanal.
Calzó unos botines de piel color caramelo, con un tacón ancho y bajo, perfectos para caminar cómoda por la ciudad y por el estudio. La piel ya estaba ligeramente desgastada, lo que le daba un toque de autenticidad.
Como toque final, se puso unos aretes de plata envejecida en forma de media luna. Su única joya visible, además de su tiara de amatistas que guardaba para el escenario, era un collar de cuero trenzado con un pequeño dije de ópalos iridiscentes que le había regalado su padre, un recordatorio de sus raíces.
Se peinó su melena rizada, dejándola caer suelta y con volumen natural. Sus labios fueron apenas tocados por un bálsamo de color durazno, dejando que el brillo de sus ojos, llenos de propósito, fuera el centro de su rostro.
Se miró al espejo. La ropa no la definía, pero sí la representaba. Lista para el estudio, lista para dejar que su voz contara su verdad. Tomó su cuaderno de letras y una mochila pequeña. Salió de la casa sintiendo el frío de enero, pero con el calor de su propia melodía ardiendo en el pecho.
El estudio.
El estudio estaba en Lavapiés, en un edificio antiguo reformado con criterio y paciencia.
Paredes de ladrillo visto, alfombras gruesas, cables ordenados como venas visibles.
Olor a café recién hecho y madera tibia.
Stella entró con una mochila pequeña al hombro y el abrigo colgado del brazo.
Bruno la esperaba junto a la consola.
Bruno dice con acento argentino, “Bienvenida al punto de no retorno.”
Stella sonrió, nerviosa y feliz.
Stella Hazel dice con acento mexicano, “Suena más dramático de lo que es… pero me gusta.”
En el estudio ya había más gente.
Darinka Valverde, ingeniera de sonido madrileña, treinta y dos años, cabello corto, mirada precisa.
No hablaba de más, pero cuando ajustaba algo, lo hacía con una seguridad que imponía silencio.
Iván Corral, productor musical secundario, cuarenta años, canoso joven, obsesivo del detalle.
Había trabajado con cantautores independientes y tenía fama de saber cuándo una toma era la correcta… y cuándo no.
Y Alma Ríos, fotógrafa documental, veintinueve años, contratada para registrar el proceso creativo.
No buscaba poses.
Buscaba momentos.
Alma levantó la cámara apenas Stella cruzó la puerta.
Alma dice con acento andaluz suave, “No mires. Finge que no estoy.”
Stella soltó una risa breve.
Stella Hazel dice con acento mexicano, “Eso va a ser difícil.”
La primera toma.
Stella se colocó los audífonos.
El micrófono frente a ella parecía más grande de lo que recordaba.
No intimidante.
Bruno levantó la mano desde la cabina.
Bruno dice con acento argentino, “Cuando quieras. No la pienses.”
Stella respiró.
Cerró los ojos.
StellaHazel canta,
"En la penumbra te pienso,
como un reflejo que no sé nombrar.
Tu voz resuena en silencio,
como un suspiro que me hace temblar."
Darinka, la ingeniera de sonido, ajustó un fader con un movimiento mínimo, pero preciso. La voz de Stella era cristalina, sin necesidad de compresión excesiva, pero Darinka buscaba la textura exacta, el punto donde el nerviosismo se convertía en emoción pura.
StellaHazel canta,
"Cada estrella me cuenta tu historia,
cada sombra me lleva hacia ti."
Bruno asintió desde la cabina, con los ojos cerrados. Sabía que esta toma era la buena. Había una verdad en la interpretación que no se conseguía con técnica, sino con alma. James no le había mentido: esta chica era diferente.
StellaHazel canta,
"Entre suspiros y luna llena,
te busco en cada despertar.
Eres la herida que no me quema,
el imposible que quiero alcanzar.
Entre suspiros y luna llena,
te guardo en mi soledad."
Iván Corral, el productor secundario, tomó notas rápidas sobre la afinación de las sílabas finales. Pero su bolígrafo se detuvo al escuchar el segundo verso.
StellaHazel canta,
"Tus manos viven en mi memoria,
dibujan huellas que no sé borrar.
Tu risa vibra en mi piel dormida,
como un anhelo que vuelve a llamar."
La voz de Stella se quebró apenas en la palabra "memoria", un susurro de dolor contenido que la hizo sonar más real, más humana.
StellaHazel canta,
"Y aunque el tiempo nos ponga distancia,
mi deseo no sabe olvidar."
StellaHazel canta,
"Entre suspiros y luna llena,
te busco en cada despertar.
Eres la herida que no me quema,
el imposible que quiero alcanzar.
Entre suspiros y luna llena,
te guardo en mi soledad."
El puente fue una explosión suave de esperanza, la voz alzándose, pero sin perder la ternura de la balada.
StellaHazel canta,
"Si el destino nos mira de lejos,
yo me atrevo a cruzar la verdad.
Porque en tus ojos la vida me espera,
y en tu silencio me quiero quedar."
Bruno abrió los ojos, sonriendo. Este era el clímax emocional de la pieza.
StellaHazel canta,
"Entre suspiros y luna llena,
te encuentro aunque no estés aquí.
Eres mi fuerza, mi primavera,
la melodía que vive en mí.
Entre suspiros y luna llena,
te sueño… y vuelvo a ti."
El último acorde de la melodía se desvaneció lentamente. Stella abrió los ojos, sintiendo un nudo en la garganta. La emoción la había superado.
El silencio en el estudio fue profundo, solo roto por el suave crepitar de los auriculares de Darinka.
Bruno levantó el pulgar.
Bruno dice con acento argentino, "Corte. Y esa… esa es la toma, estrellita."
Stella suspiró aliviada, dejando caer la cabeza hacia adelante. Lo había logrado.
Cuando terminó, nadie habló de inmediato.
Darinka miró la pantalla.
Iván cruzó los brazos.
Alma bajó la cámara.
Bruno dice con acento argentino, "La emoción pura, ¿viste? Me has hecho viajar, Stella. Es la voz que el mercado necesita: honesta y rota a la vez."
Stella Hazel dice con acento mexicano, "Gracias, Bruno. Siento que… que se me fue el aire al final."
Bruno se quitó los audífonos y salió de la cabina, caminando hacia ella.
Bruno dice con acento argentino, "Ahí está la magia, che. Justo ahí. No lo vamos a tocar. Darinka, ¿cómo queda en la mezcla?"
Darinka Valverde se inclinó sobre la consola, su rostro neutro y profesional.
Darinka dice con acento madrileño, "Perfecta. Tiene cuerpo, tiene el quiebre. No hay que saturar ni comprimir de más. Mañana le ponemos el piano y las cuerdas ligeras que pediste, Bruno, y listo. Primera maqueta cerrada."
Iván Corral, el productor secundario, asintió, visiblemente impresionado.
Iván dice con acento andaluz, "La balada es tuya, Stella. Pero me muero por oír la ranchera con esta misma intensidad. Esa sí que va a ser un desafío en el estudio."
Stella sonrió, sintiendo la adrenalina del éxito. El miedo se había ido, reemplazado por la certeza de que estaba exactamente donde debía estar.
Stella Hazel dice con acento mexicano, "La ranchera es para el viernes. Prepárense para 'Corazón Bravo'. Esa no se quiebra, esa ruge."
Alma, la fotógrafa, había capturado toda la escena en un silencio respetuoso: la mano de Bruno levantada en señal de 'corte', la sonrisa de Darinka, el rostro de Stella bajo la luz cálida del estudio, con los audífonos aún puestos. Eran momentos de verdad.
Bruno la invitó a la cabina a escuchar la toma cruda.
Bruno dice con acento argentino, "Escuchate, estrellita. Este es el sonido de tu futuro."
La Confesión y el Frío de Enero.
Stella se sentó en el sofá de cuero de la cabina de control, escuchando su voz. Era verdad: sonaba honesta, cruda. Pero al oír el susurro en "Entre suspiros y luna llena", sintió un escalofrío que no tenía que ver con el aire acondicionado del estudio. La canción era una confesión, y aunque el mundo la interpretaría como una balada universal, para ella y para James, era un mapa de un beso robado.
Bruno se había alejado a la consola para hablar en voz baja con Darinka sobre la microfonía. Stella aprovechó el momento para mirar la hora en su móvil. Tarde. Era hora de volver al Sabores de México.
Stella Hazel dice con acento mexicano, "Bruno, tengo que irme. Ya casi es hora de mi turno."
Bruno se giró, con una expresión de genuina sorpresa.
Bruno dice con acento argentino, "¡Claro, che! Se me fue el tiempo. No te preocupes por el material, ya lo tengo. Mañana, si querés, nos encontramos para el almuerzo y definimos el plan de lanzamiento de la primera maqueta. Te llevo el contrato."
Stella Hazel dice con acento mexicano, "Me parece perfecto. Gracias, Bruno. En serio, gracias por creer en esto."
Bruno sonrió con esa calidez que no parecía un truco de productor.
Bruno dice con acento argentino, "Creéle a tu voz, estrellita. Yo solo estoy grabando la verdad que ya existe."
Se despidieron con un abrazo fugaz. Mientras Stella se abrochaba el abrigo y salía del estudio, Alma aprovechó para tomar una última foto de su espalda, capturando la falda de gasa y los botines mientras se perdía por el pasillo de ladrillo visto. La imagen era de movimiento, de ir hacia adelante.
El Concierto que los une en sabores de México.
El aire frío de enero golpeó el rostro de Stella al salir a la Gran Vía. Las luces de la famosa calle comenzaban a encenderse en una sinfonía de neones y bombillas, transformando la tarde gris en una noche vibrante. Se ajustó la mochila y aceleró el paso. Sabores de México la esperaba.
Al llegar, la diferencia entre la calle y el interior del restaurante era palpable. El lugar estaba ya abarrotado. El murmullo de conversaciones, el tintineo alegre de las cucharas en el pozole y el aroma intenso a tequila y mole poblano creaban una atmósfera electrizante. La clientela había crecido notablemente desde que ella y James compartían escenario; la gente venía a escuchar el dueto que, sin saberlo, era el reflejo de una tensión emocional no resuelta.
Stella se dirigió directamente al pequeño camerino para dejar sus cosas antes de su primer set. Al pasar cerca de la zona de barra, su mirada se detuvo instintivamente.
James estaba sentado en una mesa esquinera y discreta, pero su presencia era imponente incluso en la quietud. Vestía su habitual camisa negra, pero el traje parecía pesarle más de lo normal. Su sonrisa, que solía ser fácil y amplia, era solo una sombra de cortesía forzada. La depresión que lo había envuelto desde hace semanas era un manto visible.
Estaba acompañado por su amigo Emilio.
James suspira profundamente.
Emilio dice con acento mexiquense, "Lo mejor que pudo pasarte es que ella se fuera. "
James sonríe con ironía, su sonrrisa apenas una mueca disgustada.
James dice con acento mexicano, "así."
Emilio dice con acento mexiquense, "Solo te hace daño esa mujer carnal. "
James dice con acento mexicano, "y por que, segun tú, si estoy destrosado."
EMilio dice con acento mexiquense, "Te hizo perder todo otra vez, y pa nada. "
James suspira con frustración, con la mirada de quien save que lo que le dicen es verdad, peo no quiere, o no puede aceptarlo. no save que le duele mas, si su partida, o lo que emilio le dice.
Emilio dice con acento mexiquense, "La estabilidad siempre era Lara, James. Te lo dije, lo que sientes por la otra, eso se llama pasión. Mejor déjala que vuele, pero para siempre ¿eh? Te lo digo como tu valedor."
James suspira profundamente.
James dice con acento mexicano, "saves que es lo que mas jode, que tienes la puta razón."
emilio lo mira comprencivo.
En ese instante, Stella se acercó a la mesa, intentando parecer casual, su expresión de preocupación disfrazada de profesionalismo.
Stella Hazel dice con acento mexicano, "Buenas noches, James. Emilio. No sabía que estabas aquí."
Emilio, se levantó con una sonrisa franca y cortés.
James le vantó la cabeza,, solo lo justo para regalarle a su alubna un intento de sonrrisa.
Emilio dice con acento mexiquense, "Stella. El gusto de verte es mío. Vine a darle un poco de terapia intensiva a este loco, a ver si se le pasa lo desepcionado. ¿Qué tal el estudio? ¿Ya grabaste la ranchera?"
Stella Hazel dice con acento mexicano, "Casi. La balada ya está lista. La ranchera va el viernes. "
James dice con acento mexicano, "y a ella le quedan ambos géneros"
StellaHazel dice con acento mexicano, "James, no me gusta verte así. "
emilio dice con acento mexiquense, "Si canta chido la neta. "
StellaHazel no conocía todos los detalles del regreso de ángela a la vida de James, pero por como lo veía cada día más deprimido sabía que estaba sufriendo por causa de ella.
James dice con acento mexicano, "estaré bien, stella, pero gracias."
StellaHazel dice con acento mexicano, "Anda, annímate que en un rato más es el show, y cantar te hará bien. "
StellaHazel se acerca a él para abrazarlo.
James suspira y corresponde el abrazo. pero al tratár de refujiarse unos segundos, siente ese abrazo frío, distante, lejano, save que quien lo está consolando es una mujer a la que lastimó. sin querer, pero lo hizo.
Emilio los mira a ambos y luego mira a James, como diciendo ai tienes a otra.
StellaHazel se separa de James lentamente.
James lo fulmina con la mirada.
Stella se inclinó levemente sobre la mesa, su tono más suave y sincero.
Stella Hazel dice con acento mexicano, "Mira, necesito mi dueto de siempre para que esto funcione. Y necesito a mi jefe concentrado. Si necesitas hablar con alguien, aquí estoy. Sin dramas, ¿vale? Solo como… amigos. "
James finalmente, levantó la cabeza, sus ojos fijos en los de ella.
James dice con acento mexicano, "gracias, stella. Gracias. Tienes razón, hay que prepararse, que el público lo es todo"
StellaHazel Le dio un toque ligero en el hombro, un gesto puramente platónico, y se alejó hacia el camerino.
emilio sonríe al ver el gesto.
James suspira profundamente.
Emilio dice con acento mexiquense, "Ya ves, ella es la primera que te perdonó. "
James dice con acento mexicano, "eso igual duele y lo save."
Emilio dice con acento mexiquense, "Hasta diría que si querías otra mujer, te combenía stella me cae que sí. "
James dice con acento mexicano, "es neta cabrón. "
Emilio dice con acento mexiquense, "Me dijiste que te gustaba, que la besaste. "
James dice con acento mexicano, "pues sí, wey, pero la boy a lastimar."
James dice con acento mexicano, "además, no se si para estár con ella."
Emilio dice con acento mexiquense, "No para que estes con ella ahora wei, eso era antes cuando estabas tranquilo sin ese pinche fantasma. "
James dice con acento mexicano, "entonces, genio? ilumíname."
emilio dice con acento mexiquense, "Orita pa qué, no creo que ella te quiera para eso la neta, si se enteró de que ivas a volver con Mía. "
James asiente afirmativamente.
emilio suspira y le da un golpe en el hombro.
emilio dice con acento mexiquense, "Ya mejor acábate tu tequila pa que subas a cantar. "
James asiente con la cabeza y sigue bebiendo.
A los minutos, Stella salió del camerino ya cambiada rumbo al escenario de Sabores de México. Había dejado el conjunto de estudio por su atuendo de noche: un vestido largo hasta las rodillas de terciopelo color esmeralda, con un escote corazón en el pecho que caía con peso elegante, acentuando su figura. Llevaba de nuevo su tiara de amatistas, dándole un aire femenino y sensual.
El escenario la recibió con el primer acorde de la música en vivo. Los mariachis ya estaban listos.
Tras unos minutos, James salió de su oficina. Esta vez, llevaba su traje charro clásico, o al menos casi. Esta vez, tenía toques en tono plata en vez de dorado. Se acomodó su sombrero y caminó con paso firme hasta el escenario. Su vestimenta tan elegante, tan mexicana, tan él, contrastaba con la mirada melancólica que llevaba. Una mirada de sentimiento, pero sabía cuál era su deber. En el camerino, se deja todo.
Stella Hazel lo esperó en el centro del escenario, su vestido esmeralda brillando bajo las luces. El mariachi comenzó una introducción suave, una fanfarria discreta que anunciaba el inicio del espectáculo. James se acercó a su lado, sintiendo el aroma a Enchanted Garden que siempre la rodeaba, una fragancia dulce que lo hacía querer retroceder y avanzar al mismo tiempo.
Stella Hazel dice con acento mexicano, "¡Buenas noches, NeoMadrid! ¡Bienvenidos de nuevo a Sabores de México!"
James trató de sonrreír, para darse comfiansa y calma, y le dedicó una brebe mirada mientras hablaba.
Su voz era vibrante, profesional, sin rastro de la conversación nostálgica que acababa de tener. El público respondió con aplausos y vítores.
Stella Hazel dice con acento mexicano, "Es un verdadero placer, como cada noche, que nos acompañen. ¡Gracias por llenar este rincón de México con tanto cariño y con su energía! ¡Y regálenme un aplauso especial para mi mentor y mi compañero de canto, el inigualable James DeLosSantos!"
La ovación se intensificó. James sonrió, esta vez con más sinceridad, contagiado por el ánimo de Stella y el calor del público.
James sonríe.
James dió un paso alfrente, con un poco mas de comfiansa. Se acercó a su micrófono.
James dice con acento mexicano, "graacias, neo madrid. "
James dice con acento mexicano, "pero aver, veo que esta vez, hay mas gente. así que quiero escuchar ese grito de los que quieren unas buenas cancióneees!. "
La ovación no se hizo esperar, todos pidiendo la música de ambos artistas.
James dice con acento mexicano, "aver, stella, soy yo, o veo muchas parejitas esta noche?."
James sonrrió, su tono mas animado que hace unos segundos por la energía de su público y la emoción avitual del escenario.
Stella Hazel dice con acento mexicano, "¡Claro que sí hay más parejitas, James! Y para empezar, y como agradecimiento a que nos den una noche más de su tiempo, queremos regalarles una melodía que habla de la alegría de estar juntos. ¡Un brindis por el amor, la música y por México, señores!"
Stella extendió una mano hacia James, invitándolo a tomar posición. Él asintió, sintiendo que al lado de ella, por un momento, el peso de sus problemas se aligeraba.
Re: Letras para una buena melodía
Publicado: Mié Abr 08, 2026 10:19 pm
por Larabelle Evans
"Elegir quién te acompaña."
Punto de vista: StellaHazel.
Abril había transformado la vibración de la ciudad. Madrid, con su despertar primaveral, ya no poseía la dureza ni el frío cortante del invierno. El aire se sentía más ligero, casi dulce, con ese calor suave que se cuela entre la ropa sin pedir permiso, prometiendo días largos y luminosos. Las ventanas del estudio de grabación estaban entreabiertas, capturando el sonido orquestado de la capital: el rumor constante de la calle, el tráfico que fluía a lo lejos como un río y, de vez en cuando, el eco cristalino de algún músico callejero afinando en la acera. Era la banda sonora de la efervescencia.
Dentro, el ambiente era una mezcla de arte y pragmatismo. Olía a café recién hecho, ese aroma tostado que aviva las ideas, pero también a la calidez de los cables calientes, la madera antigua del mobiliario y el inconfundible tufo a trabajo. A la densidad de las horas acumuladas, al esfuerzo metódico de construir algo desde cero.
Stella estaba instalada en un sofá de cuero desgastado, con las piernas recogidas sutilmente hacia un lado. En su regazo, una libreta se había convertido en un mapa mental de su futuro. No contenía letras de canciones, sino reflexiones profundas y, sobre todo, nombres. Algunos estaban subrayados con la tinta de la esperanza; otros, tachados con la firmeza de un criterio que se iba definiendo. A su lado, una taza de café se había enfriado, señal de que la concentración había superado a la urgencia de la cafeína. Vestía una camiseta blanca amplia y unos jeans claros. No había rastro del vestuario de escenario ni del personaje público; solo ella, la artista en la encrucijada.
Bruno, su productor y confidente, estaba de pie, recargado contra la robusta mesa de la consola. Miraba su móvil, pero su atención estaba totalmente en Stella y en la magnitud del proyecto que habían creado juntos.
Bruno dice con acento argentino, su voz cargada de una preocupación positiva: "Esto ya dejó de ser pequeño, Stella. Ya no es el club, ni siquiera la sala mediana. Estás generando una inercia poderosa, y no va a frenar. Tenemos que estar a la altura de lo que se viene."
Ella finalmente levantó la mirada de la libreta, sus ojos, grandes y expresivos, conectando con los de su productor. Había una mezcla de emoción y vértigo.
Stella Hazel dice con acento mexicano, la voz baja pero firme: "Lo sé. Y, honestamente, me asusta un poco. La idea de que lo que amo se convierta en una empresa demasiado grande."
Bruno suavizó su expresión, inyectando calidez humana a su rol profesional.
Bruno dice con acento argentino, "Entonces necesitás a alguien que sea tu ancla y tu escudo. Que no solo te proteja legalmente de los tiburones, sino que entienda y defienda tu visión artística. Necesitás a alguien que esté ahí todos los días para ayudarte a discernir. Para decidir con vos, no para decidir por vos."
Stella cerró la libreta despacio, el gesto denotaba la seriedad del compromiso que estaba a punto de adquirir.
Stella Hazel dice con acento mexicano, cada palabra pesando su valor: "Quiero a alguien que entienda por qué canto. Que entienda que mi ranchera más dolida y mi balada más pop vienen de un mismo lugar, de una misma raíz, y que eso no se negocia. No quiero a un manager que solo vea cuánto puedo vender o a cuántos followers sumo."
Bruno la miró con una leve sonrisa de complicidad y orgullo.
Bruno dice con acento argentino, "Es un filtro excelente, estrellita. Es el único filtro que sirve a largo plazo. Entonces, vamos a tener que filtrar bien. La honestidad es el único criterio válido para este viaje."-----Los Candidatos y la Visión: La Cita Matutina
La agenda se había organizado para reflejar la seriedad de la búsqueda. La primera entrevista estaba programada para esa misma mañana.
El estudio había pasado por una limpieza y orden más profundos de lo habitual. No era un día de creación, sino de estrategia, y el ambiente debía reflejar ese respeto.
Tomás Beltrán llegó puntual, con la precisión de un reloj suizo. Su presencia era imponente: traje oscuro de corte impecable, camisa perfectamente planchada, y un perfume que anunciaba éxito. Entró con una seguridad que llenaba el espacio. Saludó a Bruno con una familiaridad reservada a los contactos de alto nivel y a Stella con una sonrisa profesional, medida y perfectamente ensayada.
Tomás dice con acento madrileño, su voz resonando con autoridad: "Encantado, Stella. He estado escuchando tu material. Es potente. Un diamante en bruto, con potencial de mercado."
Se sentó frente a ella, tomando asiento sin esperar una indicación, y abrió una carpeta de cuero impecable que parecía contener el destino.
Stella lo observó en silencio, sintiendo una distancia tangible entre la pasión que ella ponía en sus canciones y el discurso que Tomás proyectaba. Era un tecnócrata de las emociones.
Tomás apoyó la carpeta sobre la mesa y comenzó a hablar con el ritmo de un experto que no tolera la divagación.
Tomás dice con acento madrileño, "Tienes una base excelente: Voz clara, imagen definida, estilo identificable, aunque demasiado ecléctico por ahora. Eso ya es el ochenta por ciento del trabajo. Ahora, hay que optimizar la ruta. Dejar de ser una promesa para ser una certeza."
Stella, sintiendo que él ya había asumido el control de la conversación, cruzó una pierna sobre la otra, manteniendo una calma exterior.
Tomás dice con acento madrileño, "Mi trabajo sería posicionarte estratégicamente. Elegir bien los espacios, calibrar las colaboraciones que te den visibilidad internacional y, sobre todo, cronometrar los tiempos de lanzamiento. Tenemos que evitar la dispersión de un artista que toca demasiados géneros. Lo que el público necesita es una identidad clara, fácil de consumir."
Stella Hazel dice con acento mexicano, cortando el monólogo con suavidad: "¿Y mi música, la que escribí anoche, cómo encaja en esa estrategia?"
Tomás la miró directo, con una frialdad práctica que no entendía de musas.
Tomás dice con acento madrileño, "Tu música es la materia prima. Pero en este punto, no puede ser el límite de tu carrera. Lo que funciona, se potencia y se comercializa con cabeza. Lo que no, se ajusta, se pule, se moderniza para que el mercado lo reciba mejor. Es una cuestión de eficiencia."
Silencio breve, tenso.
Stella Hazel dice con acento mexicano, su voz ganando una inflexión de desafío: "¿Y lo que no quiero ajustar? ¿Esa parte de mi identidad artística que no es 'fácil de consumir'?"
Tomás sostuvo la mirada sin un asomo de incomodidad, como si la objeción de Stella fuera un elemento previsible de la negociación.
Tomás dice con acento madrileño, "Entonces se negocia con la disquera, con las radios, con las plataformas. Se llega a un punto intermedio, Stella. Es la naturaleza inevitable de este negocio."
Esa respuesta, tan clara y tan ajena a la esencia que ella buscaba, fue el punto final.
Stella cerró la libreta con un clic suave, pero definitivo, que resonó en el estudio.
Stella Hazel dice con acento mexicano, levantándose ligeramente: "Gracias por tu tiempo, Tomás. Ha sido muy informativo y clarificador."
Tomás se dio cuenta de inmediato de que la entrevista había terminado. Su profesionalidad se mantuvo inalterable.
Tomás dice con acento madrileño, "Si cambias de opinión sobre lo que significa crecer en esta industria, sabes dónde encontrarme."
Se levantó, se acomodó el saco y salió con la misma eficiencia con la que había llegado, sin mirar atrás.
Cuando la puerta se cerró, el estudio quedó sumido en un silencio denso.
Bruno soltó aire con una ligera frustración, cruzándose de brazos.
Bruno dice con acento argentino, "Ese tipo es un tiburón, pero tiene la agenda llena y no se equivoca fácil en los números. Podría haberte llevado a la cima."
Stella, sin embargo, se sentó de nuevo, apoyando la espalda en el sofá, exhalando lentamente.
Stella Hazel dice con acento mexicano, con un matiz de decepción: "Lo sé, Bruno. Pero no me escuchó cantar. Nunca preguntó por qué escribí esa canción. Solo analizó el producto y calculó su margen de beneficio."-----La Claridad Honesta: La Cita Vespertina
La segunda entrevista fue por la tarde, y el contraste no pudo ser mayor.
Leire Ugalde llegó sin prisa, con una energía más enfocada y un aire de solidez. Vestía sencillo, con ropa cómoda pero profesional. No intentaba impresionar, sino comunicar seriedad. Saludó con una firmeza que inspiraba confianza y se sentó solo cuando Stella le indicó, abriendo la conversación desde un lugar de franqueza inesperada.
Traía una carpeta, pero la mantuvo cerrada. Primero, escrutó el espacio con calma. Luego, se centró en Stella.
Leire dice con acento del norte, su voz directa y sin adornos: "He estado siguiendo lo que estás haciendo, desde tus primeros conciertos pequeños hasta el estudio. Hay una verdad muy clara y potente en tu voz."
Stella asintió, sintiendo que, por fin, la veían.
Leire dice con acento del norte, "No todo está perfecto en términos de marketing tradicional. Hay demasiados giros. Pero hay una línea clara: eres genuina hasta la médula. Y eso es bueno, es tu mayor activo… pero también te lo va a complicar todo."
Bruno, que había estado en silencio, sonrió de lado; ese era un punto de vista diferente al de Tomás.
Stella Hazel dice con acento mexicano, inclinando la cabeza: "¿Por qué complica ser genuina?"
Leire respondió con la calma de quien ha trabajado en las trincheras de la industria y conoce sus debilidades.
Leire dice con acento del norte, "Porque el mercado no siempre está interesado en la verdad sin filtros. Está interesado en lo que se puede empaquetar fácil, en lo que se puede vender a una audiencia específica. Y vos, Stella, no sos un paquete fácil, sos compleja y profunda. Querés hablarle a muchas personas y eso asusta a los inversores."
Silencio. La honestidad de Leire era refrescante, pero también un espejo implacable.
Leire dice con acento del norte, "Si trabajamos juntas, mi promesa es: no voy a intentar cambiar tu música. Jamás. Pero sí voy a forzarte a tomar decisiones difíciles. No podés ir en todas las direcciones al mismo tiempo sin diluir tu mensaje. Te voy a preguntar constantemente: ¿qué es lo esencial que no puedes soltar y qué es lo accesorio que puedes ceder?"
Stella respiró hondo, sintiendo el peso de la responsabilidad.
Stella Hazel dice con acento mexicano, "¿Y si no quiero elegir todavía? Siento que apenas estoy descubriendo mis límites y mis posibilidades."
Leire se encogió de hombros con una empatía profesional.
Leire dice con acento del norte, "Entonces alguien más lo va a hacer por vos. Una disquera, un contrato, la presión de las redes, un algoritmo. Y te garantizo que esa elección ajena no te gustará. Mi trabajo es que la elección siempre sea tuya, Stella."
No hubo tensión en su tono, solo claridad y una invitación a la madurez.
La conversación se extendió mucho más, dejando de lado los números fríos para enfocarse en la gestión emocional de la fama, la importancia de aprender a decir que no y el blindaje del proyecto creativo.
Cuando Leire se fue, Stella se quedó pensativa. No la había rechazado, sino que le había ofrecido una asociación basada en el respeto mutuo, no en la obediencia. Aún así, la decisión era inmensa. Aún no estaba segura.
Al día siguiente, el estudio amaneció con una tranquilidad casi monástica. Menos gente. Menos ruido. El silencio era el aliado perfecto para la reflexión.
Stella llegó antes que todos. Se sentó sola en el sofá, con una taza de café hirviendo entre las manos. Escuchaba una nueva maqueta en su móvil, intentando sintonizar su voz interior y despejar la mente del eco de los discursos de ventas y las estrategias frías.
La puerta se abrió con un chirrido suave.
Un hombre entró con paso relajado. Camisa sencilla, mochila al hombro, una libreta de papel grueso en la mano. Su presencia era inesperadamente discreta.
Bruno lo miró desde la cabina de sonido, confundido por la llegada anticipada.
Bruno dice con acento argentino, "¿Sí? ¿Te ayudo en algo?"
El hombre levantó la mano en saludo, con una sonrisa abierta y una mirada que no esquivaba el contacto visual.
Chema dice con acento mexicano, con un tono familiar y tranquilo: "Vengo por lo de Stella. ChemaRuiz. Soy el de la última entrevista de la lista, la de las tres de la tarde."
Bruno frunció el ceño, consultando su teléfono.
Bruno dice con acento argentino, "Sí, te tengo para la tarde. No estabas en la agenda de la mañana."
Chemaencogió los hombros con una calma que desarmaba cualquier formalismo.
Chema dice con acento mexicano, "Lo sé, Bruno. Disculpen el cambio de planes. Pero me levanté pensando en una cosa muy específica que quería decirle a Stella, y sentí que no podía esperar. Así que tomé el primer metro."
Stella levantó la mirada desde el sofá, apagando la música. Algo en la actitud de Chema, en su falta de urgencia por impresionar, le llamó poderosamente la atención.
No parecía nervioso. No parecía ambicioso. Solo parecía honesto, y curiosamente centrado en ella.
Stella Hazel dice con acento mexicano, "Pasa, Chema. El café está caliente."
Chema se acercó y se sentó frente a ella. Dejó la mochila a un lado. No sacó documentos brillantes. No abrió la libreta para citar estadísticas. Simplemente la miró, con una expresión de quien acaba de escuchar una confesión.
Chema dice con acento mexicano, con un tono familiar y tranquilo, inclinándose ligeramente hacia adelante para establecer una conexión más íntima, sin ser invasivo: "Escuché tu canción. La del adiós. Y la ranchera que subiste a Soundcloud hace dos meses." Su voz era profunda, con la cadencia pausada de alguien que no tiene prisa y que valora cada palabra.
Stella se quedó quieta. Esas dos canciones eran la llave de su alma, la manifestación de su dualidad artística. La balada, la del adiós, era su lado más introspectivo, melancólico y vulnerable. La ranchera era su parte más visceral, el grito de libertad y la rabia contenida. Sentía que Chemano solo las había escuchado, sino que las había desmenuzado.
Chema dice con acento mexicano, la seriedad en sus ojos contrastando con el ambiente relajado del estudio: "Mira, Stella. Los otros te hablaron de números, de cómo maximizar tu imagen, de cómo hacerte un producto vendible en doce meses. Yo vengo a hablarte de la verdad que encontré en esas dos pistas. La balada que grabaste, 'Entre Suspiros y Luna Llena', no es una canción de desamor cualquiera. Es una confesión brutal. Duele al escucharla precisamente porque es desarmadoramente sincera. Y la ranchera, 'Corazón Bravo', no es solo un grito para subirle al volumen en el coche, es tu forma de decir que ya no te vas a dejar pisotear, ni por un amante, ni en el escenario, ni en la vida. Es el empoderamiento forzado que nace después de la herida."
Stella sintió un escalofrío que le erizó los vellos de los brazos. Era la primera persona, fuera de su círculo más íntimo, que leía las entrelíneas de su música con tanta precisión. Había comprendido que ambas canciones, a pesar de sus géneros opuestos, hablaban de la misma historia: la de una mujer que se desnuda emocionalmente para poder reconstruirse más fuerte.
Stella Hazel dice con acento mexicano, su voz un poco tensa por la emoción: "Me sorprende que hayas entendido eso tan rápido, Chema. Nadie más lo hizo. Solo vieron dos géneros incompatibles."
Chema dice con acento mexicano, encogiéndose de hombros, con la humildad de un artesano: "Porque soy músico, Stella. No un tiburón de traje caro. Entiendo el peso de la palabra, la vibración de una nota que se rompe por la emoción. Entiendo lo que te costó soltar esa balada en el estudio, lo que tuvo que doler para escribirla. Y sé que esa es la línea que tienes que seguir, sin miedo a la contradicción. Los grandes artistas no son los que venden más por seguir una fórmula, son los que se atreven a ser honestos hasta el final, a mostrar todas sus facetas. Y tú, Stella, tienes esa honestidad en bruto."
Hizo una pausa, su mirada reflejando una admiración sincera que no buscaba impresionar, sino conectar.
Chema dice con acento mexicano, su tono volviéndose más firme, más de propuesta: "Mi propuesta es simple, y te lo digo con transparencia. Yo no te voy a decir qué cantar, ni qué ponerte. Eso lo tienes tú resuelto. Te voy a ayudar a que tu voz suene más fuerte, a que tu mensaje llegue más lejos y más claro. Yo seré tu escudo contra los que, una vez que empieces a tener éxito, te digan que te tienes que 'suavizar' o 'definir' en un solo género para vender más. Seré quien te recuerde por qué empezaste, cuando las luces de los reflectores te confundan."
Se inclinó ligeramente hacia adelante, su tono ganando en intensidad, pero manteniéndose calmado y seguro.
Chema dice con acento mexicano, sus ojos fijos en los de ella: "No quiero un porcentaje grande de tu alma ni de tu control creativo. Quiero un porcentaje justo de tu éxito para poder trabajar codo a codo, con la infraestructura adecuada. No vamos a quemar etapas. Vamos a grabar el EP con Bruno, a moverlo con calma, a elegir las giras que te hagan crecer como artista, que te pongan en el escenario con músicos que te reten, no las que solo llenen un estadio vacío de emoción y dinero fácil. Tu música es arte, Stella. No un chicle que se masca y se tira a los tres meses."
Stella sintió una oleada de alivio que le inundó el pecho. Su cuerpo se relajó sobre el sofá, liberando la tensión que había acumulado durante días. Tomás Beltrán le había ofrecido una autopista rápida a la cima, llena de compromisos y sacrificios personales; Chemale ofrecía un camino artesanal, lento, pero con cimientos sólidos y, sobre todo, verdadero y respetuoso de su esencia.
Stella Hazel dice con acento mexicano, con un brillo nuevo en los ojos, probando la seriedad de la oferta: "¿Y si, después de todo esto, quiero experimentar con ritmos latinos que no son ranchera? ¿Si quiero meterle un toque de jazz a la balada, un sonido que le dé un giro a lo que la gente espera de mí?"
Chema sonrió, abriendo sus manos en un gesto de bienvenida, de libertad total.
Chema dice con acento mexicano, con la pasión de un colaborador, no de un jefe: "Entonces encontramos a los músicos, a los productores, a los arreglistas que entiendan tu visión. Yo estoy aquí para decirte: 'Haz lo que tu corazón te pida, arriesga, sé tú misma, y yo me encargo de que el mundo lo escuche con la mejor calidad, el mejor sonido y el mejor plan de negocios'. No soy tu jefe, Stella, soy tu facilitador, tu estratega. Y, sí, soy un fanático de tu voz y de lo que tienes que decir."
Se levantó con un gesto de naturalidad, dando espacio para la decisión.
Chema dice con acento mexicano, con una sonrisa pícara: "Piénsalo. Tómate tu tiempo. Pero, honestamente, después de cómo te brillaron los ojos con la idea del jazz... siento que ya sé cuál es tu respuesta."
Stella se levantó también, sintiendo una conexión inmediata y profunda con este hombre. No era la pasión peligrosa y volátil que sentía por James, sino una certeza profesional, la sensación de haber encontrado a la persona correcta para sostener y proteger su sueño. La incertidumbre se había disipado.
Stella Hazel dice con acento mexicano, dando un paso al frente y sintiéndose más dueña de sí misma que nunca: "No necesito pensarlo mucho más, Chema. Creo que estoy lista para tener un manager que no me tenga miedo, que no le tenga miedo a mi honestidad ni a mi ranchera."
Chema sonrió, su expresión iluminada por la satisfacción. Le extendió la mano, ya no para saludar, sino para sellar un pacto, un inicio.
Chema dice con acento mexicano, apretando su mano con firmeza: "Bienvenida al equipo, Stella. Empecemos a hacer ruido. Pero ruido del bueno, del que se queda."
Stella le devolvió el apretón de manos con una firmeza que Tomás Beltrán nunca habría entendido. Al ver a Chemasalir del estudio para hablar con Bruno y empezar a trazar la estrategia, Stella suspiró. El peso que había cargado durante meses se había esfumado. La melodía de su sueño ya tenía quien le pusiera letra, acordes y, ahora, quien la protegiera del silencio, del marketing vacío y del ruido innecesario. Por primera vez en mucho tiempo, el futuro no se sentía como una amenaza, sino como un lienzo en blanco lleno de posibilidades.
Re: Letras para una buena melodía
Publicado: Vie Abr 10, 2026 7:41 am
por Larabelle Evans
El dolor de la decepción.
Puntto de vista: Stella.
Stella Hazel sintió un pinchazo frío justo debajo de las costillas. Vio cómo la expresión de James, esa máscara de melancolía que había llevado semanas, se derretía ante la sonrisa coqueta de Ximena, la flautista. Era una transformación tan rápida, tan completa, que dolía más que cualquier rechazo abierto. No era solo la química en el escenario; era la mirada encendida de James al susurrarle, al tomarle la mano, al sonreírle con una diversión que no le había regalado a ella en meses.
Cuando Ximena se dirigió al backstage para guardar su flauta, James no dudó. Con una rapidez que traicionaba su tristeza, se disculpó con el mariachi y siguió a la flautista, con ese paso firme que solo usaba cuando iba tras algo que realmente deseaba.
Stella Hazel se mordió el interior de la mejilla, sintiendo el sabor metálico de la rabia mezclado con la tristeza. La ovación del público ya no le sonaba a triunfo, sino a un eco vacío que se burlaba de su corazón. Respiró hondo, forzando a su cuerpo a mantenerse erguido, y caminó con dignidad hacia el pequeño camerino del restaurante.
Al cerrar la puerta, la máscara se resquebrajó.
StellaHazel Se apoyó contra la madera fría, y unas lágrimas rebeldes pugnaron por salir, calientes y traicioneras. Se negó. Se negó rotundamente a romperse en ese espacio diminuto y por ese hombre.
StellaHazel Se deshizo del hermoso vestido azul con movimientos bruscos, casi violentos. Cada botón desabrochado era un intento de deshacerse de la noche, de la música, de la tonta esperanza que había guardado. Si ella, con su honestidad y su música, no había sido suficiente para enamorarlo, si su "Entre Suspiros" y su "Corazón Bravo" no habían bastado para anclarlo, no iba a mendigarle ni migajearle un amor que él daba tan fácil a la novedad.
StellaHazel Se puso los mismos jeans y la camiseta de algodón con la que había llegado al restaurante esa tarde. Se peinó su melena rizada con los dedos, quitándole la tiara de amatistas con un gesto de desdén. La imagen de Ximena y su flauta se quemaba en su mente, la facilidad con la que James se había rendido a otra mujer.
Una vez lista, con el rostro serio y los ojos cristalinos pero secos, salió del restaurante sin mirar hacia la barra, sin buscar a Emilio, y sobre todo, sin mirar hacia el backstage. El aire frío de la noche, que aún se aferraba a Madrid, fue un bienvenido alivio.
Mientras caminaba hacia la acera para pedir un coche de alquiler, sacó su móvil y marcó el número de su productor.
Bruno dice con acento argentino, su voz sonando adormilada al otro lado de la línea, "Estrellita, ¿todo bien? ¿Qué pasó? ¿Ya llegaste a casa? Escuché que la rompiste con ¡Grande Amore!."
Stella apretó el móvil contra su oreja, notando el temblor ligero en su propia voz.
Stella Hazel dice con acento mexicano, "Sí, todo en orden. Oye, te llamaba por lo de ayer. ¿Ya tienes la lista de candidatos para el guardaespaldas? Necesito empezar con eso ya. Quiero tener a alguien de confianza a mi lado para la sesión del viernes."
Bruno, que la conocía bien, detectó la tensión inusual, la voz más baja y el ritmo acelerado al hablar.
Bruno dice con acento argentino, su tono cambiando a uno de preocupación, "Sí, la tengo aquí, la revisé con Chema esta tarde. Pero, Stella, ¿qué te pasa? Se te oye… distinta. ¿Fue una noche difícil en el restaurante?. "
Stella Hazel dice con acento mexicano, su voz cortante, cerrando la puerta a cualquier confesión: "No, Bruno. Noche normal. Solo cansancio. Es la adrenalina que baja. Mañana en el estudio cuadramos la lista y las entrevistas. Quiero verlos a primera hora."
Bruno dice con acento argentino, suspirando, entendiendo que no insistir era la mejor forma de protegerla, "Está bien, che. Te mando la lista por WhatsApp ahora mismo. Mañana a las nueve en el estudio, puntual. Descansá, Stella. Y recordá: el escenario es tuyo, la calle es el problema. Cuidate."
Stella Hazel dice con acento mexicano, "Lo haré. Gracias, Bruno."
StellaHazel Colgó la llamada antes de que él pudiera añadir algo más. La lista de nombres apareció en su pantalla. No la abrió. Encontró un coche, se subió en el asiento trasero y dio su dirección.
Mientras el vehículo se deslizaba por las calles iluminadas, Stella se recostó contra el cristal frío, sintiendo la velocidad del auto y el vacío en el pecho. Las lágrimas habían sido controladas, pero el dolor se había transformado en una determinación de hierro.
Las entrevistas de seguridad.
Abril inundaba Madrid con una luz que invitaba a la pausa, pero para Stella Hazel, la mañana se sentía como una carrera contra el tiempo. No había lugar para la melancolía ni para el eco de las decepciones nocturnas. La tristeza por James y la química evidente con Ximena se habían transformado en un motor helado de profesionalismo: una decisión de hierro forjada en el dolor de la víspera. Su música, su carrera, era ahora el único centro de su universo, y estaba decidida a proteger ese centro con uñas y dientes.
StellaHazel Llegó al estudio de Lavapiés a las nueve en punto. El ambiente era de estrategia más que de arte, con los técnicos de Bruno ajustando el moviliario para las entrevistas. Stella se sentó en el mismo sofá de cuero, pero esta vez no estaba allí para cantar, sino para evaluar.
StellaHazel Abrió la lista de candidatos que Bruno le había enviado por WhatsApp. Cinco nombres, cinco perfiles, cinco vidas dedicadas a la protección. Leyó cada uno con metódica seriedad, intentando visualizar a la persona detrás de la experiencia.
Iker Olazábal. 37 años. Alto (1.90m), complexión robusta, cabello rapado, cicatriz discreta sobre la ceja. Ex-Guardia Civil, seguridad de eventos de alto riesgo.
Verónica Díaz. 30 años. Estatura media (1.70m), cabello oscuro recogido, atlética, mirada penetrante. Seguridad privada ejecutiva, dominio de artes marciales mixtas.
Miguel Linares. Complexión delgada, piel morena, cerca de 50 años, viste siempre impecable. Chofer y guardaespaldas de diplomáticos retirados.
Ricardo "Rico" Guzmán. 35 años. Musculoso, barbilla de tres días, apariencia intimidante, acento andaluz. Experiencia en Clubes nocturnos, seguridad de artistas de reguetón.
Romero Leyva Núñez. Estatura alta, 1.88 metros de altura. mirada intensa y penetrante, complexión musculosa pero ajil, ex Marino, 30 años de nacionalidad mexicana.
StellaHazel Dejó el móvil sobre la mesa. No quería un matón, sino un estratega, alguien discreto que se integrara en el escenario junto a ella.
"El primero llega a las diez", anunció Bruno, con una taza de café en la mano. "Iker Olazábal. Veterano."
Stella asintió, su mente ya enfocada.
A las diez en punto, la puerta se abrió. Iker Olazábal entró con la sobriedad y el silencio de un profesional acostumbrado a pasar inadvertido. Medía alrededor de 1.90 metros, con una complexión fuerte, casi monolítica, que se acentuaba bajo una cazadora de cuero y unos pantalones tácticos. Su cabello estaba rapado de forma militar y, a pesar de su rostro generalmente inexpresivo, una discreta cicatriz sobre su ceja derecha le confería un aire de autoridad indiscutible.
Chema salió de la cabina para posicionarse junto a Stella.
Iker saludó a Chema con un movimiento de cabeza y se dirigió a Stella. Su voz era grave y pausada, con un ligero acento del norte de España.
Iker dice con acento vasco, "Buenos días, señorita Hazel. Iker Olazábal. Gracias por recibirme."
StellaHazel lo saludó educadamente guardando su distancia.
Stella Hazel dice con acento mexicano, "Buenos días, Iker. Por favor, toma asiento. He leído su currículum. Es impresionante, mucha experiencia en situaciones de riesgo."
Iker se sentó en el sillón frente a ella, adoptando una postura relajada pero alerta.
Iker dice con acento vasco, "Mi experiencia es principalmente en la prevención. Mi trabajo es que el riesgo nunca se materialice. En este sector, los problemas más comunes son el acoso en redes, la gestión de fans demasiado entusiastas, y la seguridad en los desplazamientos. Es un trabajo de logística y anticipación, no de fuerza bruta."
Stella Hazel dice con acento mexicano, "Trabajaré mucho en estudios, en viajes a festivales y tendré que volver al restaurante savores de México varias noches por semana. Mi vida será itinerante y muy pública. ¿Cómo manejaría el equilibrio entre la visibilidad y mi privacidad?"
Iker inclinó la cabeza.
Iker dice con acento vasco, "Su perfil de riesgo es bajo, pero ascendente. El principal problema que veo es la rutina. Si vuelve al mismo restaurante, hay que variar las horas de llegada y salida, asegurar la ruta y, sobre todo, establecer una burbuja de distancia con el público. Cuando esté en el estudio, yo estoy en la puerta, o en la cabina, asegurando que solo entre quien deba entrar. Y cuando esté en el escenario, mi trabajo es escanear al público, no mirarla a usted. Soy una capa protectora invisible."
Iker dice con acento vasco, "Lo más importante que debo proteger no es su persona, que también, sino su concentración. Su arte necesita paz, no paranoia."
Stella sonrió por primera vez en la mañana. Iker Olazábal había entendido la esencia del trabajo sin necesidad de explicaciones. La conversación continuó por veinte minutos, centrada en protocolos, gestión de crisis leves y horarios.
Al finalizar, Stella se levantó y Iker hizo lo mismo.
Stella Hazel dice con acento mexicano, "Gracias por su tiempo, Iker. Es un candidato muy fuerte. Le avisaremos al final del día."
Iker asintió, se despidió con respeto y salió del estudio con la misma discreción con la que había entrado.
El penuúltimo candidato de la mañana fue Ricardo "Rico" Guzmán. Su entrada al estudio fue cualquier cosa menos discreta. Musculoso, con una barba de tres días y una cazadora bomber ajustada, Rico parecía sacado de una película de acción. Su acento andaluz era fuerte y su sonrisa, amplia y un poco excesiva.
Rico dice con acento andaluz, "¡Buenas, mi niña! Rico Guzmán, para servirla. Yo soy el que te quita los problemas de encima antes de que te lleguen a los pies. He trabajado en los beach clubs más duros de Ibiza y en giras de reguetón. Sé lo que es gestionar el caos, los fans pasados de copas y los listillos."
Stella intentó no arrugar el gesto ante su tono demasiado informal.
Stella Hazel dice con acento mexicano, "Mi ambiente es diferente. Busco discreción y un trato respetuoso, tanto para mí como para mi equipo y mis fans."
Rico se rió, un sonido grave que llenó el espacio.
Rico dice con acento andaluz, "Discreción la justa, Stella. La gente te tiene que ver segura, que sepan que van en serio contigo. Mi trabajo no es ser invisible, es ser un disuasivo. Mi mera presencia ya filtra a muchos. Y por el respeto no te preocupes, tengo mano izquierda, pero si un baboso te toca donde no debe o te falta al respeto, la mano se me convierte en puño. Trabajo 24/7, sin excusas. Soy energía pura."
Chema y Stella intercambiaron una mirada rápida, sabiendo que, aunque Rico era probablemente el más fuerte físicamente de los candidatos, su estilo era demasiado confrontacional y llamativo para lo que Stella estaba buscando.
Rico terminó su presentación con una demostración improvisada de cómo podría cargar con ella si había un tumulto, lo que incomodó ligeramente a Stella.
Stella Hazel dice con acento mexicano, "Gracias por la honestidad, Rico. Ha sido muy ilustrativo."
Rico salió con un saludo confiado, dejando un eco de energía desbordada en el estudio.
Stella soltó un suspiro, sintiendo el peso de la mañana. Cuatro perfiles muy diferentes, cuatro visiones de la seguridad.
Bruno dice con acento argentino, "Cuatro perfiles, cuatro filosofías. Iker, la lógica fría; Verónica, la precisión estratégica; Miguel, la discreción absoluta; y Rico, la confrontación. ¿Cómo te sientes?"
Stella Hazel dice con acento mexicano, "Me siento más confundida que protegida. Iker y Verónica son excelentes, pero aún no me decido. Me falta algo. El último de la lista es el mexicano, ¿verdad? Romero Leyva Núñes. A ver qué tal."
Bruno consultó la hora.
Bruno dice con acento argentino, "Sí. Llega en media hora. Vamos a tomar un café y repasamos el pitch de Chema para el lanzamiento del EP. Y luego, nos toca el plato fuerte."
La media hora transcurrió rápidamente, llena de estrategias de marketing que Chema y Bruno repasaron en voz baja, intentando mantener la calma mientras Stella miraba el reloj, sintiendo una expectativa inusual. La decepción de la noche anterior y el cansancio de las entrevistas previas se habían difuminado ante la curiosidad por el último candidato: Romero Nuñes Leyva.
Cuando la puerta del estudio se abrió exactamente a la hora acordada, el ambiente cambió.
Romero entró con una presencia tan discreta como magnética. No hizo ruido. No vestía traje ni ropa táctica exagerada, sino unos jeans oscuros de corte clásico, una camiseta de cuello redondo negra que acentuaba su físico ágil y fuerte, y una chaqueta de cuero de diseño sencillo pero elegante. Su estatura era imponente (1.88 metros), y su complexión, aunque musculosa, tenía la elegancia tensa de un felino.
Lo que realmente impactó a Stella fue su rostro. Era una belleza dura, tallada por el sol y la disciplina: pómulos marcados, mandíbula fuerte y una boca que parecía contener una sonrisa eterna. Pero era su mirada, intensa y penetrante, la que la paralizó. Ojos miel que lo veían todo, pero que no revelaban nada.
Stella Hazel sintió un golpe de aire en el estómago, un revuelo químico que la hizo olvidar por completo el dolor de James y la tensión de la mañana. Se irguió en el sofá, intentando parecer profesional, pero no pudo evitar que una chispa de coquetería se encendiera en sus ojos. Lo miró un segundo de más, sintiendo el calor subir a sus mejillas.
Romero dio un vistaso rápido al lugar, como analizando desde el segundo 1 los posibles riesgos. para después, mirar directamentes y sin filtros a su posible jefa
StellaHazel se aclaró la garganta, intentando que su voz sonara tan profesional como pretendía su postura.
Stella Hazel dice con acento mexicano, "Buenos días, Romero. Gracias por venir. He revisado su currículum, y me llama la atención su experiencia inicial. Ex-marino de la Semar. ¿Es correcto?"
Romero sonrió con coquetería evidente al notar su lenguaje corporal
Chema Analizaba al hombre.
Romero la mira directamente, manteniendose de pie, esperando instruxiones
Romero dice con acento sinaloense, "Correcto. Fui Infante de Marina. Mi formación es en tácticas de inteligencia, protección de activos críticos y seguridad personal de alto perfil en zonas complejas. Trabajé varios años en Sinaloa y en la franja del Pacífico."
StellaHazel lo escucha interesada.
Stella Hazel dice con acento mexicano, repitiendo inconscientemente las preguntas que le había hecho a Iker Olazábal, intentando mantener la mente en la lógica. "Mi vida será muy itinerante y muy pública: estudios, viajes a festivales y tendré que volver al restaurante Sabores de México varias noches por semana. ¿Cómo manejaría el equilibrio entre la visibilidad y mi privacidad?"
Romero se mantiene erguido, sin quitarle los ojos de encima
StellaHazel intenta no ruborisarse.
Romero dice con acento sinaloense: "primero que nada, con los límites que usted imponga desde un inicio. segundo, si algo me caragterisa es la estrategia y la discreción. su trabajo es cantar pero tambien devolver el amor a su gente, se ser un fantasma si así se requiere, y en ese momento yo estaré calculando posibles riesgos y soluciones. su trabajo es cantar, el mío, protejerla y cuidarla de todos y todo. comvivencias y festivales se llevarán con discreción almenos que indique lo contrario"
Romero dice con acento sinaloense: "su única procupación deve ser hacer gritar, llorar o enfurecer a las mazas con su voz de angel"
Romero dice con acento sinaloense, "En cuanto a los viajes, mi experiencia como me enseñó a operar en entornos cambiantes y hostiles. No me importa el destino, sino la seguridad de las rutas, los accesos y las salidas. Yo me integro al equipo, no lo interrumpo. Usted canta, yo me encargo de que solo piense en la melodía."
StellaHazel facinada por sus palabras y su mirada asintió.
Romero dice con acento sinaloense: "su seguridad no solo es mi trabajo, es mi devoción si lo permite, pero para eso necesito su aprovación control y compromiso, pero sobretodo, su comfiansaa. no se puede cuidar a un ángel si el ángel no se deja cuidar"
StellaHazel retomó la combersación antes de seguirse ruborisando.
Stella Hazel dice con acento mexicano, "Entiendo. Y después de una trayectoria tan especializada en la Marina, ¿qué lo llevó a dedicarse a la seguridad privada en México y luego aquí en España? ¿Por qué el cambio de rumbo?"
El rostro de Romero no cambió, pero sus ojos reflejaron un dejo de seriedad aún más profundo.
Romero dice con acento sinaloense, "Motivos personales y desacuerdos. En la Marina, se sirve a la institución y al país. Hay protocolos rígidos y una jerarquía inamovible. Mi enfoque en la seguridad personal, en cambio, me permite ser más adaptable. Decidí que quería proteger a la persona, no al activo del Estado. Quería usar mi entrenamiento para darle paz a la vida de personas influyentes o que tienen exposición pública. Trabajé con ejecutivos y políticos en México, manejando riesgos de secuestro y extorsión, antes de trasladarme a Madrid hace seis meses para expandir mi servicio."
Romero dice con acento sinaloense, "Dejé la Semar por lealtad a mí mismo y a mis principios. Aquí, mi palabra es mi contrato, y mi lealtad es absoluta hacia mi cliente. Mi pasado solo significa una cosa: que tengo la capacidad y la preparación para anticipar el peor escenario, y la disciplina para evitar que suceda."
Stella se mordió ligeramente el labio, asimilando la intensidad de sus palabras. Sentía que este hombre no solo la protegía, sino que la entendía a un nivel instintivo. Era atractivo, seguro y, lo más importante, no había intentado impresionarla.
Stella Hazel dice con acento mexicano, "Gracias, Romero. Es usted un candidato muy… interesante."
Romero sonríe.
StellaHazel le miró los labios un segundo más de lo que pretendía.
Romero le sonríe con intensidad mirándola
Carraspeas.
StellaHazel dice con acento mexicano, "Creo que, tiene las habilidades necesarias para trabajar en mi, seguridad. Romero... "
Romero no le quita la mirada de encima, y asiente con seriedad
Romero dice con acento sinaloense: "me alegro que no dude de mis capasidades, jobensita"
el corazón de Stella se acelera por la intensidad de su presencia y mirada.
StellaHazel se vuelve hacia Chema que los observa a ambos.
StellaHazel dice con acento mexicano, "Chema. Romero queda contratado para mi seguridad. Para que se coordine con él lo que haga falta. "
Chema suspira y asiente a Stella.
StellaHazel se vuelve hacia Romero.
StellaHazel señala a Chema.
StellaHazel dice con acento mexicano, "Romero, Chema es mi Manager. Espero que todos trabajemos en equipo coordinado. Eres bienvenido. "
StellaHazel le sonríe a romero sin quitarle los ojos de ensima.
Romero sonríe con formalidad y extiende la mano al mánajer cortesmente. y aun así, sigue mirándo a stella, y un destello salvaje cruza su mirada
Chema lo saluda.
StellaHazel se estremece ligeramente.
StellaHazel dice con acento mexicano, "Bueno pués. Sino te inporta, comienzas hoy. Más tarde voy a cantar al restaurante. Y luego quisiera salir a despejarme. Tanto trabajo me está abrumando ultimamente... "
Romero dice con acento sinaloense: "con mucho gusto, jovensita"
StellaHazel dice con acento mexicano, "Y dime, solo Stella. "
Romero le sonríe con formalidad, pero su mirada es de un apsoluto depredador.
Romero dice con acento sinaloense: "bien, stella."
StellaHazel lo mira coqueta y luego se aleja en dirección a la cabina de Bruno.
Romero le mira lijeramente las nalgas.
StellaHazel dice con acento mexicano, "Chema te dará el contrato para que firmes. Nos vemos más tarde, romero... "
Romero dice con acento sinaloense: "afirmatibo, stella..."
StellaHazel sonríe por su forma de hablar y entra a la cabina.
Re: Letras para una buena melodía
Publicado: Sab Abr 11, 2026 4:34 am
por Larabelle Evans
Nueva imagen.
Punto de vista: StellaHazel & Eliana.
El sol de la tarde se colaba por las rendijas de las cortinas del estudio, ya con una luz más suave, pero igual de intensa. Stella y Bruno estaban revisando el calendario de grabación del EP, la energía vibrante de la mañana se había transformado en la calma de la planificación metódica. Chema ya se había marchado, dejando un plan de trabajo conciso y realista, pero la sensación de haber encontrado el rumbo definitivo se mantenía en el aire.
Bruno se recargó contra la mesa de la consola, con una taza de café en la mano.
Stella Hazel dice con acento mexicano, "Me encanta que Chema sea mi manager, Bruno. Me dio la tranquilidad que los otros no me dieron, la verdad. Me hizo sentir dueña de mi música."
Bruno dice con acento argentino, "Esa es la única forma de que esto funcione, estrellita. Pero mirá, esto es serio. La música es la base, pero la imagen es el puente. Y Chema y yo estamos de acuerdo en que necesitás una aliada para los escenarios grandes, para los shootings."
Stella Hazel dice con acento mexicano, "¿Una aliada? ¿En qué sentido?"
Bruno dice con acento argentino, "Le pedí un favor a una colega de Madrid. Me recomendó a una maquillista profesional, una genia absoluta. Se llama Eliana. Es venezolana, tiene una mano increíble para resaltar la expresión, para darle fuego a la mirada sin sobrecargar el rostro. Sabe lo que hacemos, entiende tu música a otro nivel. La idea es que trabajen como un dúo creativo en toda tu imagen. "
Stella Hazel dice con acento mexicano, "¿Una maquillista profesional? ¡Qué emoción! "
Bruno dice con acento argentino, "Esa es la actitud. Me dijo que va a venir por la tarde, en una hora o así, para que se conozcan y vean si congenian. Dale el espacio para que te proponga cosas, Stella. Confío en su criterio para que no te veas como una muñeca, sino como la artista que sos."
Stella Hazel dice con acento mexicano, "Perfecto, me quedo esperándola. "
Una hora después...
La espera no fue larga. Una hora más tarde, mientras Bruno ultimaba detalles en la cabina, la puerta del estudio se abrió con una firmeza silenciosa.
Eliana entra al estudio con su andar felino y una sonrisa en los labios.
StellaHazel se levanta del sofá para recibirla con una sonrisa.
Eliana
Es una mujer que entiende la belleza como una forma de poder. Su presencia es magnética, con una figura de reloj de arena que ella enfatiza con prendas ajustadas y texturas sugerentes. Posee una piel de tono trigueño perfectamente cuidada, que parece irradiar luz propia. Su rostro es de una armonía cautivadora: ojos grandes de color avellana que suelen estar enmarcados por un maquillaje impecable y ahumado, pómulos esculpidos y unos labios carnosos que siempre lucen tonos profundos o un brillo húmedo que invita a la mirada. Su cabello es una cascada de rizos oscuros y voluminosos que caen con una estudiada despreocupación sobre sus hombros, añadiendo un aire salvaje a su elegancia urbana.
Su rostro siempre luce radiante y muy suave, con un juego de luces y sombras que hace que sus pómulos se vean más altos y sus facciones más definidas. No busca ocultar su piel, sino darle una apariencia de seda perfectamente uniforme. El punto fuerte está en su mirada felina. Usa sombras en tonos café y bronce que alargan sus ojos, dándoles un aire seductor y profundo, acompañados de pestañas largas que abren mucho su expresión. Para sus labios, prefiere los volúmenes marcados, usando un tono natural muy provocativo, siempre buscando que su boca se vea carnosa y definida. Es un estilo que equilibra lo profesional con lo irresistible, hecho para que nadie pueda dejar de mirarla a la cara.
Lleva un cárdigan corto de cachemira con botones de nácar marca Aeterna Valeska sobre los hombros.
Viste un body de punto de seda en color marfil marca Aeterna Valeska.
usa unos pantalones de talle alto de lino y seda en color arena marca Aeterna Valeska.
Calza unos mocasines de piel de napa marca Aeterna Valeska.
Eliana mira a Bruno, lo reconoce porque su amiga le mostró una foto del argentino.
Luego desvía su mirada en la joven, Stella y la mira apreciativamente.
Dices con acento mexicano: "Hola. eliana, ¿verdad?"
Eliana dice con acento venezolano: "Te ves más bonita en persona que en foto."
StellaHazel sonríe.
Eliana dice con acento venezolano: "Soy Eliana."
Eliana le tiende una mano con firmeza.
Dices con acento mexicano: "Gracias. "
Eliana hace un gesto despreocupado.
StellaHazel le da la mano saludándola.
Eliana dice con acento venezolano: "nada de gracias, aunque soy mujer y me encanta el especímen masculino, sé reconocer la belleza de una mujer."
StellaHazel sonríe con complicidad a su comentario.
Eliana dice con acento venezolano: "Te importa si nos sentamos? así podemos conversar mejor."
Asientes afirmativamente.
Eliana dice con acento venezolano: "maravilloso."
StellaHazel señala el sofá.
Eliana se sienta en uno de los sillones y deja su bolso de trabajo de un lado.
StellaHazel se sienta frente a ella.
Dices con acento mexicano: "Bueno. Bruno me comentó sobre tí. Pero me gustaría conocerte más."
StellaHazel mira a la chica con gennuino interés.
Eliana dice con acento venezolano: "Claro que sí, tú pregunta lo que quieras,es más divertido hacerlo así a modo de charla y chismoteo que como una entrevista de currículos aburridos."
Asientes afirmativamente.
Dices con acento mexicano: "Sí, coincido contigo."
Eliana dice con acento venezolano: "De todas maneras no te preocupes, le envié una copia de mi cv a tu productor para que la vea tu manager y tú."
Dices con acento mexicano: "Gracias."
Dices con acento mexicano: "Cuéntame de tí. ¿Cuantos años tienes?. Hace cuanto estás en España?"
Eliana cruza una pierna sobre la otra en un gesto muy femenino.
Eliana dice con acento venezolano: "Llegué hace unos ocho meses, vine por un contrato puntual para una campaña de cosméticos de la Línea Beauty Glamour."
StellaHazel asiente.
Dices con acento mexicano: "A. Sí he usado esa marca, es buena. "
Eliana dice con acento venezolano: "sí, son bastante buenos sus productos. Y a mí me gusta trabajar con calidad."
Eliana dice con acento venezolano: "Después de esa campaña me salió otro contrato para una película que rodaron hace poco. Al final decidí establecerme un tiempo aquí porque me ha ido estupendamente y me gusta el país."
Dices con acento mexicano: "Sí españa es bonito. Aunque siempre se extraña la tierra de uno. "
Dices con acento mexicano: "¿Vives por aquí cerca?"
Eliana dice con acento venezolano: "comparto casa en una urbanización, por cierto, con mi primis Armando. él es fotógrafo profesional."
Dices con acento mexicano: "a que bieen. Bueno tienes ventaja de tener familia aquí. "
Eliana dice con acento venezolano: "Bueno, yo más que la tierra extraño la comida de mi país."
Eliana dice con acento venezolano: "salí de Venezuela muy jovencita."
StellaHazel sonríe.
Dices con acento mexicano: "Bueno si de comida hablamos es inevitable no extrañar."
StellaHazel sonríe.
Eliana dice con acento venezolano: "Exactamente."
Eliana sonríe.
Dices con acento mexicano: "Bien eliana. ¿Si trabajamos juntas, tienes problema en viajar por temporadas largas?"
Eliana dice con acento venezolano: "En lo personal, amo mi trabajo, no tengo hijos ni perro que me ladre y me fascina viajar."
Eliana ríe a carcajadas.
StellaHazel ríe contagiada por Eliana.
Eliana dice con acento venezolano: "si nos ponemos de acuerdo no sale tanta coordinación y sintonía."
Dices con acento mexicano: "Ya somos 2 libres."
Eliana dice con acento venezolano: "Bueno, en este mundo del show y los flashes es más fácil y cómodo."
StellaHazel suspira y asiente.
Eliana la mira fijamente y lee en sus ojos cierta melancolía.
Eliana dice con acento venezolano: "Desde luego, eso no quita que nos roben el corazón de vez en cuando."
StellaHazel entrecierra los ojos.
Dices con acento mexicano: "Sí. Pero, yo prefiero mantenerlo conmigo por ahora. "
Eliana dice con acento venezolano: "Ahora, más vale que el ladrón merezca la pena. Si no, cariño, hay muchos hombres que son un colirio para los ojitos."
StellaHazel sonríe.
Dices con acento mexicano: "Sí."
StellaHazel suspira.
Eliana dice con acento venezolano: "qué más quieres saber?"
Eliana se inclina hacia ella y le toma de la mano.
Dices con acento mexicano: "¿Cuántos años tienes?"
Eliana dice con acento venezolano: "Ey, todo bien? Ese suspiro habla mucho aunque tu boquita no diga nada."
Eliana dice con acento venezolano: "tengo 31, pero el universo me ama y no se me notan."
Dices con acento mexicano: "Pués, digamos que vengo saliendo de un casi algo que me hizo daño."
Eliana asiente con los labios un poco fruncidos.
Eliana dice con acento venezolano: "Ujúm, ya veo."
Eliana dice con acento venezolano: "pues a ese algo hay que darle patada por el trasero y a otra cosa mariposa."
StellaHazel ríe recobrando el ánimo.
StellaHazel mira su bolso de trabajo con curiosidad.
Eliana dice con acento venezolano: "Querida, la risa saca menos arrugas que la tristeza y la rabia."
Dices con acento mexicano: "Tienes razón."
Eliana se fija en su mirada.
Dices con acento mexicano: "Pasemos a algo más interesante y divertido. "
Eliana dice con acento venezolano: "mi pequeña utilidad es como las tarjetas de crédito esas que se anuncian y te dicen, nunca salga sin ella."
Dices con acento mexicano: "qué propuestas me tienes de imagen?"
StellaHazel sonríe.
Eliana dice con acento venezolano: "pues teniendo en cuenta que últimamente tu estilo musical es irreverente y descarnado, yo te propondría que abandones a la Stella muñequita de cristal y te conviertas en Stella el tsunami de fuego. Es una manera de decirlo, pero creo que sería más fácil mostrártelo."
StellaHazel la mira curiosa.
Dices con acento mexicano: "Me encantaría ver."
Eliana dice con acento venezolano: "Veamos, estos sillones no son muy cómodos para trabajar, pero nos las arreglaremos si te animas, hacemos una pequeña prueba ahora y te tomas el tiempo para decidir si es lo que quieres."
Eliana se quita el cardigan y lo deja en el sillón. Coge su bolso y se levanta.
StellaHazel se emociona.
Dices con acento mexicano: "Sí. hagámoslo."
Eliana dice con acento venezolano: "Bueno, pues comencemos por limpiar ese cutis precioso, luego trabajaremos desde cero."
Eliana saca los productos para limpiar el cutis de Stella de maquillaje y preparar su piel para el cambio que quiere proponerle.
StellaHazel se deja hacer.
Eliana dice con acento venezolano: "Eso es, relajada, vamos a cambiarte por completo."
Eliana dice con acento venezolano: "la nueva Stella va a mostrar una elegancia disrruptiva, serás el diamante en bruto que más de uno querrá para sí."
Dices con acento mexicano: "¿Tanto así?"
StellaHazel sonríe divertida.
Eliana dice con acento venezolano: "tú aguarda, cuando termine lo verás por ti misma y si te gusta, trabajamos en esa línea y si no, buscamos la que te haga sentir tú sobre el escenario."
Eliana comienza a aplicar los productos en la piel del rostro y el cuello.
La base de la piel se aleja del acabado mate tradicional para adoptar un aspecto húmedo y casi sudado (wet look), logrando que el rostro ovalado de la artista brille con una vitalidad cruda.
Eliana murmura con acento venezolano: "ujúm... ahora esos pómulos de reina."
Eliana utiliza una técnica de contouring invertido para enfatizar aún más los pómulos altos, aplicando un iluminador de pigmentos metálicos directamente sobre el hueso para que, bajo las luces del escenario, la estructura ósea de la joven parezca esculpida en obsidiana y luz.
StellaHazel se deja hacer espectante, por ver el resultado.
Eliana piensa un segundo golpeándose la barbilla con el índice. Hurga en sus productos y encuentra lo que buscaba.
Eliana dice con acento venezolano: "ujum, ahora esos ojos... Nada de jovencita dulce y angelical, vamos a explotar esa irreverencia que tienes escondidita."
El foco de la irreverencia reside en los ojos color miel, que se enmarcan en un smokey eye asimétrico y gráfico. En lugar de un difuminado perfecto, Eliana aplica una sombra en crema de color negro petróleo con destellos plata, extendiendo el pigmento casi hacia las sienes de manera agresiva para conectar con el nacimiento de su cabello rizado. El lagrimal se destaca con un toque de un oro muy pálido, creando un contraste eléctrico que hace que el iris de la artista salte con una intensidad casi sobrenatural.
StellaHazel ríe
Dices con acento mexicano: "Eso suena a que va estar interesante."
Eliana dice con acento venezolano: "Eso es... ahora quieta, vamos a transformar más esa mirada."
Eliana saca las fibras de pestañas artificiales y comienza a trabajar en ellas.
Las pestañas no son sutiles; ella aplica grupos de fibras largas y desordenadas para dar una mirada pesada, cargada de una intención desafiante.
Eliana trabaja concentrada mientras tararea bajito.
StellaHazel lejos de estresarse por la sesión de maquillaje. Se relaja por la bibra alegre de eliana.
Eliana murmura con acento venezolano: "Ahora esa boquita de diablita traviesa, nada de princesitas disney."
StellaHazel se parte de risa.
En cuanto a los labios carnosos, Eliana desecha cualquier rastro de brillo inocente. opta por un efecto "lip stain" degradado, donde el centro de la boca luce un tono borgoña casi negro que se va fundiendo hacia un rojo sangre en los bordes, pero con los contornos ligeramente borrosos, como si la artista acabara de bajar de una presentación intensa. Este acabado le resta rigidez y le suma una carga de sensualidad peligrosa.
Eliana te mira.
Eliana dice con acento venezolano: "y ahora el colofón, esa melenaza de diosa."
Eliana retira la tiara de la cabeza y la deja en el regazo de Stella.
StellaHazel la coge.
Eliana saca el producto que quería aplicarle desde que vio sus rizos y comienza a trabajar en su pelo con mucha meticulosidad.
El cabello rizado y abundante es el marco salvaje para este maquillaje. Eliana trabaja con un producto novedoso para humectar los rizos hasta que parecen cuerdas de terciopelo oscuro con matices dorados, retirándolos de un lado de la cara para dejar expuesto el trabajo de luces en el pómulo.
Eliana da los últimos toques al peinado y la observa con detenimiento.
El resultado final es una mujer que ya no pide permiso para ser vista; es una figura vanguardista que utiliza su belleza como un manifiesto de poder, transformando la fragilidad del cristal en la resistencia de un diamante en bruto.
Eliana saca un espejo grande que le permitirá verse con comodidad.
Eliana planta el espejo frente a Stella.
StellaHazel se mira.
StellaHazel sonríe al ver el resultado, su trannsformación es impresionante.
Eliana apoya las manos en sus caderas.
Dices con acento mexicano: "Soy yo?"
StellaHazel sonríe emocionada.
Eliana dice con acento venezolano: "Es una alternativa, no siempre tiene que ser exacto el maquillaje o el look, pero quería mostrarte el concepto de elegancia disrruptiva."
Eliana le sonríe de vuelta.
Eliana dice con acento venezolano: "con unos vestidos irreverentes en tonos atrevidos vas a deslumbrar en el escenario."
Dices con acento mexicano: "Me parece, dios. Está estupendo. Me gusta el concepto, sí."
Eliana le guiña un ojo.
Eliana dice con acento venezolano: "Con una modelo como tú, es fácil ser creativa."
StellaHazel la mira agradecida.
Eliana sonríe ampliamente.
Dices con acento mexicano: "Gracias. Me encanta tu creatividad."
Eliana dice con acento venezolano: "a mí me encanta que te encante."
StellaHazel se observa un momento más.
Eliana dice con acento venezolano: "y no te preocupes, fuera del escenario siempre puedes usar otrosoutfits, y dejar los más disrruptivos para las presentaciones."
StellaHazel sonríe con aprovación a eliana.
Dices con acento mexicano: "Pués. Si estás de Acuerdo. Comenzaremos cuanto antes. "
StellaHazel mira a eliana con emoción.
Eliana dice con acento venezolano: "me parece perfecto. entonces, empecemos celebrando con un café,."
Eliana dice con acento venezolano: "Creo que Bruno no se ha ido, por qué no le muestras la propuesta a ver qué dice?"
Dices con acento mexicano: "Claro. Te parece si vamos a mi casa? Hoy no canto en el restaurante. Así que podemos tomarnos la noche."
Eliana dice con acento venezolano: "Me parece estupendo."
StellaHazel se levanta.
Dices con acento mexicano: "Voy a verlo en lo que tú guardas tu equipo. "
Eliana asiente y se pone en ello.
StellaHazel abraza brevemente a Eliana con emoción y va a la cabina.
StellaHazel entra a la cabina de Bruno, que está absorto revisando unos archivos de audio.
Bruno dice con acento argentino, sin levantar la vista,, "¿Qué pasó, estrellita? ¿Te gustó la propuesta de..."
Levantó la mirada y se quedó petrificado a media frase. Soltó el lápiz que tenía en la mano, que rodó por la consola sin que él hiciera el menor amago de recogerlo. La expresión de su rostro pasó de la calma a la sorpresa total, y finalmente a una admiración muda.
Bruno dice con acento argentino, con la voz apenas un susurro, "Pero... ¿quién sos?"
StellaHazel sonríe, disfrutando de la reacción de su productor. Se inclinó ligeramente hacia la cabina, dejando que la luz suave del monitor realzara el smokey eye asimétrico y el brillo del iluminador.
Dices con acento mexicano: "Soy Stella. Versión diamante. "
Bruno parpadeó dos veces, asimilando la transformación. Ya no era la cantautora de rostro dulce y romántico. Era una artista con una intención brutal, una musa oscura y vibrante. El wet look de la piel, los pómulos esculpidos y el labio borroso creaban una imagen de poder desarmante.
Eliana se aproxima a la cabina y ve la cara del productor.
Eliana sonríe satisfecha.
Bruno dice con acento argentino, su voz recuperando la fuerza, pero cargada de emoción, "Estrellita! Es... es exactamente lo que te pedía el alma a gritos. ¡Es irreverente, es sensual, es verdad!"
Bruno dice con acento argentino, extendiendo la mano a Eliana con una efusividad no disimulada, "¡Eliana! ¡Sos un genio, che! Es un sí rotundo. No necesito ver más nada. Esto no es solo maquillaje, es conceptual. Entendiste el alma de Stella a la perfección."
Eliana le sonríe ampliamente a Bruno.
Eliana dice con acento venezolano: "Gracias por lo que me toca, pero es que con un rostro como el de Stella todo fluye como la seda."
Dices con acento mexicano: "Ay, me la voy a Creer. "
StellaHazel sonríe a ambos.
Eliana dice con acento venezolano: "Además, su nueva propuesta musical lo grita alto y claro."
Bruno mira con aprobación a Eliana.
Eliana dice con acento venezolano: "las notas que me compartiste fueron un abreboca, pero se le ve en la mirada."
Bruno dice con acento argentino, "Sí, es justo en lo que estamos trabajando y va quedando todo en equilibrio. "
Eliana mira a Stella y a Bruno.
Eliana dice con acento venezolano: "si toman una foto para que el manager vea la propuesta creo que sería idóneo."
Bruno sonríe sacando su teléfono.
StellaHazel se busca el celular en los vaqueros.
StellaHazel le pasa el teléfono a Eliana.
Eliana coge el teléfono, aunque bruno ha ido más rápido.
Dices con acento mexicano: "¿Me tomas una?"
Eliana dice con acento venezolano: "claro que sí."
Bruno le ha tomado un par de fotos.
Eliana dice con acento venezolano: "pero antes, quiero que respires y que te veas a ti misma como esa diosa irreverente que te quema por dentro cuando cantas."
Eliana murmura con acento venezolano: "coño, mi primis haría esto en un segundo. Dame un chance porque me entiendo mejor con las brochas y las esponjas."
Murmuras con acento mexicano: "Bueno a este paso. Vamos a necesitar a tu primo."
StellaHazel mira a Eliana cómplice.
StellaHazel sonríe y se visualiza como Eliana le dice.
Eliana activa la cámara y enfoca a Stella.
Eliana dice con acento venezolano: "tú haz caso de lo que te dije, eso siempre lo dice mi primis cuando quiere que las modelos saquen la gata que llevan dentro y le funciona de maravilla."
StellaHazel se parte de risa.
Eliana ríe a carcajadas.
Eliana toma varias fotos que quedan en la galería.
Eliana dice con acento venezolano: "mira, pues si quieres, cuando ya tengas todo más asentado, le digo que venga y te haga una sesión."
Eliana le entrega de vuelta el celular.
Dices con acento mexicano: "Sí. Me parece bien."
StellaHazel agarra el teléfono y lo guarda.
Eliana dice con acento venezolano: "Es medio difícil, pero si yo se lo pido, seguro viene."
Eliana dice con acento venezolano: "Bueno, que dicen, vamos a celebrar?"
Bruno dice con acento argentino, "Ya le envié las fotos. Creo que tu manager va quedar más flechado de tí que el día de la entrevista, estrellita. "
StellaHazel se ruboriza ligeramente asintiendo.
Bruno mira a ambas chicas.
Eliana dice con acento venezolano: "bueno, pues si el manager es de esos colirios que ultimamente se ven en Madrid, aprovecha, Estella, que la vida es cortita y al cuerpo hay que darle alegría Macarena."
Bruno dice con acento argentino, "Yo celebro con ustedes en otra ocasión. Tengo una reunión con un colega. "
Eliana mira a Bruno y le hace ojitos.
Bruno ríe por el comentario de eliana.
Eliana dice con acento venezolano: "Mejorando lo presente, claro."
StellaHazel sonríe.
Eliana dice con acento venezolano: "Bueno, la próxima vez te traes a tu colega, si no somos egoístas."
Bruno dice con acento argentino, "Prometido. "
Eliana dice con acento venezolano: "bueno, Bruno, siendo así, me llevo a la reina diamante."
Eliana se acerca al productor y le estampa dos besos en las mejillas.
Bruno se despide de Eliana con su sonrisa carismática
Eliana mira a Estella.
Eliana dice con acento venezolano: "Entonces, vamos a tu casa o prefieres ir por ahí."
Dices con acento mexicano: "Nos vemos luego Bruno. Gracias por todo. En serio."
StellaHazel mira a Eliana girándose para salir con ella de la cabina.
Eliana sale de la cabina y mira a la cantante.
StellaHazel agarra su bolso de una mesa auxiliar.
Dices con acento mexicano: "Pués. ¿Qué propones?"
Eliana dice con acento venezolano: "lo que tú prefieras. yo me apunto. Si quieres algo tranqilo y relajado, un vino y picoteo, podemos ir a tu casa como dijiste o si quieres algo más movido pues vamos a algún lugar."
Eliana dice con acento venezolano: "un sitio distinto a donde trabajas, a menos que quieras ir allí."
StellaHazel niega rápidamente.
Murmuras con acento mexicano: "No. Hoy no quiero ver a James..."
Eliana dice con acento venezolano: "sí, eso pensé. Hay que desconectar del trabajo."
Eliana levanta las cejas.
Eliana dice con acento venezolano: "uy, me huele a que ahí hay ratón encerrado."
StellaHazel suspira.
Eliana dice con acento venezolano: "ya, ese suspirito de nuevo. Seguro es un perroncho ... ese es el cantante con el que te sueles presentar, no?"
Dices con acento mexicano: "Ya te contaré en el camino, pero. Vamos a cenar fuera y ya vemos que sale. ¿Te parece?"
Eliana dice con acento venezolano: "me parece maravilloso "
Dices con acento mexicano: "¿Tienes auto?"
Eliana dice con acento venezolano: "sí, lo dejé aparcado fuera."
Dices con acento mexicano: "No me he decidido a comprarme uno..."
Eliana dice con acento venezolano: "vamos en un solo coche mejor, no?"
Asientes afirmativamente.
Eliana dice con acento venezolano: "pues lancemos la moneda a ver qué coche nos toca hoy."
Re: Letras para una buena melodía
Publicado: Dom Abr 12, 2026 7:01 am
por Larabelle Evans
Nuevas amigas.
Punto de vista: Stella & Eliana.
StellaHazel sale con Eliana y afuera del estudio está Romero.
Eliana la sigue y se frena al ver al hombre.
Dices con acento mexicano: "Es, mi seguridad."
Eliana murmura con acento venezolano: "tu seguridad? Un pecado viviente, eso es lo que es."
Dices con acento mexicano: "Romero Leyva."
StellaHazel sonríe pícara por el comentario de Eliana.
Romero está de pie, como una estatua de mármol a las afueras del estudio, al escuchar pasos, gira ligeramente el rostro, viendo a su jefa
Eliana murmura con acento venezolano: "coño, de frente todavía está mejor que de espaldas."
Dices con acento mexicano: "Romero. Ella es Eliana. "
Eliana mira a Stella.
Eliana mira al guardaespaldas.
Eliana dice con acento venezolano: "Hola, Romero."
Eliana le tiende la mano.
Eliana dice con acento venezolano: "Vamos a compartir jefa."
Romero mira a la joven nueva y extiende la mano, cortés
Romero dice con acento sinaloense: "buenas noches, eliana"
StellaHazel los mira divertida a ambos.
Eliana le sonríe con picardía y suelta su mano arrastrando las yemas de los dedos por su palma cayosa.
Dices con acento mexicano: "Vamos a ir a cenar Romero. Vamos en el auto de Eliana porque como sabes, aún no tengo auto."
Romero hace un lijero asentimiento de cabeza y esboza una sonrrisa
Eliana dice con acento venezolano: "El universo es perfecto por esto, ves lo que te digo, Stella? "
Romero dice con acento sinaloense: "pues viemvenida al equipo, joven eliana"
StellaHazel se ríe y asiente.
Romero dice con acento sinaloense: "entendido, stella"
Dices con acento mexicano: "¿Vamos?"
Eliana asiente, saca las llaves de su coche y se las da a Romero.
Eliana dice con acento venezolano: "Imagino que preferirás conducir tú."
Eliana dice con acento venezolano: "Es el BDMW Eressa que está ahí."
Eliana le señala el coche.
Romero toma las llabes mirándo a la chica
Romero dice con acento sinaloense: "ya veo"
Eliana reprime una risita y mira a Stella.
Romero dice con acento sinaloense: "pues adelante, no hay que hacer esperar a la jefa"
StellaHazel se encamina con eliana al Auto.
Eliana dice con acento venezolano: "Eres un hombre muy inteligente, Romero."
StellaHazel los mira a ambos y ríe.
Eliana se le acerca a la oreja a Stella.
Eliana susurra con acento venezolano: "Tiene voz de moja tangas. De donde lo sacaste?
StellaHazel se carcajea.
Romero las sigue, y al llegar, introduce la llave para abrir el auto
Eliana camina junto a Stella.
Romero se apresura y les abre la puerta a las chicas
Murmuras con acento mexicano: "Es de una ciudad donde la mayoría de los hombres son guapos."
Eliana dice con acento venezolano: "Vamos a lo gente normalita? o a lo Big Star."
Eliana mira a Stella.
Dices con acento mexicano: "Yo prefiero algo relajado. "
StellaHazel sube al auto.
Eliana dice con acento venezolano: "Pues chica, esa tierra es bendita."
Romero dice con acento sinaloense: "adelante, jovenzitas"
Eliana sube al auto tras Stella.
Dices con acento mexicano: "Bonito coche."
Eliana murmura con acento venezolano: "qué cuqui es, nos llama jovencitas como si él fuese un vejestorio del siglo 19. Es divino."
StellaHazel se parte de risa.
Romero rodea el auto para suvir al asiento del piloto y tras cerrar la puerta, arranca
Eliana dice con acento venezolano: "Gracias, es muy útil. Eso dice mi primis."
Eliana dice con acento venezolano: "Oye, comida italiana te provoca?"
Asientes afirmativamente.
Romero gira un poco el rostro para verlas
Eliana dice con acento venezolano: "Genial, podemos ir a la Pícola Italia, es una trattoria familiar."
Eliana dice con acento venezolano: "la comida es riquísima."
Eliana dice con acento venezolano: "y el ambiente es super relajado."
Eliana mira a romero.
Dices con acento mexicano: "Bueno. Vamos entonces. "
Eliana dice con acento venezolano: "Puedes buscar la ruta en el gps, está ahí porque suelo ir con mi primis. "
Romero dice con acento sinaloense: "afirmatibo"
Eliana se lleva una mano al pecho.
StellaHazel sonríe.
StellaHazel se recuesta en el asiento.
Eliana murmura con acento venezolano: "Stella, si parece un marine de esos de las películas y todo. Como si tuviéramos un Rambo, pero no gringo sino mexicano."
Romero vuelve a girar el rostro para colocar su visión al frente a la vez que empieza a buscar como se le fue indicado
Murmuras con acento mexicano: "Sí. Lo fue. "
Eliana abre la boca y levanta ambas cejas.
Eliana murmura con acento venezolano: "y estará soltero?"
Eliana murmura con acento venezolano: "es que eso de coquetear con hombres ajenos no me gusta ni un poquito."
Murmuras con acento mexicano: "pués según su hoja de vida, si lo está."
antes de que romero empiece a conducir, da un vistazo rápido por los espejos y un poco mas allá, como si buscara cualquier mínimo riesgo. una vez que ve todo trankilo, empieza a manejar a destino
Eliana suspira y se acomoda en el asiento.
Eliana murmura con acento venezolano: "no le has dado ni una probadita?"
Eliana la mira de reojo.
Eliana murmura con acento venezolano: "tiene boquita de mamá... ya me entiendes, verdad?"
StellaHazel ríe cómplice
StellaHazel la mira como diciendo, no. Pero si lo haría.
Murmuras con acento mexicano: "Pero tiene la mirada de un felino que seguramente folla como un salvaje."
Eliana le devuelve la mirada como diciendo ¿a qué estás esperando?
StellaHazel ríe.
Eliana murmura con acento venezolano: "afirmativo... diría uno que yo me sé."
StellaHazel se parte de risa.
Romero conduce por las calles con calma, su mirada fija en el camino, aunque la desvía de vez en cuando hacia los espejos
Eliana murmura con acento venezolano: "y te diré, tirarse a un gato salvaje ... cae de un bien de vez en cuando... Te deja como recién venida a este mundo."
Murmuras con acento mexicano: "Así? "
Murmuras con acento mexicano: "Lo estoy, considerando entomces..."
Eliana asiente y sus ojos brillan cómplices.
Eliana murmura con acento venezolano: "pues tú prueba y luego me cuentas."
Eliana murmura con acento venezolano: "Yo probaría, pero las jefas primero."
StellaHazel ríe divertida y luego mira hacia el paisaje de la ciudad.
El GPS anuncia que el lugar de destino está a la derecha en 50 metros.
StellaHazel se reincorpora en el asiento mirando que ya llegaron.
El local tiene un letrero que dice Trattoria Picola Italia.
Romero estaciona en el lugar de destino y apaga el motor. rápidamente sale y le abre la puerta a las chicas
Eliana baja del coche.
StellaHazel baja y mira un momento más a Romero.
Romero mira a eliana lijeramente
Desde el ventanal puede verse el interior del local.
Eliana mira a romero y le sonríe.
Romero dice con acento sinaloense: "disculpe, le entrego sus llabes?"
Romero le devuelve la sonrisa
Eliana dice con acento venezolano: "No, imagino que luego llevarás a stella a su casa. Devuélvelas cuando ya estén allí. Luego yo me voy a casa sin problema."
Romero dice con acento sinaloense: "entendido"
Eliana mira a Stella.
Eliana dice con acento venezolano: "igual viene a cenar, no?"
Dices con acento mexicano: "Claro."
StellaHazel mira a su guardia.
Eliana dice con acento venezolano: "Vamos."
Dices con acento mexicano: "Vamos. "
Romero da un repaso cuidadoso al lugar, de nuevo, buscando alguna anomalía
La química fluye en la cena.
Eliana se acerca a la entrada.
StellaHazel sigue a su amiga.
Un hombre de rasgos característicamente italianos sonríe a eliana.
Eliana dice con acento venezolano: "buona sera, Rigo. Hoy vengo con Mi amigui Stella y su guardaespaldas. Dime que tienes mesa, porfis."
rigo amplía la sonrisa, le toma la mano y le besa los nudillos.
Romero camina tras ellas, con discreción
Rigo dice con acento romano: "Claro que sí, principessa, la de siempre."
StellaHazel saluda al señor.
Dices con acento mexicano: "Grazie."
Rigo repite el gesto y la observa con gran admiración.
Romero saluda respetuoso al hombre
rigo dice con acento romano: una redda ragazza, benvenutti, signiorina."
Rigo cabecea ante el saludo del hombre y los invita a entrar.
StellaHazel entra.
rigo los adelanta para guiarlos hasta la mesa.
Eliana lo sigue caminando con familiaridad.
Romero entra junto a stella y eliana, echando un vistazo disimulado
el ambiente de la Trattoria es familiar.
Los tres se sientan a la mesa. Rigo les trae el menú.
StellaHazel mira el menú.
Romero se relaja un poco mas y sonríe mirando la carta
Rigo dice con acento romano: La pasta a la provinciana está exquisita, signiorina.
Eliana mira a Stella y a Romero.
StellaHazel asiente a rigo.
Eliana luego mira a rigo
Dices con acento mexicano: "Me gustaría provarla."
rigo dice con acento romano: "Y usted, Signiorina Eliana, lo de siempre?"
Eliana asiente.
Eliana dice con acento venezolano: "Y si puedes traernos de ese vino tan rico que siempre tienes en la bodega, sería fantástico."
rigo asiente con la cabeza.
rigo mira al caballero que las acompaña.
Romero dice con acento sinaloense: "no pos lo único que conozco de la comida de italia es el spagueti, así que. si no es mucha molestia, lo mismo que la primera jovenzita, por fabor"
rigo dice con acento romano: "Por supuesto, signiore. Si me permite, le recomendaría de segundo el cartocho de lomito. Es un plato donde el lomito se envuelve y se hornea, se acompaña de puré de papas y vegetales salteados."
Dices con acento mexicano: "¿Solo comías Aguachile?"
StellaHazel mira a Romero divertida.
Eliana mira a Stella.
Romero dice con acento sinaloense: "pues ese también, por fabor caballero"
Romero mira a su jefa divertido
Rigo asiente y se retira con la comanda hacia la cocina.
Dices con acento mexicano: "Ya te dije que me digas Stella. Te voy a descontar un día cada que no lo hagas. "
Romero dice con acento sinaloense: "y los mejores mariscos que te imajines"
Dices con acento mexicano: "Ya. Pero, es como si a mí solo me gustaran los tacos de ciudad de México."
StellaHazel se ríe mirándolo.
Eliana sigue el intercambio de puyas entre Stella y su guardaespaldas.
Dices con acento mexicano: "Esque, es curioso."
Romero sonríe con una lijera chispa de coquetería
Una camarera se aproxima con los platos: La pasta para Stella y su Guardaespaldas y una ensalada Capressa para Eliana. Otro camarero llega con las copas y el vino. Lo sirve y se retira.
Romero dice con acento sinaloense: "que, exactamente?"
Dices con acento mexicano: "Que no hayas comido otro estilo de comidas. "
StellaHazel agradece por la comida.
Romero dice con acento sinaloense: "e comido muy bien en mi vida, pero"
Romero sonríe.
Eliana comienza a comer sin interrumpir la conversación entre ambos.
Romero dice con acento sinaloense: "no era precisamente variados los platos"
Romero dice con acento sinaloense: "y usted, a tenido el placer de ampliar sus gustos culinarios?"
StellaHazel mira a su amiga.
Eliana saborea la ensalada.
Dices con acento mexicano: "Eliana, tu comida favorita es la venezolana imagino? o también la italiana?"
Eliana se percata que Stella la mira.
StellaHazel comienza a comer provando la pasta.
Eliana traga y da un sorbito al vino antes de responder.
Romero prueva la comida con cautela
Eliana dice con acento venezolano: "Yo disfruto de la comida en general y de los buenos placeres, corazoncito."
Eliana sonríe con picardía.
StellaHazel sonríe.
Romero mira a eliana
StellaHazel da un sorbo al vino saboreándolo en la boca.
Eliana mira a romero mientras se introduce el tenedor en la boca.
Romero dice con acento sinaloense: "el comer ya es un placer en si mismo. pero me pregunto, que mas placer para usted?"
Romero sonríe al verla
Eliana sonríe mientras mastica.
Eliana traga y bebe otro poco de vino.
Eliana dice con acento venezolano: "Verás, querido Romero, la comida es un placer, el vino también lo es, el chocolate y sobre todo..."
Eliana lo mira y sonríe provocadoramente.
Eliana dice con acento venezolano: "El sexo caliente y lujurioso. Ningún placer se le iguala."
StellaHazel asiente mirando a ambos.
Dices con acento mexicano: "De acuerdo contigo Eli."
Romero asiente ligeramente, sonrriente
Eliana le guiña un ojo a Stella.
Romero las mira a las dos con picardía
StellaHazel come disfrutando la pasta.
Dices con acento mexicano: "está buenísima."
Eliana sigue deleitándose con la ensalada hasta que se la termina.
Romero come la pasta, disfrutando de la cena
Dices con acento mexicano: "Va a ser divertido ir de gira con ustedes. Creo que nunca voy a aburrirme."
StellaHazel los mira ámbos.
La camarera vuelve a retirar el plato de Eliana. Otro camarero le trae un plato de tortelines 4 quesos.
Eliana levanta su copa.
StellaHazel la imita.
Eliana dice con acento venezolano: "Brindo por eso, amigui."
StellaHazel brinda con Eliana.
Romero dice con acento sinaloense: "bueno, stella. si aparte de protegerte puedo robarte una que otra sonrrisa, para mí es como un pago doble"
Eliana le da un sorbito al vino.
StellaHazel da un trago al vino y se fija en Romero.
Eliana dice con acento venezolano: "Solo sonrisas?"
StellaHazel ríe.
Romero mira a stella como depredador
Dices con acento mexicano: "Sí. Justo eso iva a preguntarle?"
Eliana dice con acento venezolano: "No seas tímido, Romero. "
Romero murmura con acento sinaloense: "y tal vez una que otra, prenda"
Eliana dice con acento venezolano: "Esos ojos tuyos no son de un hombre que solo robe sonrisas, verdad que no?"
StellaHazel lo mira con un brillo de coquetería.
Eliana ríe satisfecha.
Romero le corresponde la sonrrisa a stella
Eliana dice con acento venezolano: "Eso es, te aseguro que Stella va a tener una colección de sujetadores y tangas dignas de coleccionar."
StellaHazel se carcajea.
Eliana comienza a disfrutar de los tortelines.
Eliana traga y ronronea flojito del gusto.
StellaHazel termina la pasta.
Eliana le da un sorbo al vino.
Romero murmura con acento sinaloense: "eso, tendría que comprobarlo, aunque es inevitable pensar. que llevan estas hermosas jovencitas bajo esa ropa exterior..."
Eliana mira al guardaespaldas.
Romero las mira a ambas hambriento
StellaHazel se ríe casi aogándose con el vino que estaba tomando.
Eliana dice con acento venezolano: "Bueno, eso es fácil, romero. en mi tierra dicen que todo se soluciona con un poquito de confianza."
Romero dice con acento sinaloense: "o tragos, depende el caso"
Romero sonríe.
Eliana dice con acento venezolano: "tú pregunta y puede que tengas respuesta, verbal o... visual."
Eliana hace un gesto descartando la idea.
Romero mira a eliana a los ojos con intensidad
Eliana dice con acento venezolano: "Los tragos solo distraen, la mejor parte es comprobar con los sentidos bien alerta."
Eliana se mete otro torteline en la boca de manera sugestiva.
Eliana mira a Stella.
Dices con acento mexicano: "qué prefieres, una respuesta textual o visual?"
Romero dice con acento sinaloense: "en serio quieren saver?"
Eliana dice con acento venezolano: "Buena pregunta, ami."
Romero desliza una de sus manos tocándole una pierna a Stella.
Eliana dice con acento venezolano: "Por supuesto, nos ves cara de curiosas sin propósito?"
Romero murmura con acento sinaloense: "lo que prefiero es tenerlas a ambas sudorosas de placer en una cama"
StellaHazel lo mira a los ojos con intensidad al sentir su toque.
Eliana se come otro torteline
StellaHazel mira a eliana.
Eliana dice con acento venezolano: "Mira qué interesante eso."
Eliana mira a Stella con coquetería
Romero dice con acento sinaloense: "verdad que sí?"
Eliana dice con acento venezolano: "tú qué dices, ami? ¿Será que si puede con ambas?"
StellaHazel los mira pensativa como diciendo no sé, lo dudo.
StellaHazel ríe.
Romero dice con acento sinaloense: "ponganme a prueva"
Eliana bebe otro poquito de vino.
Eliana levanta las cejas y mira de reojo a Stella.
StellaHazel bebe más vino.
Eliana se come el último torteline.
Eliana suspira.
Eliana dice con acento venezolano: "No tengo problema, no sé Stella si quiera ponerte a prueba en posición horizontal o las que se propongan."
StellaHazel se parte de risa.
Eliana se termina el vino.
Romero sonríe.
La camarera retira su plato y su copa.
Un camarero se aproxima con el segundo plato del caballero.
Dices con acento mexicano: "podría considerar poner a prueba tus, habilidades."
Eliana le hace un gesto al joven y este le sonríe.
Romero agradece con una inclinación de cabeza
Eliana dice con acento venezolano: "bueno, romero, el guante está echado."
Romero sube su mano por la pierna de stella a la vez que mira a eliana
StellaHazel termina el vino.
Eliana dice con acento venezolano: "Stella, ami, vas a querer postre? Digo, además del postre de Romero?"
StellaHazel suspira negando con la cabeza.
Eliana sonríe con descaro mirándolos a ambos.
Dices con acento mexicano: "Estoy bien así. Eli, gracias."
Eliana dice con acento venezolano: "Bien, yo hoy tampoco quiero postre."
StellaHazel capta su mirada y sonríe.
Dices con acento mexicano: "de aquí adonde? oqué? ccomo decímos en méxico. "
StellaHazel ríe.
Eliana dice con acento venezolano: "Ahora me voy a deleitar viendo comer a Romero. Creo que su instinto depredador contra el lomito va a ser muy ilustrativo de sus... gustos."
StellaHazel ríe.
Eliana dice con acento venezolano: "Umh, pues todo depende de... Romero y su apetito. Y claro, el tuyo, ami."
Romero dice con acento sinaloense: "mis gustos no los reflejo, jovencita. yo los demuestro."
StellaHazel mira a eliana con diversión.
Eliana reprime la carcajada.
Dices con acento mexicano: "Pero viéndote comer ese plato, nos podemos dar una idea. ¿Cierto eli?"
Eliana dice con acento venezolano: "ami, tu guardaespaldas es ... muy como diríamos en mi tierra, pedagógico."
StellaHazel asiente divertida.
Romero empieza a comer su segundo plato sin quitar la mirada de las chicas
Eliana dice con acento venezolano: "cierto, yo creo que verlo comer nos va a dar una muy buena idea de qué tanto le gusta la carne y sobre todo... como la devora."
Romero retira la mano de la pierna de stella, deslizándola hacia avajo
StellaHazel lo mira con curiosidad.
Eliana dice con acento venezolano: "voy al baño un momento, no me demoro."
Dices con acento mexicano: "está bien."
Romero asiente afirmativamente.
Eliana se levanta con gracilidad felina y se encamina hacia el pasillo del fondo. Un hombre sentado un par de mesas más allá le mira el culo sin reparo.
Eliana entra en el baño.
StellaHazel mira a romero con intensidad.
Romero le corresponde la mirada, hambriento
Eliana sale del baño y vuelve a la mesa.
StellaHazel se muerde los labios y juega con su cabello dejándo ver su cuello en un gesto sensual. Romero le atrae demasiado, y está decidida a dejar de pensar en James.
Eliana se sienta y mira divertida el coqueteo de Stella con el guardaespaldas.
StellaHazel se percata de su amiga y sonríe como sinada.
Eliana le devuelve la sonrisa.
Romero vuelve a tocar la pierna de Stella, en un jesto sensual pero mas discreto
Eliana murmura con acento venezolano: "uy, parece que romero tiene hambre."
Dices con acento mexicano: "La duda es, que clase de hambre?"
Eliana dice con acento venezolano: "ami, pues eso solo te lo puede decir él. Yo lo intuyo, pero primero muerta que indiscreta."
Romero dice con acento sinaloense: "tengo hambre de 2 chicas hermosas como ustedes"
Eliana dice con acento venezolano: "bueno, ha quedado respondida nuestra duda, Stella."
Eliana dice con acento venezolano: "Ahora la pregunta es, tanta como para comer ración doble? o prefieres platillos por separado."
Eliana ríe provocadora.
StellaHazel mira a romero, interrogante.
Romero dice con acento sinaloense: "creo que en ningún momento pedí que se separaran los manjares, verdad?"
Romero sonríe descarado
Eliana mira a Stella
Eliana dice con acento venezolano: "qué dices, ami, te importa compartir? O prefieres comer solita."
Dices con acento mexicano: "Yo, no tengo problema. "
StellaHazel mira a eliana cómplice.
Eliana dice con acento venezolano: "Qué maravilla."
Eliana dice con acento venezolano: "pues... como en toda telenovela deliafiallística: en tu casa o en la de Romero. No ofrezco la mía porque mi primis es receloso de su intimidad y se pone fastidioso."
Dices con acento mexicano: "sería una manera creativa de sellar esta relación laboral y amistosa. ¿No?"
Eliana dice con acento venezolano: "Por supuesto que sí."
Eliana dice con acento venezolano: "los pactos en posición horizontal siempre son muy fructíferos, ami."
StellaHazel se parte de risa.
Eliana los mira a ambos con picardía
Dices con acento mexicano: "Pués, yo vivo sola así, que por interrupciones, no nos preocupamos."
Eliana dice con acento venezolano: "tú qué dices, Romero. Quieres cambiar de mesa para comer?"
Romero dice con acento sinaloense: "bueno, si el lugar está dicho,"
Romero las mira a ambas lujurioso
Eliana dice con acento venezolano: "Muy bien, voy a hablar un momento con rigo y si ya saciaste tu hambre estomacal, nos marchamos."
Eliana se levanta de nuevo y va a hablar con Rigo.
rigo le sonríe cálidamente.
StellaHazel mira a su amiga.
StellaHazel se levanta.
Eliana vuelve a la mesa.
Dices con acento mexicano: "Todo listo?"
Eliana dice con acento venezolano: "Listos para irnos a comer el postre?"
Romero se levanta junto a stella
StellaHazel sonríe pícara y asiente.
Romero dice con acento sinaloense: "eliana, soy de sinaloa. la gente como yo, nacimos listos"
Eliana dice con acento venezolano: "Entonces vámonos, bombones."
Eliana murmura con acento venezolano: "eso ya lo veremos, cariño mío."
StellaHazel camina hacia la salida junto a su amiga.
La camarera retira los platos mientras los tres salen de la trattoría.
Romero camina tras ellas dándose un festín visual