El Halcón, la torre y el pantano

Aquí se irán publicando las escenas de rol tanto de trama principal, como las que querais publicar los jugadores. Debido a la naturaleza de este foro, si se admite contenido NSFW.
Responder
Enma
Mensajes: 32
Registrado: Mar Abr 23, 2024 10:04 am

El Halcón, la torre y el pantano

Mensaje por Enma »

Capítulo 1

punto de vista: General

la mañana es fría, el ruido en las aulas es acallado por las voces de los profesores pidiendo silencio. En el hall del instituto está la orientadora María, junto a al director Fernando
Anya está sentada en un banco, chupando una piruleta de cereza
la orientadora se le acerca con paso seguro
María dice: "¿Anya, verdad?"
Anya asiente sin dejar su piruleta
María dice: "Has de estar muy confundida, supongo que no hablas español, no te preodcupes, hay dos chicas que ingresan hoy, como tú"
Anya se aleja la piruleta de la boca
Dices con acento ruso, "hablo español desde los nueve años, gracias por su intento de amavilidad, pero vine aquí a aprobar y estudiar, no a hacer amigos."
El rostro de maría se llena de incomodidad.
María dice: "Muy bien, señorita sabelotodo, ya que eres tan lista, por qué no te enseñas tú sola el instituto?"
Anya sonríe ligeramente
Dices con acento ruso, "me cae bien"
María niega levemente
María dice: "Aquí no vamos a tolerar tu arrogancia, jovencita, vamos a integrarte con Miu Anazawa y con la señorita Luzmila Torreblanca, que han de estar al llegar"
María dice: "Y si vas a empezar el instituto con el pie izquierdo es muy problema tuyo, yo a fin de cuentas, ya aprobé"
Anya muerde su pruleta y mira a la puerta en silencio, encogiendo los hombros
María le sigue la mirada, esperando
una chica pasa corriendo por los pasillos
la chica grita: "Pepiiiiiii"
Otra voz se escucha desde un aula
pepi grita: "¡Marta, corre, que el profesor ya viene!"
el director mira la escena pensativo
Fernando dice con acento mayorkí, "Ya vengo, quedas en manos de maría, Anya"
Mu bien. Mundo virtual guardado.
Miu llega cruzando el pasillo.
Miu busca con la mirada a la orientadora, y cuando la encuentra, se acerca a ella.
María la observa y le sonríe
Miu le debuelbe la sonrisa devuelta.
María dice: "Bienvenida, tú has de ser la señorita Anazawa, verdad?"
Miu dice con acento japonés, "hola... Supongo que usted.... es la orientadora?"
María asiente
María dice: "Soy maría García, orientadora del instituto y profesora de literatura universal"
maría le tiende la mano
Miu dice con acento japonés, "yo solo soy miu."
María dice: "Bienvenida al instituto"
María dice: "Es un placer, Miu, quiero presentarte a una de tus compañeras, la cual se ha incluído hoy, su nombre es Anya"
María aleja la mano y mira a Anya la cual se pone en pie
Dices con acento ruso, "Hola"
Miu dirije su mirada hacia anya, y la ve con curiosidad.
Miu Anazawa
es una chica de estatura baja y complexión delgada. Su piel es muy clara, casi de porcelana, con mejillas suavemente sonrosadas. Tiene un rostro de facciones finas, con nariz corta, labios suaves y un mentón delicado. Sus ojos son grandes y almendrados, de un marrón muy oscuro casi negro. Su cuerpo es ligero y juvenil, con hombros estrechos, brazos delgados y manos de dedos finos. Sus piernas son largas en proporción a su altura, con rodillas discretas y pies pequeños. Su postura es recta, aunque ligeramente recogida, y su figura mantiene una apariencia suave y femenina.
Se nota claramente que es una mujer.
lleva el pelo largo y lacio, de un negro profundo con reflejos azulados, suave y sedoso, cayendo hasta mitad de la espalda.
Viste camiseta manga corta Rosa pastel.
lleva colgando mochila beige claro en el hombro.
Luce unas uñas cortas y cuidadas, de tono natural rosado en las manos.
usa Vaquero Luvis 535.
Notas que mantiene una atención activa.
Miu dice con acento japonés, "hola."
Dices con acento ruso, "parece que estaremos juntas en este infierno"
Giras tus ojos.
Miu dice con acento japonés, "cuál infierno?"
María se acerca a la puerta
Dices con acento ruso, "pues este"
Miu le sonríe ha anya.
Anya señala el instituto
Dices con acento ruso, "está lleno de gente y bla bla bla"
Miu dice con acento japonés, "no veo que esto sea un infierno."
La voz del director se escucha gritar: "Señorita Marta, señorita Pepi, están expulsadas"
Miu se ve algo asustada.
Anya observa con diversión a las dos chicas salir del instituto entre una acalorada discusión
Marta dice con acento madrileño, "Fue tu culpa porque tú le tiraste la bola de papel"
Pepi dice con acento madrileño, "Sï, pero tú hiciste la puta bola"
Ambas se alejan y sus voces se diluyen en el aire
Miu juega con el conejito de su mochila.
Luzmila llega agitada, con un café en la mano que tras una leve pérdida de equilibrio, se derrama encima de una chica rubia
Anya la frena con un manotazo
Miu se ve más nerviosa.
Dices con acento ruso, "mira por dónde vas!"
Luzmila dice con acento argentino, "perdón, perdón. es que yo, es que tarde, trancón y en fin. Que ha sido un accidente"
Anya la mira con desprecio
Miu pone cara de que no entiende.
Dices con acento ruso, "aprende a caminar, aunque dudo mucho que la nariz te deje"
María interrumpe.
María dice: "Señoritas, van a cuarto a, pasad por mi oficina para vuestros horarios"
María da la espalda y empieza a caminar, Anya la sigue
Anya da una mirada a la narizona
Miu se dirije al pasillo.
Anya le saca la lengua y se ríe por lo bajo
Luzmila intenta lanzarle el sorvete del café a la rubia, pero cae en el piso
Anya esquiva la pajita y muerde la piruleta, sacándole el chicle
Luego de un rato caminando llegan a una oficina que pone orientación
María abre la puerta
Miu se queda un segundo parada en la puerta, leyendo lo que dice en ella.
Luzmila entra
María se gira y mira a las chicas, pasad, por favor, Señorita A Anazawa, está bien?
Miu dice con acento japonés, "si... solo que... no entiendo bien."
Anya entra tras la otra chica
Murmuras con acento ruso, "eh, tú, narizona, controla tu mocosa personalidad o no sé dónde voy a meterte, tal vez en una papelera..."
María asiente
Miu se lleba las manos a las orejas y pasa al despacho, finjiendo que no pasa nada.
maría dice: "Buscaremos clases complementarias de español para ti"
Miu asiente hacia maría.
María entra al despacho
María cierra la puerta luego de entrar y toma tres horarios
mira a Miu
Miu tiene las manos cruzadas cerca de ella
María dice: "Señorita Anazawa, este es su horario, tendrá clases de español cinco horas a la semana y apoyo en clases para complementarse, espero que le vaya muy bien, sabemos que su fuerte son las ciencias, así que éxito en cuarto B"
maría abre la puerta del despacho
Miu toma el horario, y le dedica una reverencia a maría.
María dice: "Es justo la clase que está al otro lado del pasillo
María la mira perpleja
María dice: "Sus modales japoneses son impecables, pero aquí no es necesario, no se preocupe"
Miu se sonroja.
María toma las otras dos hojas
Miu dice con acento japonés, "va... vale... muchas gracias."
maría mira a las otras dos chicas con los pepeles en mano
la papelera te saluda.
maría dice: "Señorita Sokolova, señorita Torreblanca, ustedes son buenas en artes, irán a cuarto B con optativas artísticas"
maría dice: "Espero que puedan dejar sus diferencias a un lado"
Luzmila dice con acento argentino, "yo, ¿Con la rubia esta? Pero ¡capaz ni pensar sabe!"
Anya gruñe por lo bajo
Dices con acento ruso, "yo creo que el cerebro se te salió por la nariz"
Miu finge que no está.
Anya imita el acento argentino
Luzmila dice con acento argentino, "nena, y a ti no te dejan pensar esas mechas que tenés"
Dices con acento ruso, "mirá vos, la rubia no piensa, y la otra narizona no sabe ni existir"
Dices con acento ruso, "de las mechas te voy a coger yo, narizona!"
Luzmila dice con acento argentino, "cortala, nena, vos no sabés nada"
Dices con acento ruso, "tú si que no sabes nada"
Luzmila dice con acento argentino, "sos una tarada desubicada"
María pone las manos en los hombros de las chicas
Dices con acento ruso, "desuvicada tu madre"
Luzmila dice con acento argentino, "ahora sí que te cago a palos, pelotuda!"
María dice: "Basta, sois compañeras de clase ahora, tendréis que limpiar los patios luego del horario de clase durante dos semanas hasta que os llevéis bien, es un castigo"
¡Eres más torpe que un guardagujas! Mundo virtual guardado.
Dices con acento ruso, "pero..."
Luzmila dice con acento argentino, "si la culpa ha sido de ella..."
maría dice: "No hay peros, señorita sokolova, ahora marchaos a clase!"
Anya sale de la oficina dando un portazo
Luzmila enfurruñada, con su horario en mano sale de la oficina
Anya camina por el pasillo hasta entrar a clase
Anya da tres golpes en la puerta
una profesora abre y las ve
Luisa dice: "Ah, ya yegásteis, pasad, he separado tres lugares justo para vosotras"
Luzmila entra, pero cae tras pisar su agujeta
Luisa dice: "Vuestra compañera Miu ha lyegado en primer lugar"
Anya se saca el chicle de la boca, se pone tras luzmila y se lo pega al cabello
Anya se levanta y le tiende la mano a Luzmila
Dices con acento ruso, "levántante, compañera"
Luzmila la toma, desconfiada pero la toma
Anya gira los ojos y la levanta con tanta fuerza que ambas cabezas chocan
la clase se ríe en general
Miu las ve con desconfianza.
Luzmila dice con acento argentino, "Con cuidado, tarada, que me vas a dejar sin neuronas y no quiero terminar como vos"
Anya busca un lugar y la profesora señala un puesto al lado de Miu
Anya se gira hacia luzmila
Dices con acento ruso, "Aprende castellano, idiota, que ya saliste de la selva esa en la que vivías"
Anya se sienta al lado de Miu, la clase se ríe
Luisa aprieta los labios
Miu se retrae en su asiento, intentando ocupar el mínimo espacio.
luisa dice: "Señorita Anya, no voy a admitir ese tipo de comportamientos, argentina es un gran país"
Luzmila se guarda su rabia, toma sus cosas y se sienta. La clase la mira
Miu mira la pizarra con interés.
Una chica pelinegra se acerca a Luzmila
Melusina dice con acento madrileño: "Oye, em, bueno... tienes un chicle en el cabello"
Anya observa la escena con diversión
Miu se ve preocupada.
Luzmila grita: "De seguro que ha sido la bruja tarada esa, la que está al lado de la que no habla español! Luego se da cuenta que lo ha gritado, y baja la cabeza apenada"
Miu se hacerca a luzmila, y le tiende un pañuelo para que se cubra.
Luisa se gira y da tres golpes con el rotulador a la pizarra
Luisa grita: "Silencio todo el mundo!"
Luzmila dice con acento argentino, "gracias, nena, sos un sol"
Miu regresa a su sitio.
Luisa dice: "La revolución francesa, como os decía..."
Miu tiene cara de no entender.
Melusina hace un gesto a Fiorella, la cual se acerca despacio
Fiorella se acerca con una tijera a Luzmila.
Daniel te transmite, "Atiéndeme un momento." Mundo virtual guardado.
Fiorella dice: "Toma, córtate el chicle, aunque por lo bien pegado que está creo que te tendrías que cortar todo el mechón"
Melusina la observa, mordiéndose los labios
Anya toma apuntes sin prestar atención
Luzmila las toma con cierta ira, y dice por lo bajo: Ya me encargaré que esa rubia tarada desubicada me las pague
Fiorella y Melusina se miran
Miu le regala una nota en japonés ah anya.
Anya saca el móvil y abre una IA para traducción
Luzmila se intenta cortar el mechón, pero la profesora grita y se asusta, cortándose más de lo necesario
Fiorella niega por lo bajo
Luisa sigue con su apasionada explicación
Luzmila baja la cabeza, y dice por lo bajo. Mamá, necesito tanto de vos
Luisa grita: "¡Y zas, a María antonieta le cortaron la cabeza!"
Luzmila sasta del susto
Luzmila salta del susto
Fiorella y Melusina se alejan a toda velocidad a sus sitios y se sientan
el timbre suena
la mañana pasa entre explicaciones aburridas y apuntes
pronto llega el recreo
el patio está lleno de gente haciendo barias cosas
Anya se aleja a un rincón, saca su cajetilla de cigarrillos y la desprecinta
Tiras de la cinta roja, rasgando el celofán con un crujido satisfactorio. La cajetilla queda abierta.
Sacas un cigarrillo de la cajetilla.
Luzmila se sienta en un banquito, abre su mochila y con cierta dificultad saca su comida
Anya toma el cigarro entre los dedos
Luzmila abre su paquete de alfajores, saca uno y mientras come, piensa
Anya pone música en sus auriculares
Con un chasquido seco y un destello de chispas, una llama amarillenta y vibrante brota del encendedor.
Coges el cigarro entre los dedos, lo enciendes y le das una primera calada.
Una pequeña brasa naranja brilla en la punta de tu cigarrillo mientras un hilo de humo azulado se eleva perezosamente.
Miu busca un lugar tranquilo, toma su mochila y saca su bento.
Das una calada al cigarrillo y luego de unos segundos botas el humo.
Das una calada al cigarrillo y luego de unos segundos botas el humo.
Luzmila se acerca a Anya, toca su espalda suavemente
Anya tararea la música
Anya se gira
Miu ve a las 2 chicas mientras que se come un onijiri en forma de gatito.
Dices con acento ruso, "qué quieres"
Das una calada al cigarrillo y luego de unos segundos botas el humo.
Anya expulsa el humo en la cara de Luzmila
Luzmila dice con acento argentino, "¿Che, nena, querés? mientras muestra un alfajor"
Anya mira el dulce con curiosidad
Dices con acento ruso, "pero eso no es justo"
Presionas la brasa contra una superficie rígida, extinguiéndola en un pequeño rastro de ceniza y humo negro.
Anya mira a Luzmila
Luzmila dice con acento argentino, "¿Qué no es justo?"
Dices con acento ruso, "Que compartas tu comida conmigo, ya sabes"
Luzmila dice con acento argentino, "No pasa nada, es para que probés la comida de la... ¿Cómo fue que llamaste a mi país?"
Miu dice con acento japonés, "selba."
Anya agacha la cabeza despacio
Miu dice con acento japonés, "perdón... yo solo intentaba... ayudarte..."
Luzmila aprovecha que anya está de cabeza baja para soplar las migas del alfajor, dejarle caer en el pelo el otro que tenía en la mano y salir corriendo
Luzmila aprovecha que anya está de cabeza baja para soplar las migas del alfajor, dejarle caer en el pelo el otro que tenía en la mano y salir corriendo
Anya bufa
gritas: "Y yo que te iba a pedir perdón, idiota!"
Anya se limpia como puede y persigue a Luzmila hasta arrinconarla
Luzmila grita: "pedime perdón cuando no tengás que andar con un pañuelo tapándote el pelo, desubicada!"
Anya le quita una botella de agua a una persona y la derrama sobre Luzmila
Dices con acento ruso, "si quieres jugar así yo también sé"
Dices con acento ruso, "y te veo luego de clases, monito de la selva"
Miu se hacerca a las chicas, y les pregunta:
Miu dice con acento japonés, "qué es una selba?"
Anya deja de arrinconar a Luzmila
Luzmila dice con acento argentino, "sacate, que no tengo tiempo"
Anya mira a Miu
Dices con acento ruso, "es un lugar donde hay muchos árboles de forma muy salvaje"
Luzmila hace una bolita con el papel que envuelve su alfajor y se lo tira a anya diciendo. Mirá, nena, a ver si aprendés a respetar
Miu dice con acento japonés, "árboles salbajes? suena divertido. Luzmila, tu casa tiene árboles salbajes?"
Anya mira a Luzmila
Dices con acento ruso, "El respeto se gana, basura de nariz andante"
Luzmila dice con acento argentino, "pero qué decís, nena? No te creás todo lo que la gente te dice"
Anya se aleja de ambas chicas
Así es como inicia su primer día.
Enma
Mensajes: 32
Registrado: Mar Abr 23, 2024 10:04 am

Capítulo 2: Tras el halcón

Mensaje por Enma »

La caída de un halcón

Moscú, quince años atrás (la niña del verano)

Irina y Tatiana se encuentran bebiendo té en la sala del hogar, hace tres horas ha llegado Elena con su nieta, febril, casi delirante, murmurando un nombre: "Anya, Anya".
La han acomodado en la cama como han podido, la bebé es hermosa, casi un ángel, de piel lilial y cabellos rubios.
Irina dice: "Es un cisne, pequeño cisne".
Tatiana dice: "Deja de decir cosas absurdas, que la niña no aprenda esas palabras".
Un golpe en la puerta se escucha por la vieja casona, Viktor, Dmitri y Aleksandr entran entre risas.
Dmitri entra a la sala en la que están ambas mujeres y sonríe, los ojos azules, esos que tanto ha adorado su madre y que ha heredado su nieta, para desgracia de ella, parecen contener la noche en ellos.
Aleksandr dice: "¿Cómo está Elena? ¿Ha parido por fin?"
Tatiana asiente.
Tatiana dice: "Hace tres días, ha venido hace poco con la pequeña".
Aleksandr se queda paralizado un instante.
Aleksandr dice: "¿Una niña?"
Irina asiente y se pone en pie para sorpresa de los presentes, su pequeña figura contrasta con los tres grandes hombres y su corto cabello rubio la hace parecer aún más muñeca de porcelana.
Irina dice: "Mi nieta es hermosa, su madre le ha llamado Anya, y la cuidaremos y la respetaremos como ha de ser".
Aleksandr golpea a Irina y la aleja.
Aleksandr dice: "Tú qué sabes, no eres más que una mujer".
Viktor se entromete.
Viktor dice: "A mi mujer no la tocas, animal!"
Irina se toca la cara con la ira refulgiendo en sus ojos verdes.
Dmitri habla por primera vez.
Dmitri dice: "Irina tiene razón, Anya será educada de la mejor forma y con las mejores ayudas, no necesitamos altercados familiares".
Viktor toma a su esposa del brazo.
Irina dice: "Esta mujer tiene más clase que tú y todos los tuyos".
Viktor dice: "Volveremos cuando aprendas a controlar a tu padre, Dmitri, por ahora es mejor que nos marchemos".
Aleksandr se aleja de todos, dando un portazo.

Punto de vista: Elena

Miro a mi bebé, va a cumplir un año y me siento tan orgullosa de ella, es más inteligente de lo que cualquiera pueda ser, pero tengo que pulirla, no puede ser una mediocre.
Dices: "Ven aquí, halconcito.
Anya corre con su particular sonrisa y se sienta en mis piernas, pongo sus manitos en el teclado y empiezo a enseñarle escalas.
Aprende rápido, aunque solo juguetea con las teclas y golpea mi apreciado piano no me importa.
Mientras ella golpetea y juguetea yo empiezo a buscar conservatorios, voy a meterla a estudiar a penas cumpla los tres años.
Mi hija no puede ser una mediocre, no va a ser una mediocre.
Le sonrío y le sujeto las pequeñas manitos, ella me observa.
Dices: "No vas a ser una mediocre nunca, Anya, verdad?"
Ella me observa sin mediar balbuceo y se pone a llorar.
La alejo del piano y la pongo en su habitación de juegos, la veo ordenar sus cubos por tamaño.
Dices: "Pequeña niña inteligente".
Mi madre aparece para cenar junto a mi padre.
Los abrazo y nos acomodamos todos en la mesa.
Irina dice: "Voy a ponerle el vaso rojo a Anya ahora, una foto con él la hará ver hermosa".
Niego despacio.
Dices: "Puedes intentarlo, Pero Anya odia todo lo que no sea su vaso rosa".
Mi madre se queda un momento pausada, como si alguien le hubiese apretado una tecla invisible.
Irina dice: "Se parece a ti".
Es mi turno de pausarme.
Dices: "¿A qué te refieres?"
Irina dice: "Cuando eras pequeña, siempre buscabas el mismo vaso amarillo.
Mi madre pone el vaso rosa de Anya a su lado, la niña da palmaditas y sonríe, entonces, habla, por primera vez habla.
Anya dice: "Cisne".
Hay un silencio general, algo tan ensordecedor que ni una sola palabra lograría derrumbar.
Ha dicho cisne porque es su peluche, regalo de mi madre, su primer peluche.
Veo lágrimas en los ojos de mi madre y una enorme sonrisa en el rostro de mi padre mientras la cargan y dicen una y otra vez: "Cisne, cisne!"
Me pregunto si conmigo habrá sido así.
Dejan a mi hija en su silla y nos acomodamos todos, comemos en silencio, con el sabor a mundo nuevo en los labios.

Moscú (cinco años después)

Punto de vista: Viktor

Dices: Anya, deja el piano ya, es hora de ir a dormir.
Mi nieta, desde un piano que le he comprado hace tres años, me observa con los mismos ojos de su padre y una calma que no sé de dónde ha sacado.
Anya dice: Abuelo, si no practico suficiente no me saldrá bien mañana.
Asiento y me siento a su lado.
Dices: "¿Y no quieres que te lea un cuento?"
Sus ojos se iluminan, me observa con cierta duda, pero al final niega.
Anya dice: "Una vez más, abuelo, solo una vez más".
Sus manos vuelan por el piano, me quedo escuchando, tiene la misma dedicación de su madre, aunque carece de su pasión.
Miro el reloj: 8:20.
Ella continúa durante diez minutos sin parar, sin respirar apenas, con la espalda tan tensa que siento que va a romperse.
Mi parte más militar se siente orgullosa, mi parte más de abuelo se siente preocupado.
Pongo una mano en el piano.
Dices: Basta, Anya, hora de leer un cuento e ir a descansar".
Ella me observa y asiente, no llora, no insiste, no negocia; solo asiente y se levanta, con el largo cabello rubio sujeto en dos trenzas.
Vamos al sofá y tomo un cuento de mi biblioteca.
Anya dice: Ese no, abuelo, cuéntame el del halcón que quería ser cisne.

Mi hija nos observa a lo lejos.
Elena dice: ¡Anya Sokolova! ¡Al piano inmediatamente!
Me interpongo entre mi hija y mi nieta.
Dices: "No, Elena, Anya necesita dormir, necesita descansar, ella no es tú, entiéndelo".
Elena asiente y me sonríe de forma gélida.
Elena dice: "Claro que no es yo, será mejor, si la afino bien".
Dices: "No es un instrumento.
Elena asiente.
Elena dice: "Todos somos instrumentos, papá".

La ignoro y me siento al lado de Anya, sus ojos azul grisáceos muestran algo que no le había visto antes, felicidad.
¿Acaso mi nieta ha sido infeliz los primeros seis años de su vida?
¿Qué está haciendo Elena con ella para destrozarle así la infancia?
Le beso la cabeza y empiezo a leer, pero es ella quien me interrumpe.
Anya dice: "Y entonces el cisne se convirtió en halcón, porque el dolor de su belleza lo cegaba".
Sonrío, Anya tiene una memoria prodigiosa.
Dices: ¿Y tú, en qué te convertirías?"
Se pone una mano en la cabeza y luego abraza con fuerza a su oso polar.
Anya dice: "En una nube".
Dices: "¿Por qué en una nube?
Anya dice: "Para poder esfumarme.
La respuesta me deja atónito, la abrazo, la acurruco en mis brazos y la llevo a la cama.
Dices: Lo harás genial mañana.
Anya dice: "Claro, papá estará allí".
Me alejo de mi nieta con la certeza de que será alguien grande, pero también con el miedo a que su propia grandeza la ahogue.

Punto de vista: Dmitri

Las compañeras de Anya corretean por la casona, cargan muñecas, osos y arrastran casas de muñecas en carretillas.
Veo a mi hija en un árbol, observándolas a todas desde la rama más alta.
Tengo que irme a trabajar, mi vuelo sale en cuatro horas.
Me acerco a mi pequeña de ocho años y le hago un saludo militar.
Ella corresponde.
Gritas: "¿Vas a bajar?"
Anya niega y se cuelga de la rama hasta estar a mi altura.
Anya dice: "Alina no me deja jugar con sus muñecas, dice que son muy caras, y Noa no me permite hacer nada con sus dibujos.
La veo llevarse un dedo a los labios.
Anya dice: "Pero tengo esto"
Saca una pequeña cámara de fotos que le regalé hace unos días.
Sonrío.
Dices: "Guárdala muy bien, papá irá a trabajar, has de ser una niña buena.
Ella hace algunos ajustes y me captura en una foto.
Anya asiente con los ojos muy abiertos.
Anya dice: "Te quiero, papi".
Le doy un golpecito en la cabeza a modo de respuesta y me alejo.
Al acercarme a la puerta veo a Elena enfurruñada ante el piano.
Dices: "Que te vaya bien hoy en las clases".
Elena dice: "Gracias, Dmitri".
Me acerco a ella, pero la distancia que ha construido entre nosotros es tan grande que no puedo atravesar su muro de cristal.
Dices: "Firmaré los papeles de divorcio al regresar.
Elena dice: "Está bien, espero que te vaya bien con aquella extranjera.
Dices: ¿Has aceptado la propuesta de trabajo en el conservatorio español, verdad?"
Ella asiente, no necesito más respuesta, nuestros caminos se han separado para siempre.
Salgo de casa y subo al auto, enciendo el motor y pongo música.
Me relajo y aumento la velocidad.
Lo último que veo es un auto blanco,
a Anya.
A su sonrisa.
Y nada más.

Moscú (dos años más tarde)

Punto de vista: Anya

La audición termina.
El silencio es ensordecedor, me quedo quieta, muy quieta, con los dedos tensos, preparados para funcionar en caso de que los necesite.
Miro al público, solo está Elena ahí, parece una estatua, desde mi punto de vista casi parece una muñeca de las de las cajas de música; tan quieta, tan blanca.
Una mujer dice: "Anya Sokolova, puedes levantarte".
Obedezco, tensa, quieta, derecha.
1, 2, 3: Me acerco a mamá.
Elena dice: "No ha estado mal, necesitas perfeccionar la técnica".
Dices. "No me he equivocado".
Elena dice: "Era lo mínimo".
Asiento, siempre asiento. Me alejo de ella al escuchar unos pasos.
La directora de la del jurado se nos acerca.
La directora dice: "Señora Sokolova, su hija es buena, más que buena, es extraordinaria".
Elena asiente, por momentos olvido que es mi madre.
Elena dice: "Ha de pulir algunas cosas, no está mal.
La directora se aleja las gafas de la nariz.
La directora dice: "Señora Sokolova, Anya es brillante.
Elena dice: Gracias.
Yo guardo silencio, a su lado. La directora se pone a mi altura.
La directora dice: "Anya, te gusta tocar?
Miro a Elena, miro a la directora, niego en mi mente, asiento de forma mecánica.
La directora asiente.
La directora dice: "Muy bien, pues tenemos a una pequeña genio, por nuestra parte podrá contar con un aprobado".
Mi madre asiente y salimos al aire frío de Moscú, un auto rojo pasa ante nosotras, extiendo la palma, un copo de nieve me cae en ella.
Me pregunto cuánto tardará un copo en desaparecer.
Elena interrumpe mis pensamientos.
Elena dice: "Nos mudaremos a España".
ya lo suponía, llevo un año en clases de español.
Dejo mi mano y la miro, sus grandes ojos grises lucen como un glacial.
Dices: "¿Cuándo?"
Ella empieza a caminar hasta nuestro auto sin mirarme.
Elena dice: "Pronto".
Asiento, más para mí que para ella y observo el copito, ya se ha ido.
"Como papá", Dice mi voz interior.

Flasback

Bajo las escaleras, he llorado mucho cuando me han dado la noticia.
Me han prohibido verlo.
Papá no está; no va a volver nunca.
Controlo mis lágrimas y me acerco a la gran caja de madera que se encuentra en el centro del salón.
Hay muchas personas en casa, todas visten de negro.
Yo también; el vestido que me han puesto me pica, resulta molesto.
1, 2, 3 pasos hasta la caja. Papá está dentro, nadie me detiene.
Toco la caja cerrada, está fría, está helada, como su ausencia.
La abuela Irina me pone la mano en el hombro.
Irina dice: "Pequeña mía"...
Elena se acerca y me observa, sus ojos son dos pozos de hielo.
Elena dice: "Tu padre era débil".
Niego, no comprendo a qué se refiere.
Elena dice: "Tú no serás débil, Anya, tú no vas a desaparecer".
Esas palabras se sienten como una amenaza, como un golpe con una bola de hielo.
Me aparto las manos de ambas mujeres y me arrodillo ante papá.
Murmuro y suplico a la abuela Tatiana que tenga razón y Dios exista.
Dices: "Papá, te voy a extrañar mucho, lo siento".
Me alejo del lugar, no corro, camino, la gente me mira, algunos se me intentan acercar, pero les pido con la mirada que no lo hagan.
Entro a mi habitación y me derrumbo, soy una avalancha.
Y papá ahora es un silencio que no termina nunca.

Fin del flasback

El auto va a una velocidad moderada.
Elena pone música clásica, para que no se me olviden las canciones, dice.
Miro la ventana, intento pensar en papá.
En su cara, en su voz.
No puedo, hay solo una caja y un agujero negro en mi memoria.
Saco un colgante que me dio la abuela Irina, tiene a un lado un cisne y al otro un halcón, aunque la verdadera magia viene cuando se abre.
Dentro está la foto de papá; su última foto,
la que tomé yo.
La miro en silencio, no lloro, hace tiempo que se me agotaron las lágrimas.
Elena dice: "¿Me estás escuchando, Anya?
Cierro el collar y lo meto bajo mi camiseta, doy gracias al cielo porque no haya descubierto aún mi pequeño secreto con la abuela.
Dices: "Si".
Elena dice: "Iré yo primero, estudiarás en Moscú y cuando tengas edad suficiente podrás ir, si te aprueban".
Puntualiza el si te aprueban como si fuese un logro que me hiciera ilusión.
Asiento sin responder, la niña en la ventana me mira, yo veo más allá; tal vez al cielo, donde pueda ser una nube.
Elena dice: "Anya".
La miro.
Elena dice: "No vuelvas a distraerte en ninguna audición".
Asiento, es lo único que tendrá de mí.
Nos alejamos de Moscú a la casona y en algún momento del viaje ya no sé si soy yo una nube, o si las nubes son yo.

Neomadrid (actualidad)

El avión aterriza, el clima es cálido, la gente me saluda, las saludo de vuelta.
Paso los controles con la apatía que desde hace dos años se ha vuelto mi compañera.
He accedido a venir porque he descubierto que hay una escuela de fotografía en Neomadrid a la que quiero asistir.
El problema será asistir.
Toco mi collar de forma distraída mientras camino hasta Elena, está sentada en su auto.
Elena dice: "Anya, ponte derecha".
Ese es su saludo.
Obedezco, mi barbilla busca el ángulo que a ella le gusta, mis hombros se tensan al nivel adecuado, soy su partitura favorita, siempre y cuando haga unas cuantas correcciones.
Elena dice: "Tienes tu maleta?"
Asiento.
Suspira, como si yo la hartara.
Huelo el aire, sabe distinto, a café, a perfume, a gente riendo.
EL auto avanza por la ciudad, es pulcro, limpio, tan limpio que no tiene identidad.
Veo las tiendas, un comercio de cámaras me capta la atención de inmediato.
Siento como una llamarada se me prende en los ojos.
Elena me llama:
Elena dice: "¿Qué miras?"
Dices: "Nada".
Elena dice: "No me mientas".
Maldigo mentalmente, he permitido que una grieta se abra en mi armadura.
Elena dice: "Mañana conocerás el conservatorio".
Asiento, es todo lo que ella tendrá de mí.
Pasamos el resto del camino escuchando el nocturne de Chopin, hasta entrar a una urbanización.
"Otra cárcel", Pienso.
Veo a Elena pulsar un control y a un estacionamiento abrirse.
Entramos a casa, me paseo por el desconocido sótano con gesto serio, para mí la cárcel no deja de ser cárcel aunque esté hecha de oro.
Subimos a un segundo piso, todo es pulcro, ordenado.
Elena dice: "Tu habitación está a la derecha, mi biblioteca es la de abajo, la tuya la de arriba, no subas al ático y tampoco entres a mi biblioteca, ni a mi despacho, el tuyo es el de arriba.
Asiento.
Entro a mi habitación, una enorme cama con última tecnología me espera.
Dormitorio sencillo amplio.
Ves Muro de Cristal Aeterna 85 AS- Tech, una cama king de cedro de estilo moderno con oso de peluche , un tocador de cedro de estilo escandinavo, una mesa de noche de cedro de estilo escandinavo, un armario de cedro de estilo moderno, un escritorio de cedro de estilo escandinavo, una zapatera de cedro de estilo escandinavo, y Un repetidor marca Extend conection aquí.
Salidas visibles: fuera, baño, y balcon
Este lugar tiene conexión Wifi. Podrás usar un portátil si lo llevas encima.

Deshago mi equipaje en automático, tan solo cuando saco la última prenda de ropa mis ojos se abren de par en par.
Hay una caja de madera con una nota pegada, es la caligrafía del abuelo Viktor.
Me quedo quieta, mirándola, mirándola como se mira a un Dios.

La nota dice:
Tu madre cree que eres un trofeo.
Pero no eres más que un regalo de la vida, una niña.
Un halcón cisne que quiere ser nube.
No olvides comer,
ni dormir,
ni reír,
ni bailar.

No olvides ser feliz.
Y tampoco mirar el mundo desde tus propios ojos, no desde los de tu madre, aquí hay una ayuda.
Alejo la nota, la doblo y la guardo en mi bolsillo; abro la caja de madera blanca, dentro hay una cámara.
No un juguete.
No una escultura.
Es una cámara de verdad.
La tomo como quien toma un tesoro entre las manos; porque de hecho, es mi tesoro.
Debajo hay un carrete y a su lado, un sobre.
Saco el sobre, es otra nota del abuelo; su letra está movida, como si hubiese temblado al escribir.
Para mirar bien se necesitan ojos de verdad, para tener ojos de verdad se necesita querer ver.
Te ama: EL abuelo.
Quiero echarme a llorar, pero tres golpes secos me interrumpen el momento.
La voz de Elena se escucha desde afuera.
Elena dice: "¿Terminaste?"
Asiento por instinto, guardo la cámara a toda velocidad y cierro la maleta.
Dices: "Pasa".
Ella abre, tiene tres papeles en las manos que pega en un corcho enorme que hay en la pared, justo encima del escritorio.
Elena dice: "Tus horarios. E irás a un instituto normal, es hora de que empieces a hacer contactos.
Leo:
  • 7:00. Hora de despertar.
  • 15:00: inicio de prácticas.
  • 18:00: Terminar prácticas.
  • 18:30. Estudiar.
  • 21:00. Dormir.
Elena dice: "No quiero errores, Anya, no quiero ojeras".
Asiento.
Ella hace una mueca similar a una sonrisa y se aleja de la habitación.
Al quedarme sola, saco mi móvil, escribo un mensaje al abuelo y me voy a dormir.
La función acaba de empezar.
Responder